Mujer canadiense dispuesta a vivir en prisión por evangelizar centros de aborto

Por
bienaventurados
Lunes, 19/09/2011
Mary Wagner es una católica canadiense de 36 años que se dedica al apostolado pro-vida aun al precio de su libertad y ya no recuerda cuántas veces ha estado en prisión por defender la vida.
Esta semana, Mary –soltera, sin hijos y de escasos recursos económicos– comenzó a cumplir una nueva condena a 40 días de cárcel. Su delito es ingresar pacíficamente a un centro abortista y regalar rosas blancas con mensajes pro-vida a las mujeres que buscan abortar.
Según informa el sitio web ReligionenLibertad.com (ReL), Mary Wagner es ¨interna asidua de las cárceles de mujeres de Toronto y Columbia Británica¨, ¨devota del Rosario y la Madre Teresa, pequeña y frágil, dulce, nada amenazadora¨. ¨Su crimen es ofrecer apoyo y alternativas a las mujeres que se acercan a centros abortistas. Cuando la encierran, aprovecha para evangelizar a las internas¨, explica la nota.
Mary ¨ya ha perdido la cuenta de las veces que ha sido arrestada desde la primera, el 1 de febrero de 1999. Pero a ella no le importa: en la cárcel de mujeres ya la conocen, y aprovecha esas estancias para evangelizar. Y para consolar a las presas que han abortado¨.
Esta tenaz mujer creció en el seno de una familia numerosa y católica, sus padres fueron activistas pro-vida. Sin embargo, fue en la Jornada Mundial de la Juventud 1993 de Denver (EEUU), donde experimentó un despertar espiritual.
¨En Denver pasó algo. Vio aquellos jóvenes incontables y su alegría especial. Con 19 años, Mary entendió ‘cómo Dios nos mira y nos ama a cada uno de nosotros de una forma cercana y personal’. Siempre había sabido que Dios ama, pero ahora entendía su protección y amor inagotable. Y eso, declaraba ya en una entrevista en el año 2000, ‘me hace sentir feliz, llena de gozo y puedo vivir como Cristo nos enseñó’¨, recoge ReL.
¨En noviembre de 1999 la arrestaron por primera vez por violar el ‘área de seguridad’ de un centro abortista. Fueron sus primeras navidades en la cárcel¨.
¨Su crimen es entrar en clínicas abortistas, en la sala de espera, o en el jardín ante la puerta de entrada, y repartir rosas blancas con una tarjeta a las mujeres que hay allí. En ella se puede leer: ‘Fuiste hecha para amar y ser amada. Tu bondad es más grande que las dificultades. Las circunstancias en la vida cambian. Una nueva vida, aunque sea diminuta, promete un gozo irrepetible. ¡Hay esperanza!’¨.
Esta semana, un juez de Toronto la declaró culpable de ¨uso y disfrute ilegal¨ de las instalaciones de la clínica abortista de Bloor West, cerca de Toronto, así como de ¨retrasar el desarrollo del negocio¨.
Los testigos afirmaron que ¨Mary había sido amable, tranquila, pacífica en su trato con las mujeres de la clínica, pero al juez le dio igual¨.
Mary aprovecha su encarcelamiento para evangelizar. ¨En la cárcel de mujeres reparte folletos sobre la Biblia y la Iglesia. Escucha a las mujeres que han abortado (el 90% de las presas), llora con ellas, reza con ellas¨.
¨Para cuando salgan, les recomienda centros que ayudan a la mujer a superar el trauma post-aborto. Recibe visitas y cartas. La gente pro-vida le visita, como hacían los primeros cristianos con sus presos encarcelados por el César. Mary reza mucho: ¿dónde la quiere enviar Dios la próxima vez?¨
Mary Wagner puede recibir cartas de apoyo en prisión, a través de la dirección:
Vanier Centre for Women
665 Martin St
Milton, Ontario
L9T 5E6
CANADA
Fuente: MADRID, 19 Sep. 11 / 07:15 am (ACI/EWTN Noticias)

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