Cuando no hay ida y vuelta en las relaciones... muy bueno
Hoy quiero empezar compartiéndoles un modelo que he creado basado en algunas experiencias y en algunas historias que recibo a diario en mi labor. Este modelo parte de una reflexión a partir de las relaciones afectivas que construimos y cómo estas relaciones pueden ser desiguales, basadas en el desequilibrio de sentimientos, de esfuerzo, de atracción.
Hay un principio que es fundamental que entendamos en el proceso de seducción y dice así: conseguirás tener una pareja si eres una mejor opción entre otros candidatos potenciales o (y aquí viene lo perturbador) si al menos eres una mejor opción que la soledad.
¿Qué quiere decir esto? Bueno, algo muy simple y que puede tener varias interpretaciones. No siempre las mujeres atractivas tienen candidatos disponibles y que califiquen para ser escogidos. Te sorprenderías al escuchar cuántas mujeres hermosas llevan meses y meses solas. Y si les preguntas te dirán que simplemente no han encontrado pareja. ¿A qué se dedican estas mujeres para aliviar su soledad y encauzar su deseo sexual? Algunas, las más liberales, optan por tener relaciones ocasionales con más o menos intimidad, otras simplemente se dedican a vivir su tiempo a solas. Créeme existen muchas mujeres que han terminado una relaciones y simplemente no encuentran una persona adecuada para ellas que les permita rehacer su vida emocional.
Una vez ha pasado un cierto tiempo, ellas ven a sus amigas con pareja, empieza a sentirse en efecto de soledad. En ese punto puedes llegar tú y conocerla, quizás compitas con otros pretendientes, o simplemente si ella no tiene candidatos mejores que tu opte por ti, pero puede estar esperando un mejor candidato (más atractivo, con más recursos, con más status, más alfa, etc, etc), y mientras lo espera puede estar contigo, incluso iniciar una relación, pero siempre teniendo en mente que eres algo así como un “mientras tanto” o un “peor es nada”. ¿Qué es peor en su mente? La soledad, así que prefiere tener una relación, compañía, placer, aunque su corazón no esté al 100% contigo.
Eso pasa y más seguido de lo que te puedes imaginar. Ahora bien, mientras estás en una relación pueden algunas cosas interesantes pero perturbadoras si te pones a pensarlas detenidamente: ella puede estar contigo pero aún enamorada de su ex, puede estar contigo pero enamorada de otro hombre que o bien no le corresponde, o bien está fuera de su alcance o bien está en otra relación, puede estar hastiada del amor y de los sentimientos pero estar contigo sólo por compañía, por apoyo y por no pasar por el tránsito de la soledad.
Déjame decirte algo con total honestidad, de acuerdo a la experiencia en la vida real y a mi experiencia como terapeuta: el corazón de una mujer, sus sentimientos y su mente son algo totalmente impredecible. No puedes pretender que por manejar algunas técnicas, estrategias y eso puedas dominar por completo, o incluso controlar la mente femenina. Allí se encuentra la raíz de la incongruencia en este camino y lo que es a la vez el reto: ¿Cómo mantener el interés, la atracción y el deseo constantes en una relación? Y un factor aún más intrigante: ¿Cómo puedes saber que la persona que está contigo desea estarlo y que no eres un “mientras tanto”?
Como sabrás la atracción no es una elección, y a veces es impredecible saber a dónde irá la atracción, no necesariamente se va con lo atractivo, con lo poderoso, con lo proveedor, con lo alfa, es decir, no siempre o por regla general se va con lo “ideal”. A veces se va detrás de lo que nunca pensaríamos (esto puede dar muchas esperanzas a aquellos que no ajustan dentro del arquetipo de lo aceptado, a los “exóticos” como los llamo yo). Pero a la vez esto puede resultar interesante: a veces la mujer que tienes a tu lado no busca lo que le ofreces por más ideal que eso sea. He escuchado a muchas mujeres decir: “¿no sé qué diablos me pasa? Debería gustarme pero no, me esfuerzo y no puedo… simplemente no puedo (suspirito triste y lagrimita)”.
