Admin
 
 
Logo DIPLOX
¿Sabés valorar lo que tenés?
Volver Por bienaventurados
  
Sábado, 17/12/2011
¿Sabés valorar lo que tenés?
Hace varios años, cuando yo era pequeña, estaba con mi papá haciendo la fila para comprar las entradas del parque de diversiones.

Delante de nosotros en la fila había un matrimonio con ocho hijos, todos probablemente menores de doce años. Los niños estaban muy entusiasmados hablando de la calesita, de los barquitos y de todos los juegos a los que se iban a subir. Se los veía muy contentos y hablaban con amplia sonrisa.


Escuché decir a uno de ellos que era la primera vez que los llevaban a jugar a ese gran parque.

La señora miraba a su marido con mucha satisfacción, noté que era un humilde trabajador que había hecho un gran esfuerzo para poder llevar a toda su familia.

Cuando llegaron a la ventanilla de ventas, la empleada preguntó al padre cuántas entradas quería.

Él respondió con orgullo:

Por favor, déme ocho entradas para menores
Pero cuando la empleada le indicó el precio, el matrimonio se miró y quedó en silencio... era más costoso de lo que esperaban.

¿Cómo iban a decirles a sus ocho hijos que tenían que regresar a casa por no tener el dinero suficiente para entrar al parque?

Viendo lo que ocurría, me di cuenta que mi papá metió la mano en el bolsillo de su pantalón y dejó caer un billete...

Muy rápidamente se agachó, levantó el billete, palmeó al hombre en el hombro y le dijo:

Disculpe, señor, se le cayó esto del bolsillo.
El hombre se dio cuenta de lo que pasaba y sin duda aceptaba la ayuda en una situación desesperada, angustiosa e incómoda.

Miró a mi padre directamente a los ojos, con sus dos manos le tomó la suya, apretó el billete y con mucho aprecio y los ojos húmedos, le dijo:

Gracias, muchas gracias señor. Esto significa mucho para mi familia y para mí.
Nosotros no éramos ricos, para nada. Mi papá me miró y comprendí lo que sucedía, lo abracé muy fuerte y regresamos a casa.

No fuimos al parque, pero no nos fuimos sin nada...
Jamás olvidaré aquel acto de mi papá.
Sé que me hubiese divertido en el parque, pero aquel día obtuve una enseñanza que me ha enriquecido y acompañado toda mi vida.

(Autor desconocido)


Volver Por bienaventurados