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Santotomesino condenado por trata de personas -31-07-2011
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Domingo, 31/07/2011
Santotomesino condenado por trata de personas -31-07-2011


Durante un año, la víctima vivió encerrada en una pieza, donde sólo había una cama y un baño.
La víctima tenía 17 años cuando fue secuestrada, en el barrio Villa Adelina. Durante un año fue explotada sexualmente, hasta que finalmente escapó.
El viernes, el Tribunal Oral Federal I (TOF I) condenó a 10 años y 6 meses de prisión a un santotomesino, identificado como Miguel Ángel Vergara (25), por el delito de trata de persona. La víctima tenía 17 años cuando fue secuestrada, el 26 de octubre de 2008, en el barrio Villa Adelina -al límite con Sauce Viejo- y trasladada a un prostíbulo de la provincia de Buenos Aires.
Durante 12 meses, vivió encerrada en una pieza, donde sólo había una cama y un baño. La única ventana que tenía la habitación, estaba trabada desde afuera.
Y su único contacto, además de los clientes, fue con otra chica que trabajaba en el prostíbulo. Fue ella quien finalmente la ayudó a escapar.
La fuga
¨Me abrió la ventana desde afuera y arregló con un cliente que me esperaba a pocos metros en un auto para que la traslade hasta Santo Tomé¨, recordó la víctima. La fecha elegida fue clave, ese día ¨la doña¨ que cuidaba a las chicas que trabajaban en el prostíbulo se había ido.
Nunca supo el nombre de esa muchacha que la ayudó, ni del hombre que la trajo de vuelta hasta la avenida 7 de Marzo en Santo Tomé, el 19 de octubre de 2009: ¨Antes de bajarme del auto, me dio unas monedas, y pude llamar a mi hermana¨, contó la joven. A los pocos minutos, la familia la encontró en una garita de colectivo, medio escondida y aún temblando.
La investigación determinó que la joven estuvo cautiva en una whiskería de la ruta nacional Nº 5, más conocida como ¨la ruta de la trata¨ por la cantidad de casos similares que se registraron en los prostíbulos de la zona.
¨No le servía más¨
La chica estaba tan deteriorada anímica y físicamente, que a Vergara ¨no le servía más¨ y ¨la quería vender¨. La chica que la ayudó sabía que la joven santotomesina estaba secuestrada contra su voluntad y por eso juntó coraje para arreglar el escape.

A la víctima le costó describir el lugar a donde fue llevada, porque nunca había viajado fuera de Santo Tomé. Sin embargo, reconoció algunos carteles y pudo orientar a los investigadores hacía su lugar de cuativerio.
Lo que sí pudo relatar a los jueces fue su secuestro: Vergara la amenazó con un arma y la llevó a una casilla de barrio Varadero Sarsotti. Allí le pegó con la culata del arma, la desmayó y la violó. Cuando se volvió a despertar, ya estaba encerrada entre las cuatro paredes donde viviría durante casi un año: ¨Estuve siempre como adormecida, me daban pastillas, alcohol, y poca comida¨, expresó.

Miguel Vergara era vecino de la víctima, que vivía en una casa muy humilde con sus 10 hermanos. Apenas desapareció, su madre denunció a la policía sus firmes sospechas de que él se la había llevado, ¨porque desde hacía un tiempo que la acosaba y la seguía¨, relató la mujer.

En la sala de audiencias se escucharon los testimonios de familiares de la joven, agentes de la policía que participaron del operativo, médicos y psicólogos que la atendieron. Los profesionales de la salud coincidieron en que el relato de la joven y sus gestos trazaban un cuadro propio de una víctima del delito de trata de persona.

De esta manera, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe -integrado por la presidenta del jurado, María Ivón Vella, y los vocales José María Escobar Cello y por el juez rosarino, Omar Ricardo Digerónimo- resolvió condenar a Miguel Ángel Vergara a cumplir la pena de 10 años y 6 meses de prisión, como autor penalmente responsable del delito de trata de personas menores de dieciocho años de edad agravado.

El Ministerio Público estuvo representado por el fiscal general, Martín Suárez Faisal; la representante de la parte querellante fue Guillermina Aiello y la defensa del imputado estuvo a cargo de los abogados Horacio Paulazzo y José Mohamad.


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