Mi experiencia en el Dique Potrerillos - Mendoza - Argentina
Con mi suegro y un amigo decidimos salir de pesca el Domingo por la noche, preparamos el equipo y salimos a las 00 de la madrugada para llegar en 40´ al dique Potrerillos. (En el link de abajo esta el mapa con la ubicación exacta)
https://www.diplox.com.ar/rikydk=cl-3046-nmejor-tarde-nunca-para-comentarles-experiencia-natural-vivi-hace-unos.html
Cuando llegamos al dique y después de elegir nuestro lugar de campamento, lo primero que hicimos fue hacer el fuego que luego íbamos a utilizar para asar la terrible carne que llevamos, todo esto mientras pescábamos...
Dicho y hecho... la preparación fue exquisita, y todo porque tenía estos ingredientes:
1.- Noche completamente despejada, luz de luna al %100 que se reflejaba en el agua, y un cielo estrellado como nunca (Cientos de puntos uno al lado del otro terminando de estrellar todo el cielo).
2.- El clima ideal, brisa suave pero fresca que ayudo a que sin llevar una heladera con hielo las bebidas estuvieran bien frías toda la noche. (Obviamente se hizo presente el fernet, la coca, el vino y la 7up) y un buen termo de café para la mañana.
3- Asado preparado lentamente con leña y hecho por un experto del rubro.
4- Montañas por donde miraras, efectos de luces que daba la luz lunar, las luces de la villa Potrerillos que se descubrían muy a lo lejos, el calor del fuego, el aroma de la carne asada mezclándose con el aroma natural del lugar y las cañas esperando con las campanitas de aviso en unas aguas completamente calmas.
Todo, absolutamente todo, fue estupendo! Anécdotas, charlas, silencios, meditaciones, no falto nada.
Hacia tiempo que no vivia algo similar, tan natural.
Una vez (también en Mendoza) con 13 años y con los exploradores salesianos de Don Bosco, cuando fuimos una semana al medio de la cordillera a un pueblo llamado Uspallata (en ese lugar vi el cielo mas impresionante que vi hasta ahora).
Y otra con mi colegio secundario (Instituto Don Orione) en un retiro espiritual en Córdoba.
Mendoza es genial, desde su ciudad hasta la naturaleza limpia y virgen que te da, sin necesidad de pagar para disfrutar de un hermoso lugar natural, simplemente te metes a explorar y descubrís todo lo que nos pertenece y nos hace mas humanos.
Es el mejor remedio para el estrés que te da la ciudad, este lugar te brinda una paz interior inmensa, es sencillamente increíble!
Y ahora nuevamente en la ciudad, solo deseo volver a vivir de la naturaleza, como la vivi ese día y mis otras dos veces en la vida.
Saludos y disfruten de las imágenes.