El Gobierno pone a Macri en la mira

Por
rjd
Lunes, 03/08/2015
El gobierno de Cristina Kirchner y el precandidato Daniel Scioli decidieron la semana última volver a atacar en campaña a Mauricio Macri para polarizar la elección primaria del domingo y evitar que Sergio Massa repunte en las encuestas y se cuele en un eventual ballottage.
Además de cierta recuperación de Massa, en la Casa Rosada preocupa el deterioro de la economía y su posible impacto sobre el humor social y sobre el resultado de las elecciones presidenciales del 25 de octubre próximo, según confiaron a LA NACION fuentes gubernamentales.
Debido a este conjunto de variables, Scioli centró sus críticas en Macri y culpó al frente Cambiemos y sus aliados de ¨ir por la embestida económica¨, en referencia a la reciente suba a $ 15 del dólar paralelo.
En rigor, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y la Presidenta están preocupados por la volatilidad cambiaria, que genera nerviosismo en el electorado; por la caída del consumo de bienes de la canasta básica, y por la retracción industrial y de las economías regionales. La escasez de dólares, el déficit fiscal, la emisión y la inflación pasan factura.
¨A las PASO del 9 de agosto llegamos bien: falta una semana. Pero para las elecciones del 25 de octubre falta mucho y el impacto es impredecible¨, dicen en uno de los ministerios del gabinete.
El viernes último, luego de su reposo por laringitis, Cristina recibió a Kicillof en su despacho, aunque no trascendió de qué hablaron.
Según confiaron a LA NACION los voceros de campaña del oficialismo, esta semana el gobernador hará una campaña ¨dirigida a captar el voto independiente¨, porque consideran que el voto kirchnerista y el peronista ya ¨están asegurados¨.
¨Habrá un mensaje más positivo y con propuestas¨, anticiparon allegados a Scioli. Sin embargo, otras fuentes confiaron a LA NACION que Cristina y Scioli están preocupados por una posible fuga de votantes peronistas hacia Massa, que puso en su armado electoral a dirigentes del peronismo con votos propios.
Uno de ellos es Felipe Solá, candidato a gobernador bonaerense, que compite contra los precandidatos del FPV, Aníbal Fernández y Julián Domínguez. ¨Esa polarización puede ayudar a Massa¨, advirtieron en la Casa Rosada.
En el Gobierno quieren que de haber ballottage el rival sea Macri. Ello le permitiría a Scioli seducir a los votantes de Massa. Si, en cambio, éste es el adversario, el diputado del Frente Renovador alineará detrás de sí a los votantes de Macri para ir en contra del kirchnerismo.
¨Ahora hay que levantar a Macri para achicar a Massa¨, señalaron a LA NACION fuentes del primer nivel del gabinete presidencial.
El objetivo de máxima de Scioli es ganar en primera vuelta. ¨Si hay ballottage, es riesgoso contra cualquiera de los dos¨, dijo, en tanto, un ministro.
Además, la preocupación económica es fuerte. En la Casa Rosada acusan por lo bajo a los ¨bancos y a los exportadores¨ de presionar sobre el tipo de cambio y de haber llevado a $ 15 al dólar paralelo con el supuesto propósito de generar ¨incertidumbre¨. Esa visión conspirativa y el nerviosismo hicieron decir al presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, que si se eliminara el cepo cambiario habría ¨devaluación¨, una admisión más propia de los opositores porque revelaría una debilidad del modelo

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