La Asociación Cardiológica de Estados Unidos (AHA) redefinió los niveles de la hipertensión, ahora se recomienda empezar a tratar cuando alcance 130/80, en lugar de 140/90.
¨La presión arterial alta está establecida ahora en 130 mmHg para la medición de la presión sistólica y 80 para la presión diastólica¨, explicó el organismo en la primera revisión de sus directrices desde 2003.
Dichas modificaciones -que fueron anunciadas durante un congreso de la asociación en Anaheim, al suroeste de Los Ángeles- se deben a que, según los médicos, en la actualidad se detectan complicaciones a niveles bajos.
Si se hace un estudio basado en los nuevos parámetros, casi la mitad de la población estadounidense (46%) tiene hipertensión. Mientras que antes, una de cada tres personas (32%) sufría esta dolencia, y era la segunda causa de problemas cardíacos y derrames cerebrales después del tabaco.
Según este nuevo panorama, los niveles normales de presión arterial quedaron establecidos en 120/80.
Paul Whelton, autor principal de las directrices publicadas en el diario de la asociación, explicó que cuando una persona llega a 130/80, ¨ha doblado los riesgos de padecer complicaciones cardiovasculares comparado con un nivel de presión normal¨.
De todas formas, Whelton aclaró que estar en los nuevos parámetros de hipertensión no significa que necesariamente el paciente deba empezar un tratamiento, pero ¨es una señal de que hay que bajar la presión arterial¨.
Además -refiere la AHA- las nuevas pautas eliminan la categoría de prehipertensión, que se usó para presiones sanguíneas con un número superior (sistólico) entre 120-139 mm Hg o un número inferior (diastólico) entre 80-89 mm Hg.
LAS CATEGORÍAS DE PRESIÓN ARTERIAL EN LA NUEVA GUÍA SON:
Normal: menos de 120/80 mm Hg.
Elevado: Número superior (sistólico) entre 120-129 y el número inferior (diastólica) menor que 80.
Grado 1: sistólica entre 130-139 o diastólica entre 80-89.
Grado 2: sistólica al menos 140 o diastólica al menos 90 mm Hg.
Crisis hipertensiva: número superior a más de 180 y / o número inferior a más de 120; los pacientes necesitan cambios rápidos en la medicación si no hay otras indicaciones de problemas, o la hospitalización inmediata si hay signos de daño orgánico.
Implicancias y recomendaciones
Solo se recetarán medicamentos para la hipertensión Grado 1 si un paciente ya ha tenido un ataque cardíaco o un derrame cerebral. El tratamiento farmacológico también está dirigido a pacientes con otros factores de riesgo como la diabetes mellitus o enfermedad renal crónica.