Admin
 
 
Logo DIPLOX
Bomba que explota en medio de los mas indefensos... Catástrofe Silenciosa. [Glifosato Asesino]
Volver Por tk
  
Domingo, 31/07/2011
Bomba que explota en medio de los mas indefensos... Catástrofe Silenciosa. [Glifosato Asesino]
Estudios alertan sobre las consecuencias nocivas de los agrotóxicos para la salud de las familias que producen tabaco en Misiones. Sin embargo, a los agrarios les resulta difícil relacionar el empleo de este veneno con los numerosos casos de enfermedades congénitas que presentan los niños en San Vicente y Colonia Alicia.

Un grupo de la UNAM realiza un relevamiento. SAN VICENTE (Por Violeta Bondarenco).
Desde que nació, la hija de Sara y Héctor sufrió un cuadro extraño. A los pocos días debieron internarla, pero aun con los tratamientos pertinentes no lograban atenuar las líneas rojas que envolvían su cuerpo. A los siete años, Blanca (35) experimentó las primeras convulsiones y los médicos le diagnosticaron epilepsia.

Un problema negado por los mismos productores
Héctor Basiluk (56) cuenta que por aquel tiempo fumigar con glifosato era su tarea cotidiana en los campos del INTA. Cuando nació Paola (29) la historia volvió a repetirse. Las dos mujeres dependen de su madre y sus hermanos para todos los cuidados personales. “Ellas no pueden manejarse solas ni siquiera para bañarse, son discapacitadas, su mente es la de una niña pequeña”, explicó Sara Durán (54).



Durante su recorrido, Misiones Cuatro notó que los casos de discapacidad son casi una normalidad en las casas de los productores tabacaleros de San Vicente y Colonia Alicia, en el norte misionero. Según el doctor Hugo Gómez Demaio, los registros del Hospital de Pediatría de Posadas indican que 5 de cada mil nacidos vivos en la provincia presenta malformaciones congénitas y la mayoría de estos niños son gestados en las principales zonas de cultivo de tabaco. Las investigaciones apuntan directamente al glifosato, químico fundamental de la producción tabacalera, por ser un agente altamente tóxico que provoca efectos devastadores en los embriones.

Sin embargo, los productores no asocian los casos de discapacidad con el uso de glifosato en sus chacras. Les cuesta cotejar su realidad y no asumen la situación hostil que viven, pero la proyectan a los demás.

El pequeño Axel (2) nació con hidrocefalia, su madre confía que después de haber superado una compleja intervención, crecerá como cualquier niño y reconoce que “los agrotóxicos producen estas consecuencias en los bebés”, pero prefiere manejar la hipótesis de que el origen de la situación de su hijo es otro. “Dicen que el glifosato hace mal, pero el médico me dijo que no sabe si tiene que ver con la enfermedad de Axel”, sostuvo Susana Kuzka (34).

El glifosato es un problema negado, sin embargo los números no mienten. Un estudio del Laboratorio de Embriología Molecular del Conicet-UBA determinó que aun concentraciones ínfimas de este agroquímico son capaces de producir efectos en la morfología del embrión. El trabajo presentado en 2009 también profundiza en la urgente necesidad de limitar el uso del tóxico e investigar sus consecuencias en el largo plazo.



“Sé de gente que hasta se murió después de contraer graves enfermedades pulmonares por fumigar muchos años y de chicos que nacen con problemas porque sus padres fumigan”, dijo Basiluk, casi al mismo tiempo que explicó el origen de las heridas que son visibles en su piel. “Esto me salió después de que una vez me picó un bicho desconocido, desde entonces, ya hace muchos años que me sale esta alergia y los médicos no encuentran cura”, puntualizó.
En tanto, en 1998 un estudio para medir los niveles de información visual y táctil entre los niños menores de 2 años que viven en Colonia Alicia, lanzó resultados alarmantes.
La investigación realizada por un equipo de médicos dirigidos por el doctor Gómez Demaio arrojó que solo el 16 por ciento de los chicos superó el test, en comparación al 68 por ciento de aprobación que se dio entre los niños que residen en Posadas y no están expuestos a agroquímicos. “Además de las malformaciones, con el uso de agrotóxicos, los chicos desarrollan graves trastornos del aprendizaje”, afirma Gómez Demaio.

El herbicida más utilizado a base de glifosato es comercializado por la compañía Monsanto, líder mundial de los agronegocios a costa de la salud de los campesinos más pobres del planeta.

LA LUZ EN EL POZO
Qué va a ocurrir con los niños y jóvenes discapacitados cuando ya no estén sus padres es una cuestión importante que no se puede dejar a la deriva. Así lo entiende un grupo de investigadores de la UNAM que desarrolla un relevamiento del contexto socio-sanitario de las familias de tabacaleros en San Vicente. El proyecto, coordinado por la licenciada Antonia Husulak, tiene la decisión de contribuir a la apertura de un centro de rehabilitación y contención para personas con discapacidad en la zona norte.

Husulak fue contundente: “San Vicente vive una catástrofe silenciosa”. Sostuvo que actualmente el Estado no tiene registros sobre la cantidad de discapacitados por contacto con agrotóxicos. “Estos seres no existen en las estadísticas porque no se asume que su enfermedad o discapacidad es por ese motivo, por lo tanto no hay programas de contención para ellos”, explicó. “Según datos proporcionados por una asistente social del municipio, en el 2006 eran 700 menores discapacitados en San Vicente, de esos muchos han muerto”, señaló Husulak.

El proyecto de investigación se denomina “Análisis de las condiciones generales de vida de las familias tabacaleras con personas discapacitadas del municipio de San Vicente.
Representaciones sociales sobre agrotóxicos, discapacidad-enfermedad y modos de atención de las necesidades socio-sanitarias de sus integrantes”, en marcha desde mediados de 2009. Los investigadores creen que un buen relevamiento abre la posibilidad de promover actividades de instituciones que generen mecanismos de cuidado a futuro.

“Cuando se conoce un problema pero no se quiere reconocer, la situación es grave” , expresó Husulak y no descartó que el Estado sede a las presiones de las empresas tabacaleras. “Estas familias se encuentran en el fondo de un pozo del cual hay que ayudarlas a salir, porque ellos mismos están resignados”, agregó la investigadora. El segundo tramo del programa buscará la difusión de prevención y cuidados, en colaboración con un equipo de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades.

Su esperanza es que con el tiempo las familias encuentren contención en el centro de rehabilitación, cuando éste se ponga en marcha. Después será el momento del objetivo más ambicioso: lograr la reconversión productiva cuidando la salud de la población rural. “Ya no se puede seguir produciendo tabaco a costa de la vida de las personas”, añadió Husulak.

Fuentes:
Misiones Cuatro
El Paranaense
Imágenes bajadas de Google


Volver Por tk