¨Luceros en la noche
inundan tu saber,
¡pobre indio apache
embriagado de poder!.
Cómo águila surcando el cielo,
quisieras poder volar
y en tierras lejanas germinar
la antigua semilla de tu pueblo.
Aunque tu águila en la noche,
herida por el miedo,
no pueda arrancar
con su propia lanza ese deseo,
tú dibujas alas en ese anhelo,
con garra firme alcanzas
el bisonte blanco en tu vuelo.
La sabiduría ancestral
que heredaste de tu abuelo,
por tu sangre ardiente corre
la dignidad de todo un pueblo.
Jamás olvides la libertad,
¡que dulce sueño!,
la libertad de imaginar
un bisonte blanco en tu cielo.¨