El deseo de acceder a una nueva dimensión siempre ha fascinado al ser humano y el cine se ha aprovechado de esta búsqueda mística. Cuando el uso de la tecnología estereoscópica se está instalando con fuerza en Hollywood como una experiencia satisfactoria para el espectador y una alternativa a la piratería, irrumpen en el horizonte las cuatro dimensiones.
La fiebre por experimentar en primera persona la acción de una película ha llevado a algunas cadenas de cines a resucitar la llamada cuarta dimensión, que añade a las 3D la estimulación sensorial.
Durante la película, el espectador percibe, gracias a dispositivos especiales, olores sintéticos y siente en la piel efectos climatológicos como viento, lluvia o niebla. La experiencia en 4D no es del gusto de todos: la sensación puede resultar tan envolvente que el espectador puede llegar a sufrir mareos.
Un novedoso cine en 4 dimensiones podría resultar demasiado realista al causar mareos en sus espectadores. Según informan desde la web Metro.co.uk, la película, proyectada en el National Sea life Centre de Birmingham, recrea algunas escenas de la vida animal, en especial la submarina, y para ello la sala cuenta con un elaborado sistema de efectos especiales que ayudan a provocar sensación de realidad.
Durante la proyección de Shallow Seas 4-D Experience, los asientos se mueven y vibran, y las imágenes en 3-D son acompañadas por un spray de agua salada. El personal que trabaja en la sala ya alerta a los espectadores de los posibles efectos adversos.
Joseph Mann, el director de la atracción, que ha costado cerca de un millón de libras, ha dicho que ¨para conseguir el efecto de las grandes olas, los asientos se sacuden fuertemente¨. A esos efectos se añaden delfines saltando por encima de nuestras cabezas y esto, según el director, ¨puede ser demasiado para algunas personas¨.
Sin embargo, parece que los mareos los padecen sólo los adultos, ¨los niños parecen tener mayor resistencia que sus padres¨, añadió Mann.Joy Larkins, una de las visitantes de 50 años de edad, declaró que tuvo que salir de la sala porque ¨era demasiado realista e impresionante¨. ¨Un par de minutos después de que comenzara la película, me sentí realmente mal; cuando me levanté, me temblaban las piernas¨, contó.