«Nadie nace gay», dice una publicidad de carretera en EE UU, pagada por exgays que piden respeto. (Un anuncio de PFOX (Padres y Amigos de Ex-Gays y Gays)
Impacto y polémica han causado las vallas publicitarias de un anuncio instalado en la carretera I-95 del estado de Virginia (Estados Unidos), durante el mes de diciembre (2014), cuyo lema central es: ¨Nadie nace gay¨.
El anuncio en cuestión fue pagado por la organización PFOX (Padres y Amigos de Ex-Gays y Gays), un grupo que defiende el derecho de quienes desean someterse a terapias que les permita ir desde una vida gay hacia una experiencia de afectividad y sexualidad heterosexual.
En su portal se definen como “una organización para ayudar a ex-gays, a gays, a sus padres y amigos que necesitan ayuda, esperanza y la aceptación de la comunidad”.
Vallas publicitarias para dar a conocer otras realidades
Las vallas publicitarias incorporan otras frases secundarias –“gemelos idénticos, uno es gay el otro no”- e imágenes apropiadas, para exponer la evidencia científica que da origen a la frase central: “Nadie nace gay”.
La información de esta publicidad se apoya así,
en la investigación que por más de veinte años lideró el Dr. Neil Whitehead, sobre gemelos y homosexualidad. Si los gemelos son idénticos, entonces tienen un ADN que debería ser 100% el mismo, comenta el científico. Sin embargo tras veinte años de estudios descubrió que: ¨Si un gemelo idéntico tiene atracción por los de su mismo sexo las probabilidades de que su co-gemelo la tenga son sólo alrededor de un 11% para los hombres y 14% para las mujeres¨.
En la conclusión de sus estudios sobre gemelos el Dr. Whitehead afirma:
¨Nadie nace gay. Las cuestiones predominantes que crean la homosexualidad en uno de los gemelos idénticos y no en el otro tienen que ser factores post-parto¨.
La estrategia de la organización ha sido debatida y cuestionada en Estados Unidos por líderes de la comunidad gay organizada. Pero también por personas públicas que se definían a sí mismas como “gay” y que por diversas causas de no bienestar con esa realidad particular, se sometieron a alguna terapia conocida como “de cambio” o “reparativa”, pero que luego la abandonaron por no considerarla efectiva o incluso nociva para su calidad de vida.
En la otra vereda se encuentran otras minorías… los ex – gay satisfechos con el resultado de las terapias “reparativas” o “de cambio” y los profesionales que las ofertan, quienes desean ser no discriminados.
Con esta campaña PFOX (Parents and Friends of ExGays and Gays)
busca hacer visible su derecho a difundir también en las escuelas su propuesta, tal como se le permite a las organizaciones de Gays, lesbianas, transexuales, travestis y similares.
El presidente de la organización Greg Quinland, en entrevista concedida a la cadena de noticias WND)
recordó que él es un ex gay (hoy casado y padre) habiéndose iniciado en la actividad homosexual a los 10 años de edad… con un niño de 13 años, mientras veían pornografía. A los 23 años de edad salió del armario permitiéndose disfrutar del sexo, con pareja distintas, sin cuestionarse, visitando prostíbulos y saunas, tiendas porno y círculos sociales “gay” por todo el estado.
Una cultura saturada de sexo
¨La razón por la que vemos tanta proliferación de la homosexualidad en nuestra sociedad actual es porque vivimos en una cultura saturada de sexo¨, dice Quinlan.
¨La iglesia del primer siglo prosperó en una época de anarquía sexual, cuando existía también una cultura homosexual hiper-sexualizada. Lo mismo ocurre con la iglesia del siglo 21. No necesitamos comprometer nuestro mensaje con el fin de poder llevar a los homosexuales hacia la iglesia o acomodarla a ellos¨,
declaró a WND el líder del lobby ex - gay.
(De ¨Reigión en libertad¨, 6 de enero de 2015).