A rosa de hiroshima por vinicius de moraes

Por
devotional_love
Lunes, 08/06/2009
Hoy desperté igual que ayer pero distinta.
Será por lo aquellas imágenes que sacudieron mi mente. En una especie de “Flash Formador”.
Y con esto no es que hecho culpa, más bien agradezco a la vida… aquello básico: la vida.
Ha pasado tiempo, luego del sucedo desgarrador, ocurrido en Hiroshima y Nagasaki. Mucho se dijo al respecto, y poco se reflexionó.
No pretendo aludir a cuestiones políticas, ya que soy austera con ellas (más allá de lo que se diga) las delegaciones políticas – económicas nunca coparon mi imaginario colectivo. Sí, desde chica me interesó la humanidad, como parte del sentimiento. Sin querer decorar profanamate las verdades. Tan sólo tener claro (muy claro) que la diferencia es algo fructífero para el humano, y que éste, llega a serlo, cuando siembra positivamente una semilla en este universo. Que más allá de religiones, ideologías y culturas, TODOS merecemos VIVIR.
Sin más rondas, que la misma penuria. Perpleja al ver tanta injustica, tantos derechos humanos pisoteados, como si se tratara de un juego de azar. Recordé entre lágrimas de metal el episodio.
Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki fueron ataques nucleares lanzados cerca del final de la Segunda Guerra Mundial en contra del Imperio del Japón por parte de los Estados Unidos de Norteamérica bajo las órdenes del Presidente Harry Truman el 6 y 9 de agosto de 1945. Después de seis meses de intenso bombardeo de otras 67 ciudades, el arma nuclear Little Boy se soltó sobre Hiroshima el lunes1 6 de agosto de 1945,2 seguido por la detonación de la bomba Fat Man el 9 de agosto sobre Nagasaki. Hasta la fecha, constituyen los únicos ataques nucleares de la historia.
Se estima que las bombas mataron a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki para finales de 1945,4 de las cuales la mitad fallecieron los días de los bombardeos. Entre las víctimas, del 15 al 20% murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación.5 Desde entonces, algunas otras personas han fallecido de leucemia (231 casos observados) y distintos cánceres (334 observados) atribuidos a la exposición a la radiación liberada por las bombas. En ambas ciudades, la gran mayoría de las muertes fueron de civiles.
No admito ninguna justificación, no encuentra razón fiable para tanto odio. Sólo pido (a las personas que lean esto) reflexionen, como una persona más de este basto mundo, que todos tenemos derecho a VIVIR. Y esto nunca podrán mancharlo con ideologías “políticas” disfrazadas de ambición monetaria.
No debemos dejar que vuelva a ocurrir. No debemos permitir, por ninguna razón, que se someta a la humanidad a vivir en penumbras. Por vos y por todos los que perseguimos una luz de esperanza, no bajemos los brazos.
A continuación una canción conmovedora, interpretada por Ney Matogrosso y escrita por Vinicius de Moraes: ¨A rosa de Hiroshima¨
Piensen en las criaturas
Mudas telepáticas
piensen en las niñas
ciegas inexactas
piensen en las mujeres
rotas alteradas
piensen en las heridas
como rosas cálidas
Pero oh no se olviden
de la rosa de la rosa
de la rosa de Hiroshima
la rosa hereditaria
la rosa radioactiva
estúpida e inválida
la rosa con cirrosis
la antirrosa atómica
sin color sin perfume
sin rosa sin nada...
NUNCA MÁS!

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devotional_love