26 de junio. San Josemaría Escrivá | Santos Juan y Pablo | San Pelayo
Santoral. 26 de junio.
San Josemaría Escrivá, fundador.
Nacido en Barbastro, España, el 9 de enero de 1902, Josemaría fue ordenado sacerdote el 28 de marzo de 1925. Desde entonces, trató de convencer a hombres y mujeres, jóvenes y adultos, de que es posible alcanzar la santidad con el cumplimiento del deber de estado, es decir, en la profesión, el estudio, el hogar, y en todos los aspectos de la vida. Para llevar adelante este empeño, fundó el Opus Dei que Pío XII aprobó en 1946 y Juan Pablo II lo llevó a Prelatura Personal. Es autor de ¨Camino¨, editado en numerosas lenguas del mundo, hasta en hebreo. Falleció el 26 de junio de 1975 y fue canonizado por Juan Pablo II el 6 de octubre de 2002.
Santos Juan y Pablo, mártires.
Estos dos santos hermanos, nacidos en Italia, eran oficiales del ejército de Constantino, y participaron en la guerra contra los escitas al mando del general Galicano. Constantino les asignó luego la guarda de su hija, la princesa Constantina. Pero habiendo subido al trono imperial Juliano el apóstata, hizo matar a Galicano y ordenó al general Terenciano que les quitase la vida a Juan y Pablo, lo que éste hizo el 26 de junio del año 362. Posteriormente, Terenciano se arrepintió, se convirtió a la fe de Cristo y él mismo escribió el relato del martirio de los santos hermanos.
San Pelayo, mártir.
Fue un niño que vivió en España durante el reinado de Abderramán III. Aunque adolescente aún, se negó a reconocer al profeta Mahoma, por lo que fue cruelmente torturado hasta morir. Sus restos fueron guardados secretamente en Córdoba hasta el año 967 en que se los trasladó a León y luego a Oviedo. Su culto fue muy popular desde entonces y son muchas las iglesias dedicadas en su honor.