Llega a su fin una nueva presencia de la Selección Argentina en la elite del voleibol femenino. Este miércoles a las 6:20 de la mañana (hora argentina), el equipo nacional conducido por Horacio Bastit abrirá nada menos que ante Brasil la cuarta y última ronda de la Copa del Mundo en Japón, con la capital Tokio como escenario. En el tramo final, Argentina se medirá luego con Serbia y finalmente con Corea del Sur.
El escenario de los partidos será el Gimnasio Metropolitano de Tokio, en tanto que Argentina arribó a la gran ciudad japonesa apenas finalizada la tercera ronda en Okayama, y ya entrenó en Tokio.
La Selección llega a la etapa final en el octavo lugar de la tabla general, con 3 victorias sobre 8 presentaciones (ante Dominicana, Argelia y Kenia), y si bien ahora se medirá con equipos que a priori son superiores, muestran realidades parecidas. Es que Brasil, el primer rival, quedó muy lejos de la clasificación olímpica (debe ganar todo y esperar resultados) y está solamente dos lugares por encima de la Argentina, con record de 5-3.
Serbia ocupa el escalón intermedio entre Brasil y Argentina y tiene incluso una idéntica campaña de 3-5, pero suma dos puntos más (11, contra los 9 de la celeste y blanca) por haber perdido dos partidos en tie-break.
Corea, el rival de la despedida, por ahora solamente derrotó a Kenia y está en el décimo lugar, con 4 unidades.
Los números argentinos fueron objeto del análisis del entrenador Bastit, que en la conferencia de prensa final expresó:
¨Estoy feliz y satisfecho con las tres victorias, pero no lo estoy con la forma en la que se dieron esos partidos. Creo que jugamos mejor en el Grand Prix. Lo que queda va a ser difícil y haremos lo mejor posible. Tenemos mucho respeto por Brasil y va a ser un partido muy duro¨.