La pandemia empeoró la calidad de vida de personas con enfermedades veno-linfáticas
El sedentarismo, las largas jornadas de trabajo en casa y la interrupción de las consultas médicas son algunos de los factores que impactaron negativamente en la salud de los pacientes con enfermedades veno-linfáticas como la linfedema, una patología crónica que genera hinchazón en diversas partes del cuerpo y cuyo día se conmemora este miércoles 11/11.
¨La situación actual de aislamiento, debido a la pandemia por Covid-19, alteró el normal desenvolvimiento de los pacientes que padecen la enfermedad. El sedentarismo, las horas de home office, acrecentaron el problema¨, señaló la Dra. Mabel Bussati especialista en Flebología y Linfología del Hospital de Clínicas.
La Dra. Bussati sostuvo que ¨el aumento de peso que también se genera, agrava notablemente y deteriora al sistema linfático¨.
¨En estos meses las consultas se vieron francamente disminuidas. Los pacientes no llegan a las instituciones públicas ni privadas, y las demandas de consulta disminuyeron. Esto es un gran problema dado que el diagnóstico y la consulta a tiempo son imprescindibles para evitar la progresión de la enfermedad y la aparición de complicaciones siendo la más frecuente la infecciosa en forma de erisipelas¨, añadió.
El linfedema es una inflamación producto de la acumulación de líquido rico en proteínas en un área del cuerpo que determina el aumento de su volumen y puede afectar los miembros superiores o inferiores, tronco, abdomen, cara y/o genitales. Este signo aparece como consecuencia de una alteración del sistema linfático.
¨Una vez instalado, su curso es lento y progresivo, es una afección crónica, que sin el tratamiento adecuado evoluciona a formas invalidantes y afecta la vida social, psicológica, laboral y familiar de quienes la padecen¨, explicó la especialista.
Bussati describió que ¨dentro de las enfermedades veno-linfáticas se encuentra también la enfermedad venosa crónica, que afecta a las venas que son las encargadas de retornar la sangre hacia el corazón; en estos casos, las paredes de las venas se debilitan y las válvulas se dañan; por ello es que las venas permanecen llenas de sangre¨.
El impacto de estas afecciones no es sólo estético. ¨Hay una alteración de la auto imagen de los pacientes, que no pueden por ejemplo vestirse de la misma forma, sienten pesadez y falta de movilidad. Esto provoca un cambio en el ritmo de vida familiar y cotidiana, generando estados de depresión y ansiedad. Esto sumado al aislamiento social, produce un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes con linfedema¨ enfatizó la especialista.
¨Existen diferentes tratamientos para el linfedema, con el objetivo de reducir el tamaño del miembro y del tejido afectado: la terapia médica de drenaje linfático manual; las comprensiones, que varían de acuerdo a la fase de la enfermedad; los ejercicios físicos para movilizar las zonas afectadas y, además, el tratamiento farmacológico, medicamentos que actúan a nivel de la microcirculación y son fundamentales para disminuir los síntomas¨, agregó.
Además, se recomienda evitar el sedentarismo, el sobrepeso, masajear las piernas habitualmente, evitar fuentes de calor, utilizar ropa adecuada y zapatos de taco cómodo.
En el marco del
Día Nacional del Linfedema, se realizará un webinar gratuito dirigido a pacientes con enfermedad veno-linfática el 14 de noviembre de 11 a 13.
► Para registrarse se debe ingresar en
https://dolordepiernas.com.ar/