Pues bien, déjame decirte que esto no sólo le pasa a los tipos buenos, o a los rebeldes o a los arquetipos más combativos y radicales. A cualquiera le puede pasar. Por eso los sentimientos hacen que esto de la seducción sea algo apasionante, nunca sabes con qué puedes encontrarte. Pues bien, quizás tú mismo te encuentres en una relación donde sientes que las cosas no van como deberían ir, de repente sientes una inusitada inseguridad sobre los sentimientos de ella, de repente sientes que remas y remas mientras que la otra persona sólo se deja llevar, pero claro, mientras tanto va contemplando lo que hay en el camino.
Claro, toda esta historia puede pasarte a ti, justo ahora. Y puedes ser tú quien está con una mujer extremadamente enamorada y entregada y tú sientes que aún no es suficiente lo que sientes, y sigues mirando lo que hay a tu alrededor, o quizás culpabilizándote porque no encuentras el momento apropiado para terminar, porque te sientes injusto de acabar con una relación con una mujer que se porta de maravilla contigo.
Sí… si… a veces salir de soledad conlleva un montón de dilemas. Yo te prepararé para algunos de ellos.
Ahora bien, acá va el modelo que he creado que es muy simple: se basa en la convergencia de dos ejes: el eje tuyo y el eje de tu pareja y determinado por el nivel de enamoramiento que tiene. Parto de una premisa: el enamoramiento es del todo o nada, no hay grados intermedios de enamoramiento, o sucede o no sucede, y eso que te dicen: “me falta un poquito”, “lo estoy intentando”, “a veces me siento totalmente enamorada y otras no”, creo que son confusiones cognitivas de algo que intentamos explicar y es una oscilación del grado de atracción junto con una confusión entre la idea que se tiene del amor o del enamoramiento, de la intimidad y las creencias del grado de ajuste de potenciales parejas ideales (es decir, qué es lo que ella cree que tendría que pasar cuando se está enamorada). A veces sucede que ciertas personas tienen sobrevalorado el amor o el enamoramiento y creen que es un sentimiento que las envía a la estratósfera, que les altera la esencia o algo así cuando en realidad pueden suceder cosas más convencionales (y en este punto hablamos de aquellos que están enamorados del amor como sentimiento más no de una persona en concreto).
Acá va el cuadrante:
Cada uno de estos cuadrantes tiene algunas opciones para desarrollar libertad emocional. Y quiero introducir esta palabra que para mí ha significado un gran giro en mi forma de ver la seducción. La libertad emocional es aquella que te permite elegir libremente a la persona con la que estás simplemente porque sientes enamoramiento y atracción, y la libertad emocional es aquella que te permite estar con esa persona porque lo deseas, no porque te toca, o es la costumbre, o sería peor estar solo, o estás bajo manipulación o control mental o amenaza o alguna clase de presión. Libertad emocional es la sensación de que aunque estás solo estás bien, equilibrado, incluso realizado en lo que haces. Libertad emocional es también la posibilidad de dejar una relación, una persona, una amistad si así lo deseas.
Lo que yo deseo para ti es que tengas libertad emocional, estés solo o acompañado. Porque este estado te permitirá hacer mejores escogencias en tu vida, y te permitirá incluso ir más allá de cualquier escuela o técnica de seducción. Tú harás tu propia ley y tus propias reglas.
Estoy seguro que esto le servirá a muchos y a muchas que están en verdaderas encrucijadas afectivas, viviendo frustración en sus relaciones.
