Parque Chacabuco
Su nombre rememora la Batalla de Chacabuco comandada por el libertador José de San Martín en 1817.
Que Visitar:
Urondo Bar: Beauchef 1204, 1424
Es la excusa ideal para conocer Parque Chacabuco. Un restaurante ubicado en una casona antigua en medio de diagonales, pasajes y cortadas. El cocinero, Javier Urondo, presenta una cocina creativa de autor. Atención a la carta de vino organizada por estilos. Estética pulcra y moderna con aire de familia. Beauchef 1204.
Barrio Cafferata: Como un manifiesto de la Revolución Francesa, sus pasajes se llaman Fraternidad, Igualdad y República. Las viviendas de estilo inglés fueron construidas a principios del siglo XX. Hoy, es uno de los sub-barrios más cotizados de la zona. Todas sus calles confluyen en la manzana que ocupa la escuela municipal que le da al lugar un aire de community housing británico. El barrio se delimita por las calles Riglos, Estrada, José María Moreno y Asamblea.
Corea Town: Es el epicentro de la comunidad coreana en Buenos Aires. Allí se concentran los negocios que conforman ¨la pequeña Corea¨. Sobre el bulevar de Carabobo hay almacenes, restaurantes, tiendas de ropa y bazares con extravagantes objetos de porcelana, pósters de estrellas del otro lado del mundo y una gastronomía fiel a sus raíces culturales. Todos los carteles están escritos en hangul. En el camino, hay varias iglesias evangélicas y dos templos budistas.
Parque Chacabuco: Completa la trilogía de parques: es el tercer pulmón verde de la ciudad, después de los bosques de Palermo y del Parque Avellaneda. Primero, fue diseñado por el paisajista Carlos Thays. Para tener una idea de su inmensidad: tiene 38 mil metros de caminos internos y un complejo polideportivo que incluye una pista de atletismo y una de patinaje. Allí, funcionan la escuela pública de ajedrez y la tradicional calesita de Tatín. Tiene un rosedal, una fuente, árboles centenarios y diversas esculturas.
Centro Cultural Adán Buenosayres: Se encuentra debajo de la autopista, en el sector techado del Parque Chacabuco. La sala de espectáculos para trescientas personas ofrece programación de danza, teatro y música. Además, hay talleres y muestras de arte permanentes.
Barrio Simón Bolívar: Son un ejemplo de arquitectura. Seis edificios dispuestos transversalmente para que no se tapen entre sí. Monobloques con plaza central, jardines y arboledas. Los departamentos amplios y cómodos son potencialmente reciclables. Fronteras: Curapaligüe, Fernández Moreno, Dávila y Eva Perón.
La Candela: Para los que prefieren la comida tradicional, el barrio también tiene su restaurante clásico con mantelería blanca, servilletas con forma de abanico y mozos con moñito. Platos recomendados: matambre tiernizado a la pizza y malfatis con salsa bechamel. Atención que los fines de semana se llena de gente. A media cuadra del Parque sobre Zuviría 1096.
Von Klausten: Uno de los favoritos de todos los vecinos de la zona. Además de las pizzas imperdibles, vale la pena pedir un lomo Strogonoff elaborado como dios manda de acuerdo con la tradición. De postre, hay que pedir el de la casa sin titubear: ensalada de frutas con helado de crema y nueces al por mayor. Av. Directorio 900.

Iglesia de la Medalla Milagrosa: Sus dos torres se ven desde la autopista. De hecho, la cúpula mide más de cincuenta metros. Inspirada en el templo de París del mismo nombre, la construcción se destaca por ser la que más vitrales tiene en todo Buenos Aires: 110, para ser precisos. En la cima, hay una imagen de la Virgen que corona la cúpula. Dirección? Curapaligüe 1185, en un terreno que en el pasado perteneció a los Padres Lazaristas. Este templo de estilo neorrománico cuya piedra fundamental fue colocada el 27 de noviembre de 1930. Bendecida canónicamente el 25 de julio de 1934 e inaugurada siete años después, fue diseñada con la idea de que fuera la más grande de la ciudad pero como ningún templo puede superar en tamaño a la Catedral Metropolitana, se la redujo al tamaño actual.
Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa fue un proyecto del arquitecto Carlos A. Massa. Sus obras se iniciaron bajo la dirección del padre Estaban Matías, su primer sacerdote y la construcción estuvo a cargo de la conocida empresa constructora de León Valli que también edificó Nuestra Señora de la Misericordia.
El magnífico edificio cuenta con dos torres y una cúpula hexagonal cubierta de tejas, de casi 41 m. de altura, rodeada de cuatro torres pequeñas en cuya parte superior destaca una imagen de la Virgen María de 5.30 m. de alto, obra del escultor Santiago José Chiérico (finalizada por su hijo Mario), bendecida solemnemente el 27 de noviembre de 1938. Posee un importante campanario y sobresale especialmente por la magnificencia de sus 110 vitrales, obra de la firma A. Estruch. La imagen de Nuestra Señora en el altar mayor fue traída especialmente desde París y ante ella se inclinan a orar miles de fieles.
El dinero para la edificación del templo fue aportado, en gran parte, por la Marquesa Pontificia doña María Adelia Harilaos de Olmos y por las Hijas de María. La iglesia fue elevada a parroquia el 27 de enero de 1942, asumiendo su primer cura párroco, Padre Adolfo Polverini, sucesor del P. Esteban Matías, quien estuvo al frente hasta el 6 de enero de 1944.
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