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Uno de cada 5 adultos sufriría algún trastorno del olfato
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Viernes, 27/05/2016
Uno de cada 5 adultos sufriría algún trastorno del olfato
Al menos uno de cada cinco adultos sufre algún trastorno del olfato, según una revisión de estudios de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), que destaca entre las causas más comunes la rinitis alérgica o la inhalación de tóxicos.

En concreto, han visto que un estudio publicado este año en la revista ‘Chemical Senses’ revelaba que el 23% de los estadounidenses mayores de 25 años sufrían trastornos del olfato y que la prevalencia se incrementa con la edad, de modo que alcanza el 32% a partir de los 80 años.

El género también influye ya que ¨se ha comprobado que las mujeres tienen un umbral más bajo que los hombres en cuanto a la detección de olores¨, explicó el Dr. Héctor Vallés, miembro de la SEORL-CCC y especialista en olfato.

Entre los problemas más frecuentes está la disminución del umbral de olfacción o hiposmia y la ausencia completa de olfato o anosmia, que afectan al 5% de la población según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las alergias y las infecciones de las vías respiratorias altas son las causas más frecuentes de este deterioro y, de hecho, entre un 20 y 40% de los pacientes con rinitis alérgica sufren disfunción olfativa, que aumenta con la duración y gravedad de la enfermedad, según una revisión de estudios reciente publicada en ‘The Journal of Allergy and Clinical Immunology’.

¨La rinitis alérgica produce una inflamación y obstrucción de la mucosa nasal y de los senos paranasales que pueden disminuir la capacidad olfativa de tal manera que los estímulos no llegan a alcanzar los receptores olfatorios¨, explicó el Dr. Vallés. En estos casos suele mejorar ¨con la normalización del tránsito del aire, la regularización de la cantidad y calidad de moco nasal, así como con la disminución de la inflamación o, en todo caso, con la administración de corticoides¨, afirmó.

Tras un cuadro catarral de vías altas también se puede producir una lesión del epitelio o de las neuronas relacionadas con la olfacción que cause parosmia, que afecta sobre todo a mujeres de entre 40 y 60 años.

Otras causas de pérdida de olfato que se engloban dentro de las sensoriales son las producidas por una destrucción del neuroepitelio olfatorio como consecuencia de la inhalación de químicos tóxicos.

¨Existe un buen número de contaminantes ambientales e industriales causantes de anosmias o hiposmias como el benceno, benzol, disulforo de carbón, disolventes de pintura, mentol, o incluso el cloro o el agua muy clorada, entre otros¨, comentó el especialista.

Asimismo, el tabaco, las drogas, y algunos tratamientos radioterápicos pueden causar hiposmia, mientras que también hay diversos fármacos y enfermedades que pueden causar disfunción olfativa como el Alzheimer, el Parkinson, la enfermedad de Huntington, algunos tumores cerebrales y la epilepsia.

La pérdida de olfato dificulta la calidad de vida y modifica el apetito e incluso el estado de ánimo en las personas que la sufren ya que, como explica este experto, ¨va muy ligado al gusto y juega un papel muy importante en la alimentación puesto que influye en la ingesta de determinados alimentos¨.

Esto conlleva que los afectados no sean capaces de distinguir los alimentos en descomposición o mal estado, ni ¨tampoco el placer del olor de una buena comida¨. ¨El olfato aporta un conjunto de sensaciones, emociones y placeres en relación al gusto que pueden determinar también el estado de ánimo por lo que su ausencia puede repercutir en nuestro bienestar psicológico al generar frustración¨, según el Dr. Vallés.

Entre las medidas de prevención recomendadas para evitar la pérdida de olfato el Dr. Vallés incluye ¨evitar la exposición prolongada a productos tóxicos o contaminantes y, en caso de que sea inevitable, usar mascarilla; hidratarse bien, evitar el contacto con alérgenos y la vacunación antigripal, ya que el virus de la gripe es responsable de un buen número de anosmias.


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