El mundo árabe sigue inmerso en un proceso de revueltas sociales, en reclamo de cambios políticos. El último caso fue el de Siria, donde desde hace algunas semanas una grupo de activistas se manifiesta contra el régimen de Bashar Asad. Según cifras de la televisión árabe, 50 personas perdieron la vida y se esperan nuevos enfrentamientos entre civiles y policías. Ante esta situación, las autoridades del país decidieron suspender el servicio de Internet, con el objetivo de acallar las voces de los disidentes.
El corte se produjo el viernes por la noche y hasta hoy no se había restituido del todo el sistema, aunque ya funcionaban algunos sitios Web oficiales. En las primeras horas del sábado el tráfico de la Red cayó dos tercios en media hora.
En total 40 de las 59 redes que conectan al país con el mundo pasaron a la inactividad y la herramienta Google Transparency Report mostró cómo cayó el tránsito del país casi hasta cero.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, condenó la suspensión del servicio de Internet en Siria y advirtió que la medida adoptada por el presidente Bashar Al Assad no impedirá la transición en ese país.
Hace dos semanas, la Casa Blanca divulgó su Estrategia Internacional para el Ciberespacio, en la que señaló que las naciones no deben privar o interrumpir arbitrariamente el acceso a Internet u otras tecnologías interconectadas.