28 de abril. San Luis María Grignión de Montfort | San Pedro Chanel | San Vital y Santa Valeria | Santa Gianna Beretta Molla
Santoral. 28 de abril.
San Luis María Grignión de Montfort, fundador.
Nació en Montfort, Francia, en 1673. Ordenado sacerdo-te en 1700, se dedicó al apostolado. Fundó la Compañía de María y las Hijas de la Divina Sabiduría. Fue un gran propulsor del rezo del rosario para lo cual fundó diversas cofradías. Mientras predicaba una misión en Saint-Laurent-sur-Sèvrt, falleció el 28 de abril de 1716, a los 42 años de edad. Además de himnos y versos, su obra más conocida es el Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen. Fue canonizado en 1947 por Pío XII.
San Pedro Chanel, mártir.
El primer mártir cristiano de Oceanía nació en 1803 en Belley, Francia. En 1831 siendo sacerdote ingresó en la Compañía de María, un instituto misionero. Fue enviado a predicar el evangelio en Futuna, una de las islas de las Nuevas Hébridas, en el Pacífico. Pronto se ganó la confianza de los indígenas bautizando a muchos de ellos. Cuando el hijo del jefe del pueblo quiso bautizarse éste se encolerizó y ordenó atacar la misión en cuya ocasión el 28 de abril de 1841 fue muerto San Pedro Chanel. A los pocos meses, toda la isla era cristiana.
San Vital y Santa Valeria, mártires.
Eran dos esposos cristianos que sufrieron el martirio en la época de Marco Aurelio, en el siglo II, cerca de Milán. La tradición dice que San Vital era un soldado que alentó al médico San Urcisino de Ravena, a morir por Cristo, cuando éste empezaba a flaquear. Por ello el gobernador lo condenó a muerte. Su esposa, Santa Valeria, fue maltratada por la multitud hasta darle muerte. En Ravena, fue erigida la famosísima basílica de San Vital.
Santa Gianna Beretta Molla.
Nació en 1922 en Magenta, Italia. Se hizo médica y con un firme propósito: “No olvidar que en el cuerpo de nuestro paciente existe un alma inmortal”. Casada, tuvo tres hijos. En el cuarto embarazo debía pasar por una cirugía por un tumor en el útero, pero ella pidió que se preocuparan por la vida de la criatura. Rechazó el “terapéutico” que le proponían los médicos. Fue intervenida y logran salvar al bebé. Meses después, antes del parto, dijo: “entre mi vida y la del niño, elijan la suya. Sálvenlo”. Dio a luz a su hija el 21 de abril de 1962. El 28, con fuertes dolores y repitiendo “Jesús, te amo”, murió a los 39 años de edad. Fue canonizada por San Juan Pablo II en 2004 y declarada patrona de madres, médicos y niños por nacer.