¡Que a la mamá y al niño por nacer le sean reconocidos los mismos derechos básicos que a la orangutana del Zoológico de Buenos Aires!
Domingo 28 de Diciembre, 2014
Día de los Santos Inocentes
Señores Senadores y Diputados,
Causa verdaderamente asombro que el Estado nacional y de la Provincia de Buenos Aires hayan pedido perdón en un acto público
por no haber contribuido a eliminar un ser humano, en estado de completa indefensión, sin culpa alguna por el modo como fuera concebido, que se encontraba en el seno materno, donde debía haber encontrado plena paz, seguridad y cuidados extremos para entrar al mundo contemplando por primera vez el rostro de su mamá
Madre e hijo por nacer, dos sujetos de derecho que necesitan atención integral
Pedido de perdón y reparación que los representantes del Estado deberían haber hecho por un motivo radicalmente diferente:
el no haber brindado a la madre de 19 años que sufría el trauma de la violación y el niño que llevaba en su seno la asistencia psico-físico-espiritual y económica integral necesaria para salvaguardar la vida de ambos, la madre y del niño por nacer, lo que hubiera evitado el aborto clandestino, el trauma de la joven madre y la pérdida de una vida inocente.
En efecto, el aborto ni siquiera se justifica en el caso de una violación pues, como afirmó el célebre Dr. Nathanson ex-Director de la clínica abortiva más grande del mundo y uno de los miembros fundadores de la Asociación Nacional a favor del Aborto en los Estados Unidos- en un Congreso Internacional convocado por el Colegio Médico de Madrid (1984),
“la violación es una situación de violencia terrible” pero que “no puede ser seguida de otra no menos terrible como lo es la destrucción de un ser humano vivo”
Madre e hijo son dos sujetos de derecho a los cuales hay que proteger desde el momento de la gestación, de manera integral, trabajando desde el inicio el vínculo madre e hijo y en los casos extremos en que dicho vínculo no se pueda dar favoreciendo la adopción, pero nunca la muerte de un ser inocente e indefenso, dado que
la existencia de vida humana, desde el primer instante de la concepción, es un hecho científico, con demostración experimental y no se trata un argumento metafísico o de una hipótesis teológica, como lo afirmó la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires. (“La ética y el juramento médico defienden al niño por nacer y toda vida”, 25 de octubre de 2010”.)
Pero hay más, Señores Senadores y Diputados.
¡Que en la Argentina no se le nieguen a lo niños por nacer los derechos que se le reconocen a una orangutana!
En el momento en que el Estado Nacional y de la Provincia de Buenos Aires piden públicamente perdón por no haber facilitado la práctica de un aborto /cit] la sala II de la Cámara de Casación Penal dispuso que la
orangutana de Sumatra, llamada Sandra y alojada desde hace 20 años en el Zoológico porteño, pueda gozar de libertad y se la reconozca como persona jurídica”, razón por la cual “podrá ser trasladada a un santuario y vivir en semilibertad”, r[cit]econociendo así al animal el “carácter de sujeto de derechos básicos, pues los sujetos no humanos (animales) son titulares de derechos, por lo que se impone su protección en el ámbito competencial correspondiente” y cuyos ¨derechos pueden ser ahora tutelados¨. (Cfr. “La Nación”, 21 y 23-12-2014).
“En nombre del Estado pido perdón por el horror y el error de este caso”, dijo Carlos Pisoni, subsecretario de Promoción de Derechos Humanos en el acto de esta tarde.
Horror y error, sí, Señores Senadores y Diputados, pero por un motivo radicalmente diferente cual es que el Estado no haya intervenido para salvaguardar la vida de la madre y del niño por nacer.
En efecto, contra toda razón y justicia, y pretendiendo desconocer que científicamente está comprobada la existencia de vida humana desde la concepción,
a los niños por nacer se les está negando en la Argentina “el derecho básico a la vida, la libertad y a no ser maltratados ni física ni psicológicamente”, derechos que, según el constitucionalista Daniel Sabsay quedaron reconocidos a los animales en un fallo de ¨gran valor¨ como el de la orangutana... (Cfr. “La Nación”, 21-12-2014)
Señores Senadores y Diputados, en vista de lo expuesto, aguardamos de ustedes una iniciativa concreta para que en la Argentina, al niño por nacer
¡no se le nieguen esos derechos básicos que se le reconocen a una organtuna y sean adoptadas las medidas concretas para que la madre y el hijo que lleva en su seno reciban la asistencia integral necesaria en orden a garantizar la vida de ambos!
Sin otro particular, saludo a ustedes atentamente,
Adhiera a esta petición dirigida a Senadores y diputados a favor del niño por nacer haciendo clic en este enlace:
http://www.hacerseoir.org/peticiones.php?id=57