Admin
 
 
Logo DIPLOX
Qué no es recomendable hacer cuando sufrimos ansiedad
Volver Por buenapraxis
  
Viernes, 03/11/2017
Qué no es recomendable hacer cuando sufrimos ansiedad
Muchos de nosotros estamos acostumbrados a que nos recomienden infinidad de cosas para hacer frente a la ansiedad.

Frases como “no te tomes las cosas a la tremenda”, “baja el ritmo” o “haz cambios en tu vida” son expresiones que llenan nuestra cabeza pero que, sin embargo, no nos sirven de mucho.

La razón por la que dejamos de ser receptivos a toda esta serie de consejos es porque nuestra mente trabaja a otro nivel, su enfoque está delimitado y bajo el dominio absoluto de las preocupaciones excesivas, la negatividad y la falta de autocontrol.

En este estado resulta muy complicado que logremos bajar el ritmo. Es más, a veces incluso estando de vacaciones nos sentimos agotados y tan fuera de nosotros mismos que hasta es común experimentar algún ataque de ansiedad.

Por otro lado, es necesario saber que muchas de las estrategias que llevamos a cabo para tratar la ansiedad se limitan solo a tratar los síntomas pero no la raíz del problema.

Practicar la meditación, salir a pasear o incluso tomar nuestro ansiolítico nos ayudará a aplacar la sintomatología, pero aquello que desencadena nuestra ansiedad aún está dentro de nosotros.

Por lo tanto, es necesario también saber qué no es recomendable hacer cuando suframos ansiedad.

De este modo conoceremos mucho mejor ese “demonio” interno para controlarlo, debilitarlo y tomar el control de nuestras vidas.

1. No le des tantas vueltas a las cosas, detén el pensamiento “rumiante”
Párate, rompe el ciclo de esos pensamientos persistentes que a lo largo del día te van quitando el equilibrio y la calma.

Hacer deporte, pintar mandalas o hablar con alguien nos puede ayudar a ello.

2. No evites, no huyas
Puede que tu trabajo te cause tanta ansiedad que hayas decidido renunciar. Puede que los problemas con tu pareja sean tantos que prefieras pasar más tiempo fuera de casa, llegar tarde…

.
3. No anticipes cosas que aún no han pasado
Si hago esto pasará lo otro. Si digo esto sucederá aquello. Si cambio eso seguro que ocurrirá lo que no quiero…

Si te suenan este tipo de pensamientos, ten en cuenta que es un rasgo de esa ansiedad más nociva y delimitante que pueda sufrir el ser humano. Esa donde el pensamiento catastrofista nos impide vivir de forma plena y receptiva.

Nadie tiene una bola de cristal para saber lo que puede o no puede pasar mañana. Así pues, focaliza tu atención en el presente y controla el negativismo.

4. No te “monitorees” tanto, déjate llevar…
Quienes han sufrido más de un ataque de ansiedad temen, ante todo, que vuelva a suceder. A veces desarrollan tanta angustia que es ese miedo el que propicia nuevas apariciones, nuevos ataques.

.
5. No quieras vivir sin ansiedad: esa no es la clave
Este es un error muy común: pensar que la ansiedad por sí misma es un enemigo al que evitar a toda costa.

Debemos hallar la raíz del problema. Es necesario sentarnos con nosotros mismos para tener una conversación y trasformar la ansiedad negativa en positiva.

6. Hay personas que es mejor evitar cuando sufres ansiedad
Puede parecernos curioso pero, en ocasiones, el foco de nuestra ansiedad puede partir de una persona en concreto que nos quita día a día la felicidad.

Lo mejor en estos casos es identificar los focos de nuestra ansiedad y establecer posibles salidas o mecanismos de acción para resolver ese problema.

7. No dejes de vivir, la ansiedad te está robando tiempo de calidad
Aunque no nos demos cuenta, sucede. La ansiedad nos está robando la vida, las ganas, la ilusión e incluso la identidad.

Recuerda también que a la hora de gestionar la ansiedad es necesario hacer uso de un enfoque multidimensional.

Los fármacos son útiles, pero debemos incluir también alguna terapia cognitivo-conductual, técnicas de relajación y un buen apoyo de los tuyos.


Ref: PsicoSalud


Volver Por buenapraxis