En un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud alertaron sobre el problema de la obesidad tanto en la Argentina como en todo el mundo. Según el organismo, el 60% de los habitantes de este país tiene sobrepeso y 1 de cada 4 mayores de 18 años es obeso.
La OMS entiende que el sobrepeso y la obesidad ya son una pandemia a nivel global, y aportan datos para entender este fenómeno que, aclaran sus expertos, podría prevenirse:
- Desde 1980, la obesidad se ha más que duplicado en todo el mundo.
- En 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos.
- En 2014, el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas.
- La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
- En 2014, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.
- La obesidad puede prevenirse.
Para tomar conciencia de la gravedad del asunto, ofrecieron algunas cifras verdaderamente alarmantes:
- En todo el mundo, el número de lactantes y niños pequeños (de 0 a 5 años) que padecen sobrepeso u obesidad aumentó de 32 millones en 1990 a 42 millones en 2013. Sólo en la Región de África de la OMS, el número de niños con sobrepeso u obesidad aumentó de 4 a 9 millones en el mismo período.
- En los países en desarrollo con economías emergentes (clasificados por el Banco Mundial como países de ingresos bajos y medianos) la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil entre los niños en edad preescolar supera el 30%.
- Si se mantienen las tendencias actuales, el número de lactantes y niños pequeños con sobrepeso aumentará a 70 millones para 2025.
- Sin intervención, los lactantes y los niños pequeños obesos se mantendrán obesos durante la infancia, la adolescencia y la edad adulta.
- La obesidad infantil está asociada a una amplia gama de complicaciones de salud graves y a un creciente riesgo de contraer enfermedades prematuramente, entre ellas, diabetes y cardiopatías.
La lactancia materna exclusiva desde el nacimiento hasta los seis meses de edad es un medio importante para ayudar a impedir que los lactantes se vuelvan obesos.
Hay que tener en cuenta que las acciones contra el exceso de peso y la obesidad contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, trastornos psíquicos, hipertensión arterial, alteraciones respiratorias, articulares y óseas y a aumentar la esperanza de vida hasta en 10 años.