Un estudio de la Universidad de Oxford alerta sobre el grave deterioro que sufren los océanos y las especies marinas.
El pescado es la principal fuente de proteínas para una quinta parte de la población mundial y el océano ayuda a absorber el dióxido de carbono.
El estado de los océanos se encuentra en riesgo inminente, según alerta un informe del Programa Internacional sobre el Estado del Océano (IPSO, por sus siglas en inglés), que alerta del empeoramiento más grave de lo que se predecía y con un aumento de las especies marinas en riesgo de extinción sin precedentes.
No es para menos, ya que considerando los datos aportados por el estudio se trataría de la peor oleada de extinciones en millones de años por amenazas como el cambio climático y la sobrepesca, principalmente, que están desembocando este deterioro a una velocidad insospechada.
Pese a que los panelistas dicen que el nivel de deterioro es difícil predecir, señalan que los primeros pasos hacia esta significativa extinción mundial pudieron haberse dado con el aumento de amenazas a las especies marinas, tales como las reformas de los arrecifes de coral.
Y ahora, una vez superada esta etapa, el tiempo se agota para hacer frente a peligros como la extensión de
¨zonas muertas¨ bajas de oxígeno, según indica IPSO.
¨Ahora nos enfrentamos con la pérdida de especies marinas y ecosistemas enteros, como los arrecifes de coral, dentro de una sola generación¨, precisa el estudio de 27 expertos presentado a las Naciones Unidas.
¨A menos que se den pasos ahora, las consecuencias de nuestras actividades tienen un gran riesgo de causar, a través de los efectos combinados del cambio climático, la sobreexplotación, la polución y la pérdida de hábitat, la próxima extinción significativa a nivel global en el océano¨, dijo.
Existen cinco grandes etapas de extinción según los cálculos científicos tomados como válidos, que oscilan desde los 600 millones de años atrás, hasta la más reciente de los dinosaurios hace 65 millones de años u otros, como el período pérmico que terminó abruptamente hace 250 millones de años.
La Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) en la Universidad de Oxford, que se sumó al estudio de IPSO, buscó revisar las recientes investigaciones de expertos marinos hasta encontrar evidencias de que los efectos de la actividad humana ocasionaron el dramático declive en la salud oceánica.
El director del programa científico Alex Rogers, describió los hallazgos como escalofriantes, y refirió que la situación exige una acción inequívoca a todo nivel para prevenir consecuencias infrahumanas para las próximas generaciones.
El pescado es la principal fuente de proteínas para una quinta parte de la población mundial y el océano ayuda a absorber el dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero de las actividades humanas.
Villy Christensen, de la Universidad de British Columbia, ha publicado un trabajo sobre la evolución de la pesca en el Atlántico Norte durante el S.XX.
¿A que conclusiones llega este trabajo?
Los siguientes mapas, que he extraido del documento, hablan por si solos.
Cantidad y distribución del pescado en el año 1900
Este primer mapa incluye la tabla de códigos de color que indica la abundancia de pescado en cada zona. La cifra indica la cantidad de toneladas por kilómetro cuadrado.
Cantidad y distribución de pescado en el año 1950
Cantidad y distribución de pescado en el año 1975
Cantidad y distribución de pescado en el año 1999
Resulta asombroso y aterrador como se ha arrasado el océano en los últimos 100 años, aunque lo peor es que es muy improbable que la situación pueda corregirse porque las empresas pesqueras no parecen muy dispuestas a hacer los sacrificios necesarios (es decir, la reducción de capturas) para que el océano pueda recuperarse.
Aunque lo que mas llama la atención es que, a estas alturas, todavía seamos depredadores. Hace unos diez mil años nuestros antepasados dejaron de ser cazadores/recolectores para convertirse en agricultores/ganaderos, pero hoy día aun no hemos aprendido a ser piscicultores.
Fuente:
La creciente acidez de los océanos puede causar una extinción en masa
La creciente acidez de los océanos amenaza con causar una extinción en masa de la fauna marina, según advirtió Carol Turley, oceanógrafa del Laboratorio Marino de Plymouth (sureste de Inglaterra).
¨Creo que estamos en camino de una extinción en masa, dado que el ritmo de cambio de la composición de los océanos es el mayor desde la era de los dinosaurios¨, dijo Turley en declaraciones a la BBC.
Turley, que presidirá una de las sesiones de la conferencia sobre el clima que se celebra esta semana en Copenhague, recordó que desde la Revolución Industrial las emisiones de dióxido de carbono (CO2) producto de la actividad humana han incrementado en un 30 por ciento el nivel de acidez de los océanos del planeta.
El nivel de acidez de los mares está en su nivel más alto de los últimos 500.000 años, añadió la científica, quien destacó que esta situación ¨puede tener un impacto enorme en la seguridad alimentaria¨, por lo que subrayó que ¨es realmente fundamental que recortemos las emisiones de C02¨.
Se estima que en torno a un 50 por ciento del CO2 emitido por la quema de combustibles fósiles durante los últimos 200 años ha sido absorbido por los mares, lo que está alterando de manera significativa el pH (la medida de acidez y alcalinidad) del agua del mar.
¨Estoy especialmente preocupada por la supervivencia de los ecosistemas marinos que todavía son productivos y diversos¨, indicó Turley
teniendo en cuenta que el problema se agudizará durante este siglo debido al incremento de la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera. El problema es especialmente grave en el caso de los crustáceos y de especies como la estrella de mar, que podría desaparecer para finales del siglo XXI, según pruebas de laboratorio, si se mantiene la tendencia actual de emisiones contaminantes.
Los oceanógrafos se refieren al problema de la acidez de los mares como ¨el otro problema relacionado con el C02¨, que hasta hace poco tiempo aparecía relacionado sólo con la contaminación atmosférica. ¨En 2004 -recordó Turley- hice una búsqueda en Google sobre el tema de la acidificación de los océanos y encontré 17 resultados.
Ahora salen cientos de miles. Hay muchas más evidencias que demuestran que este es un problema no sólo para el futuro, sino también para el presente¨.