Una realidad que interpela a candidatos argentinos: ¨Voces desde el vientre¨
Nevenka Astudillo, autora de «Voces desde el vientre»
Le dijeron que su bebé era un feto inviable, hoy tiene 9 años y está sano: contra el aborto en Chile
Nevenka es autora del libro
Voces desde el Vientre, que narra la historia de su hijo y de otros niños que fueron declarados fetos inviables, pero que finalmente nacieron con capacidades diferentes. Oriunda de Antofagasta, emigró a Santiago de Chile para que su hijo fuera atendido en el hospital Calvo Mackenna.
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro se congratula con la autora y hace votos para que tan oportuno libro sea también difundido en la Argentina. Como puede apreciarse en la entrevista de Nevenka -que transcribimos de ¨Religión en Libertad¨- quien habla con la autoridad de su experiencia de vida con su hijito declarado inviable y hoy con 9 años de edad- todo cuanto ella afirma guarda total coherencia con cuanto
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro ha dicho sobre el aborto voluntario y que puede resumirse en esta afirmación de la Lic. Araceli Ramilo Alvarez:
¨No hay acto de mayor discriminación y violencia que decidir quien nace y quien no¨
Pedimos a los legisladores argentinos y en particular los candidatos que hoy disputan votos con activa y permanente presencia en los medios de comunicación que lean esta obra y se sinceren con sus electores sobre si admiten o no como verdad cientìfica la existencia de vida humana desde el primer instante de la concepción y, en consecuencia, si están dispuestos o no a defender con honestidad y valentìa la vida de los que no tienen voz: los niños por nacer.
Nevenka habla contra los intentos de despenalizar el aborto en Chile.
Contra el supuesto de aborto por ¨inviabilidad del feto¨ afirma:
“con este proyecto se presume que todos los fetos inviables mueren, pero definitivamente no es así, porque son miles y miles los fetos inviables que no mueren y que tiene una calidad de vida aceptable y buena”.
Bajo su experiencia, cuando estos miles de niños nacen
“podemos ver que son nuestros niños de la Teletón, que tienen hermosas historias de vida, que son unos seres entrañables que cuentan con el apoyo y con la historia de toda una familia detrás”.
Apostar por la vida y no por la muerte
Nevenka critica el egoísmo que hay tras el proyecto abortista, que en vez de dar más recursos a madres y hospitales prefiere financiar abortos.
“En lugar de invertir en aborto, debería invertirse en inyectar recursos al Hospital Calvo Mackenna, por ejemplo, o en rehabilitar a estos millones de niños que nacen diferentes, pero que tienen derecho a vivir, porque la experiencia nos dice que los médicos se equivocan. Una vez, un médico me preguntó que para qué quería a mi hijo si estos niños eran una planta cuando nacían”.
Sobre el caso de riesgo para la vida de la embarazada, muy infrecuente con la medicina moderna de un país como Chile (el segundo país de América con mejor salud maternal, sólo después de Canada), Nevenka señala que la ley chilena actual, que se opone a todo aborto, ya recoge el llamado Principio de Doble Efecto (cuando el aborto no es querido ni como fin ni como medio, y es sólo un resultado no querido y secundario de un tratamiento imprescindible que buscaba proteger a la madre).
Nevenka argumenta que estos casos, muy escasos y de hecho ya cubiertos en la práctica médica chilena ética, ha sido magnificados por los abortistas, que se
“le ha puesto dramatismo porque se supone que esta es una ley que reivindica a las mujeres y esto ha sido muy emblemático a la hora de sumar puntos y de subir en las encuestas, pero no debiera ser causal”.
Aborto por violación: ¨preservativo legislativo para los violadores¨
Sobre despenalizar que se aborte a los bebés hijos de violación también tiene cosas que decir.
Por supuesto, que se viole a una mujer o una joven, dice, le
“duele en el alma, porque también soy madre de niñitas. Pero hay que entender que en Chile también hay niños violados y el efecto no es embarazo, obviamente, y tampoco hay un efecto social porque no se genera el mismo impacto”.
Sin embargo, agrega que esto es un
“preservativo legislativo para los violadores”, porque esta ley “no persigue al violador, lo deja impune y como sabemos en nuestro país no hay pena de muerte. Entonces, el único que es sentenciado a muerte es la segunda víctima del violador, el feto inocente”.
Nevenka cree que un Estado, en vez de matar a los bebés enfermos, debe trabajar por prevenir la enfermedad.
“Miles de niños nacen al año con malformaciones congénitas producto de la contaminación, pero nadie castiga a las grandes industrias responsables de esto”, considera.
Recursos para preservar la vida y no para matar, pide Nevenka
Nevenka concluye con el ferviente deseo -que
Para Hacerse Oìr-Hablemos Claro también hace suyo- de que el aborto no se implante en Chile:
“Espero que no se apruebe y que los recursos se inviertan directamente en recuperar a los niños y a sanar esas ‘taras’ de las que habla el proyecto, porque son muchos los aciertos que se hacen en los hospitales, pero sin recursos es muy difícil tener buenos resultados”