1. Vencer el pasado: Una de las cosas que no permite que uno pueda construir una relación estable es que las personas se aferran a amantes o relaciones de su pasado. Incluso se aferran a personas con las cuales no lograron nunca nada, amores ideales que han elevado a la categoría de ideales y con los cuales comparan cualquier persona. Podríamos hablar de una tendencia que es esta: entre más larga ha sido la relación pasada más posibilidad existen de idealizar a esa persona de tu pasado. Esta tendencia tiene un agravante y es que entre más larga haya sido la relación pasada y entre más tiempo haya transcurrido sin tener pareja mayor idealización. El punto es: cada persona es diferente, y aunque haya personas únicas es necesario centrarse en encontrar a alguien sin caer en las trampas mentales de la comparación.
2. Tratamiento emocional: He descubierto muchas personas que han resultado seriamente heridas por relaciones del pasado, donde quizá han sido cambiados por otros, han sufrido infidelidad o han sido menospreciados. Cuando esto sucede emergen por lo general dos tipos de sentimiento: la culpa por haberse dejado engañar, desconfianza hacia las mujeres (y con ello vienen todos los imaginarios de que las mujeres son malas, que son fáciles, que solo buscan hombres atractivos y un grandísimo etc).
3. Aceptación y emprendimiento: A veces en las relaciones las cosas van bien, a veces van mal. Son cosas que hay que aceptar, lamentablemente algunos en su idealismo han pasado tres años de su vida perdidos buscando rescatar una relación, y siguen y siguen tercamente. Existen algunas personas especializadas en hacer sentir culpables a sus parejas de todo lo que funciona mal cuando la culpa procede directamente de ellos, es decir transfieren la culpa y golpean con ello la autoestima. Si las cosas no funcionan tienes que aceptarlo, no aferrarte, no idealizar y seguir adelante por tu salud mental y emocional. Dice un viejo proverbio que es mejor sólo que mal acompañado, y he podido apreciar que es absolutamente cierto.
4. Fidelidad de carácter: Encuentra los puntos que no negociarás y aférrate a ellos, ciertas relaciones cuando vienen después de un largo tiempo de soledad y cuando eres una persona que quizá tiene la autoestima baja intentas conservar tu relación por más irrespetuosa y desigual la conservan a costa de lo que sea. Su marco mental es que “algo es algo peor es nada” marco totalmente diferente al de “mejor solo que más acompañado”. Es como si algo dentro de ellos y su bajo concepto quisiera agradecer la “compasión” del otro al fijarse en ellos y quisiera aguantar todo porque simplemente si no es esa persona “¿entonces quién?”
5. Claridad entre atracción/enamoramiento/amor: Son tres cosas distintas y se relacionan directamente con la duración del sentimiento. La atracción puede justificar una relación corta, pasional, llena de sentimientos y emociones viscerales generalmente vinculadas al físico o la admiración de alguna característica. Una relación no se puede mantener únicamente con base en la atracción, cuando esta no se acompaña de algo más profundo la relación peligra.
El enamoramiento es un sentimiento más profundo y que hace que la relación tenga una mayor duración, sin embargo atracción y enamoramiento suelen confundirse porque tienen diversas semejanzas a nivel de química cerebral. Estas semejanzas hacen que muchas veces se confundan y que muchas parejas crean estar enamoradas cuando lo que sucede es que quizá sienten mucha atracción. En estos casos cuando las diferencias llegan atacan la estructura misma de la relación haciendo que esta se deteriore, sin embargo la atracción va al rescate engañándolos, este es el caso de aquellas parejas que no se entienden, pelean y discuten pero el sexo es lo único que los reconcilia y los pone de acuerdo. Estas relaciones también están en la zona peligrosa.
El amor es un sentimiento más profundo, que genera relaciones más largas y que no es lo mismo que la simple atracción. Es sorprendente el número de personas que hablar de amor con días o semanas de conocer a alguien, cuando eso sucede una alarma debería sonar en tu cabeza y quizá pensar que esa persona no conoce la diferencia entre estos tres sentimientos. Lo que la experiencia me ha dicho es que entre más soledad se genera una creciente necesidad de enamorarse, de amar (lo que yo llamo los enamorados del amor) y cuando llega alguien que medianamente les corresponde ya empiezan a rendirse a sus emociones sin reflexionar.
