El profesional, el aficionado y el sucio

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materiablogger
Lunes, 11/04/2011
Si quieres que algo se haga bien, tal vez lo mejor es pedirle a un profesional que lo realice.
Alguien que cuesta mucho, pero vale más de lo que te cobra. Alguien que se presenta aún cuando no se siente de la mejor manera.
Alguien que está detrás de su trabajo, lo mejora con el tiempo y es bastante afín al cambio.
O quizás podrías contratar a un apasionado aficionado. Ése, es un líder de grupo que suele hacer las cosas porque ama su actividad, no el dinero. Un obsesivo en su pasión por lo que hace. Una persona con talento dispuesta a soportar, negociar y pedalear el alquiler de su casa para no tener que dejar de hacer lo que ama y su libertad.
Pero por favor, no contrates a alguien que sólo piensa que es un trabajo para juntar dinero. Ésta categoría está representada por la mayor parte de las opciones humanas, el sucio... y es ésta la que le da al trabajo un mal nombre.

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