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La actividad sexual baja el deterioro cognitivo en adultos mayores
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Viernes, 14/07/2017
La actividad sexual baja el deterioro cognitivo en adultos mayores
Las personas mayores que tienen con más frecuencia actividad sexual, lo que contempla relaciones genitales, masturbación o caricias, tienen un mejor rendimiento cognitivo y habilidad visoespacial y una mayor fluidez en el lenguaje, según concluyó un estudio publicado en la prestigiosa revista ´The Journals of Gerontology´, una publicación de la Sociedad Americana de Gerontología.

El estudio, que se realizó en un universo de personas de entre 50 y 83 años, consistió en una evaluación cognitiva (a través del examen cognitivo de Addenbrooke (ACE-III)) y un cuestionario sobre la frecuencia de la actividad sexual (SA), donde debía elegirse entre nunca, mensual o semanal, y salud general y estilo de vida.

El resultado fue que quienes respondieron tener mayor frecuencia en la actividad sexual registraron una respuesta significativamente mejor ¨en el estudio ACE-III, la fluidez, y las puntuaciones visoespaciales¨.

¨El ACE es un estudio que evalúa, entre otras cosas, lo que denominamos la memoria operatoria o de trabajo, esto es lo que estamos haciendo on line, por ejemplo, saber de qué estamos hablando ahora; la fluidez está vinculada a la capacidad y a la recuperación de palabras, y la habilidad visoespacial es la capacidad de una persona de pensar un objeto y poder imaginarlo en otro lugar, o sea que se vincula también a la planificación¨, explicó el psicogerontólogo Ricardo Iacub.

Por otro lado, en línea con estudios anteriores (Wright & Jenks, 2016) y ELSA Wave 6 (Lee, Nazroo, O´Connor, Blake y Pendleton, 2016), como actividad sexual se consideraron tanto las relaciones sexuales como la masturbación o las caricias.

“Aunque pudo establecer que existe un vínculo entre la mayor frecuencia de la actividad sexual y algunas funciones cognitivas, el estudio no establece con claridad si la SA funciona como compromiso social, o actividad física, o ambas cosas (junto con elementos emocionales, psicológicos y biológicos)¨, explicó el especialista, docente de la cátedra de Psicología de la Tercera Edad y Vejez, de la Facultad de Psicología UBA.

¨No obstante, los hallazgos actuales se alinean con la teoría de que la actividad sexual aumentada que conduce a la secreción de dopamina mejorada y que esto se relaciona con la mejora de la memoria de trabajo y la función ejecutiva en adultos mayores¨.

Iacub mencionó que no es el primer estudio que se realiza en esta línea y recordó un trabajo de 2016 ((Wright & Jenks), que había mostrado que las puntuaciones cognitivas totales fueron consistentemente mayores en aquellos que son sexualmente activos en comparación con aquellos que no lo son.

¨Este tipo de investigaciones tiene un fin social muy importante y es demostrar que vivir bien, y la sexualidad sabemos que forma parte de eso, tiene un impacto positivo en la salud personal, lo que en definitiva impacta sobre la salud pública¨, indicó el psicogerontólogo, autor de los libros Erótica y Vejez (2006) y El Poder en la vejez. Entre el empoderamiento y el desempoderamiento, entre otros.

Además, explicó que ¨si bien existe una mayor aceptación a la idea de la importancia de la sexualidad y erótica en la vejez, cuando esto tiene que pasar de la teoría a la representación todavía se encuentra en el orden de lo inimaginable¨.

¨Esto es lo que se expresa en frases como ´no me imagino a mis abuelos teniendo relaciones´, pero también a la idea de que cuando aparece el deseo en una persona mayor no podemos imaginarlo como algo natural y lo asociamos a la perversión¨, agregó.

En este contexto, Iacub recordó que ¨no es lo mismo genitalidad que sexualidad¨ y que ¨a lo largo de la vida, pero en especial durante la vejez, se produce una transformación en el sentido del erotismo y comienzan a revalorizarse otras cosas como los besos, las caricias, es decir, tocar, oler, escuchar y mirar, en definitiva gozar con todos los sentidos¨.

¨Los planos de representación del erotismo van cambiando, y esto no implica que haya un modelo más válido que otro. Lo central es pensar cuál es el modo en el que hoy disfruto o tengo goce¨, indicó.

Según una encuesta de satisfacción de vida de personas mayores realizada por el Indec en 2014, el 80% de los entrevistados sostuvo que ¨tienen una vida sexual activa¨, en tanto seis de cada diez consideraron que es posible enamorarse en esa etapa.


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