6. Resolver la culpa: Algunos han sido víctimas en relaciones pasadas, algunos han sido los villanos de la relación. Tanto unos como otros pueden manejar diferentes niveles de culpa: las víctimas pueden sentirse trementamente culpables por haber creído en esa persona, y sentirse algo estúpidos por las trampas en que cayeron; por su parte, los villanos pueden sentirse culpables por perder una relación por su conducta, y emprender otras relaciones con el marco mental de “castígame que me lo merezco”.
7. Resolver el deseo de venganza y revancha: Lamentablemente una de las motivaciones más poderosas para los que aspiran a convertirse en seductores está el deseo de venganza y de revancha, todo eso dirigido a través de un proceso de generalización que opera así: “una mujer me traicionó, se aprovechó de mí y me humilló por lo tanto todas las mujeres son así, y es necesario no confiar nunca en ellas para que no me vuelva a pasar lo mismo.” Como ves, con la experiencia de una o de pocas mujeres se generaliza a toda la población de mujeres existente. Es un error de atribución clarísimo. Entonces, ¿qué encuentra uno en este camino? Muchos jóvenes y adultos resentidos que quieren convertirse en seductores para ser infieles, disfrutar la vida y demostrarles a las mujeres (y a esa mujer en especial que los ofendió) que si son buenos, que si son verdaderos hombres. Con esa emoción predominante las relaciones construidas buscan herir a las mujeres, se desarrollan sentimientos de misoginia, de odio a las mujeres, y se busca, casi como un sicario derribar todo lo que se encuentre por delante.
En esto puedes encontrar los más odiosos representantes de la seducción: los arrogantes, los cansones, con mentirosos, los bravucones, los que aprovechan todo lo que saben para aprovecharse de cuanta mujer encuentran. He recibido clientes así, y les he hecho ejercicios de PNL sobre afirmaciones de autoestima y dicen cosas como “soy mejor que las mujeres, y se los voy a demostrar”. Es necesario ver las cosas en perspectiva y dejar a un lado esos sentimientos que no conducen sino a lo mismo: relaciones insatisfactorias y una autoestima pobre disfrazada de presunción y egolatría.
8. Evitar victimizarse: Lamentablemente muchos que son maltratados por su pareja (de la forma que sea) sienten que se merecen los maltratos. También sucede para aquellos que están en el cuadrante 2 (aman pero no los aman) que se la pasan quejándose de su mala suerte, echándole la culpa al otro de que los maltrata, de que no los considera, que les tocó la mala suerte en el amor, que fueron engañados, pero inexplicablemente siguen pegados a esa relación, sufriendo y quejándose con terceros pero haciendo buena cara con la pareja. Si estás en un caso de estos tienes que saber que tú eres responsable de tu relación buena o mala y que siempre tendrás la capacidad de decidir.
9. No forzar las cosas: Lamentablemente muchos hacen y buscan mil maneras de complacer a su pareja, y se vuelven complacientes, peleles, omegas sólo por buscar que la “reinita” los mire favorablemente, convirtiéndose así en lamentables y patéticos bufones. Recuerda: entre más fuerces las cosas más fastidio generarás. Napoleón decía: hay batallas que se ganan en la retirada, y ser un buen perdedor es saludable para la libertad emocional.
10. Ser radical en la retirada: No puedes permanecer en la incertidumbre por alguien que no ha clarificado sus sentimientos. Detesto las historias donde alguien está con una mujer que simplemente no sabe lo que siente, y a veces lo ama con locura y otras veces siente gran repulsión y fastidio, y son de esas que te piden tiempos, espacios para “pensar y saber qué siento por mí”. Si la paciencia se te colmó actúa con firmeza y no dejes que la indecisión de otros te robe el único bien no renovable: el tiempo.
Espero que estos diez elementos fortalezcan tu capacidad de decisión, tu capacidad de optar libremente por una persona, que se te quiten las cadenas y las vendas de los ojos y que por fin tengas libertad emocional.
Que comience la cacería!