Admin
 
 
Logo DIPLOX
Cerrando circulos
Volver Por yami
  
Sábado, 20/06/2009
¿Y qué si no hay recetas para el olvido? ¿Si todos los trucos que inventamos para borrar un nombre de nuestros labios, o los miles de intentos que llevamos a cabo para no volver a cruzar las mismas calles que antes nos transportaban a un mundo de maravillas y promesas a cumplir, son inútiles? ¿Si por más que sentenciemos a muerte al recuerdo de aquel tiempo compartido, la vidase encarga -en cuestión de segundos- de abolir cualquier posible condena que lleve a esos días pasados a desaparecer?

Porque vuelven. Una, otra y otra vez, como una vieja película proyectándose en el cine de nuestra memoria.
La lengua amenazada lo nombra. La mente maliciosa lo trae al presente. Un viaje por La Plata de noche muestra de pronto un paisaje antes conocido, antes frecuentado. Y entra por las ventanillas bajas de un auto que busca un destino incierto. Trepa por las rendijitas del aire acondicionado que está apagado. Se ubica en el asiento trasero, y mira.

Me mira. Con esos ojos que ya no recuerdo, pero que sé que son suyos.
Lo miro. Con estos ojos que ya no le pertenecen, pero que un año atrás se estremecieron al verlo.

No, no hay receta ni poción mágica. No hubo, tampoco, literatura alguna que develara las tácticas para enfrentarme a un fantasma de sexo opuesto que dejó unas cuantas enseñanzas académicas y una sinfonía en mi reproductor de música.
Enfrentarme y vencer, como anoche. Que me di cuenta cuán distinto era La Plata hace un año, y cuán distinta era yo. Que se cruzó por segundos su nombre, y no me importó. Que me alegré al notar que hay un círculo finalmente cerrado, y que nada que provenga de él puede ya afectarme.


Puede que no hayan recetas para olvidar. Puede, también, que sea el tiempo quien se encargue de darnos las estrategias necesarias para que, algún día, cuando la lengua amenazada y la mente maliciosa coincidan en una persona, una situación, no trastabillemos emocionalmente. O puede ser un nuevo amor,quien con nuevas ilusiones y nuevas promesas vaya curando una por una las heridas que van dejando las historias que no son. Que no serán.


Volver Por yami