Admin
 
 
Logo DIPLOX
Parásitos, cambio climático y salud global: El enfoque One Health en la veterinaria moderna (por Víctor Madera)
Volver Por victormadera1
  
Viernes, 22/05/2026
Parásitos, cambio climático y salud global: El enfoque One Health en la veterinaria moderna (por Víctor Madera)
Durante décadas, la llegada del otoño y el invierno significaba un periodo de tranquilidad para los propietarios de mascotas en lo que al control de parásitos se refiere. El descenso de las temperaturas adormecía a las pulgas, congelaba a las garrapatas y hacía desaparecer a los mosquitos de los entornos urbanos y rurales. Sin embargo, en los últimos años, la medicina veterinaria ha constatado un cambio radical: los parásitos ya no entienden de estaciones. El cambio climático está rompiendo las reglas ecológicas tradicionales y obligando a los profesionales de la salud animal a replantear por completo las estrategias de prevención.
Para abordar este desafío, la comunidad científica internacional trabaja bajo un concepto fundamental: "One Health" (Una Sola Salud), una estrategia que reconoce que la salud de las personas, de los animales y de los ecosistemas están completamente interconectadas.
El fin de la estacionalidad: ¿Por qué aumentan los vectores?
El incremento paulatino de las temperaturas medias globales y la alteración de los regímenes de lluvias han creado el escenario perfecto para la proliferación de vectores (organismos que transmiten enfermedades). Las heladas invernales, que antes actuaban como un método de control poblacional natural al matar las larvas y ralentizar los ciclos de reproducción, son cada vez más breves y menos severas.
Esto tiene consecuencias directas en el día a día de nuestras mascotas:
• Garrapatas activas en pleno invierno: Especies muy comunes en nuestro entorno ya no entran en un estado de letargo invernal. Se mantienen activas buscando huéspedes durante los doce meses del año, colonizando parques urbanos e incrementando el riesgo de transmisión de patologías graves como la erliquiosis, la anaplasmosis o la babesiosis canina.
• La expansión del mosquito flebotomo: Este insecto es el responsable de transmitir la leishmaniosis, una enfermedad crónica y potencialmente mortal para los perros. Tradicionalmente, el periodo de riesgo se concentraba exclusivamente en los meses más calurosos del verano. Hoy en día, la temporada de actividad del flebotomo se extiende desde principios de primavera hasta bien entrado el otoño. Además, el aumento de las temperaturas ha permitido que este mosquito se desplace geográficamente hacia zonas del norte o de mayor altitud, donde antes el clima frío hacía inviable su supervivencia.
La conexión con la salud humana: Una responsabilidad compartida
El enfoque One Health nos recuerda que proteger a los animales de compañía no es solo un acto de bienestar hacia ellos, sino una medida de salud pública esencial. Una gran cantidad de las enfermedades que transmiten los parásitos externos son zoonosis, lo que significa que pueden transmitirse de los animales a los seres humanos.
Por ejemplo, un aumento en la población de garrapatas debido a otoños e inviernos más cálidos incrementa directamente la probabilidad de que las personas que pasean por el campo o parques sufran picaduras y contraigan enfermedades como la dolencia de Lyme o la fiebre botonosa. Controlar la carga parasitaria en los perros y gatos de la casa funciona como un escudo epidemiológico que protege a toda la familia y a la comunidad.
La nueva prevención responsable: El calendario de 12 meses
Ante este nuevo panorama climático, las recomendaciones veterinarias han evolucionado. La antigua práctica de aplicar collares o pipetas antiparasitarias únicamente en primavera y verano ya no es suficiente ni segura.
La estrategia clínica actual se basa en la prevención continua e individualizada:
• Protección durante todo el año: Es fundamental mantener un calendario de desparasitación sin interrupciones, combinando diferentes mecanismos de acción (como comprimidos orales, collares de larga duración y pipetas) según el estilo de vida del animal y la zona geográfica en la que resida.
• Revisiones periódicas en consulta: Realizar tests de diagnóstico rápido anuales en la clínica veterinaria permite detectar de forma precoz enfermedades silenciosas como la leishmaniosis o la filariosis (el gusano del corazón), permitiendo instaurar tratamientos antes de que aparezcan síntomas graves.
Hablar de cambio climático no es un concepto abstracto o exclusivo de la naturaleza salvaje; se refleja directamente en la salud del perro o gato que duerme en nuestro hogar. Adaptar nuestros hábitos de prevención a esta nueva realidad es el paso más inteligente y responsable para garantizar su bienestar a largo plazo.
Si quieres puedes consultar más artículos de Víctor Madera sobre temáticas diversas relacionadas con el mundo animal en esta página.


Volver Por victormadera1