Carta a los Obispos argentinos de Hacerse Oír

Por
bienaven
Jueves, 25/03/2010
San Isidro, 22 de Marzo de 2010
Excelencia Reverendísima,
Próximos a la conmemoración del Día del Niño por Nacer, nos dirigimos a V. Excelencia para manifestarle nuestra preocupación ante el hecho de que, días atrás, haya sido presentado en el Congreso Nacional un proyecto de ley de despenalización del aborto.
Se trata de una iniciativa de la diputada Juliana Di Tullio (Frente para la
Victoria) avalado con la firma de 34 diputados de distintas agrupaciones
políticas, la UCR, Coalición Cívica, Peronismo Federal, Partido Socialista,
Nuevo Encuentro, GEN y Libres del Sur.
A este propósito, desde Para Hacerse Oír-Hablemos Claro hemos difundido una declaración –cuyo texto completo adjuntamos a la presente- bajo el bajo el título Legalizar el aborto significa legitimar un crimen, favorecer la matanza de inocentes y condenar a la indefensión a las víctimas de una agresión injusta.
Deseamos que todos los argentinos de bien, ante el peligro de que seres humanos como nosotros vean transformado en una tumba el seno de sus propias madres, estén dispuestos a todas las osadías moralmente lícitas y legalmente permitidas para promover una “unión sagrada” de cuantos batallamos por la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
Para que ello se transforme en una realidad pujante, ¡qué oportuno sería que, el día en que el Verbo se hizo Carne en el seno purísimo de María, en todas las iglesias de nuestra Patria –desde las monumentales catedrales hasta las más pequeñas capillas de la zona rural- y ante el Santísimo Sacramento expuesto, subiera al Cielo un clamor para pedir por la defensa del Niño por Nacer!
Dios no permita, por intercesión de la Virgen de Luján, Reina y Patrona de la Argentina, que legalizándose la matanza de quienes viven en las entrañas de sus madres, quede manchada toda la nación, sea por la comisión o complicidad de unos o por la omisión de otros, pues, en ese caso, nuestra misma condición de Patria quedará en entredicho.
Agradeciendo a V. Excia. la atención dada a la presente, pedimos su bendición paternal y nos encomendamos a sus valiosas oraciones

Por
bienaven