Evangelio de hoy... La Natividad de San Juan Bautista
Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,57-66.80):
A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre.
La madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan.»
Le replicaron: «Ninguno de tus parientes se llama así.»
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: «¿Qué va a ser este niño?» Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.
Palabra del Señor
24-06-2014
Oración al Espíritu Santo
De Juan Pablo II
Señor concédeme:
La serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar
El valor para cambiar aquellas que puedo
Y la sabiduría para conocer la diferencia.
Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre:
- lo que debo pensar,
- lo que debo decir,
- como debo decirlo,
- lo que debo callar,
- lo que debo escribir,
- como debo de obrar.
Reflexión
a) Juan, el precursor
• El Evangelio de hoy narra el nacimiento de Juan Bautista. El evangelista Lucas describe el anuncio y nacimiento de Juan en paralelismo con el anuncio y nacimiento de Jesús. Esto hace pensar que Juan Bautista entra de lleno en su vocación y misión como el que prepara los caminos del Mesías.
• Por eso, Lucas describe la anunciación y el nacimiento de los dos. Y lo hace con rasgos muy semejantes. Incluye además dos cánticos, el Benedictus y el Magníficat, himnos de alabanza al Dios que trae la plenitud de la salvación a todos los humanos, no sólo al pueblo de Israel.
• Juan Bautista ha sido elegido por Dios para poner al servicio del pueblo el mensaje y el proyecto salvífico que Jesús trae a la humanidad. Por eso, el evangelio le llama el ¨precursor¨:
- ¨En aquellos días, apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea: Decía: `Conviértanse, porque está llegando el reino de los cielos¨. (Mt 3, 1).
- ¨Esto era lo que proclamaba Juan: Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo. Yo no soy digno ni de postrarme ante él para desatar la correa de sus sandalias. Yo los bautizo con agua, pero él los bautizará en el Espíritu Santo¨. (Mc 1, 7-8).
• Juan quiso hacer comprender a sus contemporáneos que había llegado el tiempo de la gran decisión: a saber, la de estar al lado de Jesús o en contra de Él.
b) Juan el profeta
• Juan, asceta y penitente dirige su palabra de profeta al pueblo que le busca en el desierto. Su predicación es dura: ¨Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar del juicio inminente? Den frutos que prueben su conversión...¨ (Lc 3, 7-8).
• El mismo Jesús hace el elogio de Juan: ¨¿Qué salieron a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? Pues ¿qué salieron a ver? ¿Un hombre lujosamente vestido? Los que visten con lujo y se dan buena vida están en los palacios de los reyes. Pero, entonces, ¿qué salieron a ver? ¿Un profeta? Sí, y les aseguro que más que profeta… Éste es de quien está escrito: Yo envío mi mensajero por delante de ti; él te irá preparando el camino. Les aseguro que no hay entre los hombres nadie mayor que Juan; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él¨. (Lc 7, 24-28).
MEDITA LA PALABRA DE DIOS (Qué me/nos dice la Palabra de Dios)
Las palabras de Zacarías tras el nacimiento de su Hijo (Lc 1,68-79) constituyen la mejor meditación sobre el acontecimiento: sobre el lugar que ocupa en los planes de Dios.
“Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación, en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas”.
Los profetas anunciaron la salvación. Con el nacimiento del Bautista, Dios ha visitado y redimido a su pueblo; ha irrumpido de modo nuevo en la historia.
• Juan es modelo para quien se dedica a preparar los caminos al Señor. Juan presenta a Jesús a los demás, como quien presenta a un amigo. Y se retira, cuando ya cada uno ha entrado en relación personal con Jesús el Mesías.
• Ésta es la actitud de todo evangelizador: dejar que crezca Dios en el corazón de los otros sin interferencias personales. Es la libertad, como hace el Bautista, la que tenemos que respetar. Si una persona escucha al Señor y se compromete, el intermediario debe retirarse calladamente. Es la pedagogía del respeto que conviene imitar.
La expresión “se cumplió el tiempo” nos recuerda que esta realidad no solamente sorprende a Isabel preñada, sino que revela también algo del proyecto de Dios. San Pablo, en efecto, dice que cuando se cumplió el tiempo, Dios mandó a su Unigénito “nacido de mujer, nacido bajo la ley para rescatar a aquéllos que estaban bajo la ley, para que recibiésemos, la adopción de hijos” de Dios (Gál 4,4)
En el evangelio Jesús habla del cumplimiento de los tiempos, especialmente en evangelio el de Juan. Dos de estos momentos son las bodas de Caná (Jn 2,1-12) y la agonía en la cruz, donde Jesús proclama que “todo está cumplido” (Jn 19,30). En el cumplimiento de los tiempos Jesús inaugura una era de salvación. El nacimiento de Juan Bautista estrena este tiempo de salvación. Él, de hecho a la llegada del Mesías, se alegra y salta de gozo en el vientre de Isabel su madre (Lc 1,44). Más tarde él se definirá a sí mismo como el amigo del esposo (Jesús), que se alegra y goza con la llegada de las bodas con su esposa, la Iglesia (Jn 3,29).
El hijo no se llamará como su padre Zacarías, sino Juan. Zacarías nos recuerda que Dios no olvida a su pueblo. Su nombre en efecto significa “Dios recuerda”. Su hijo, ahora no podrá ser llamado “Dios recuerda”, porque las promesas de Dios se están cumpliendo. La misión profética de Juan debe indicar la misericordia de Dios. Él, por tanto, se llamará Juan, o sea, “Dios es misericordia”. Esta misericordia se manifiesta en la visita al pueblo, exactamente “como lo había prometido por boca de sus santos profetas de un tiempo” (Lc 1,67-70). El nombre indica por esto la identidad y la misión del que ha de nacer. Zacarías escribirá el nombre de su hijo sobre una tablilla para que todos pudiesen verlo con asombro (Lc 1,63). Esta tablilla evocará otra inscripción, escrita por Pilatos para ser colgada en la cruz de Jesús. Esta inscripción revelaba la identidad y la misión del crucificado: “Jesús Nazareno rey de los Judíos” (Jn 19,19). También este escrito provocó el asombro de los que estaban en Jerusalén por la fiesta.
En todo, Juan es el precursor de Cristo. Ya desde su nacimiento e infancia él apunta a Cristo. “¿Quién será este niño?” Él es “la voz que grita en el desierto” (Jn 1, 23), animando a todos a preparar los caminos del Señor. No es él el Mesías (Jn 1, 20), pero lo indica con su predicación y sobre todo con su estilo de vida ascética en el desierto. Él entretanto “crecía y se fortificaba en el espíritu. Vivió en regiones desérticas hasta el día de su manifestación a Israel” (Lc 1, 80).
- La experiencia del amor de Dios, amor esponsal, hecho historia en la encarnación de Jesucristo y en su misterio pascual, nos debería arrancar del temor y de la mano de los enemigos. El servir a Dios “con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días” es la demostración, ante nosotros mismos, de que no vivimos en el temor ni estamos bajo el dominio del enemigo.
- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención en este pasaje y en la reflexión?
- Juan se identifica como el amigo del esposo. ¿Cuál es, a tu parecer, el significado que tiene esta imagen?
- La Iglesia ha visto siempre en Juan Bautista su tipo. Él es aquel que prepara el camino del Señor. ¿Tiene esto alguna importancia para nuestra vida cotidiana?
ORACION
“Señor: Tú has pensado también en mí, desde el seno de mi madre, para que prepare tu camino entre los hombres por medio de mi vida. Fortalece mi propósito de ser tu testigo en el mundo”.
“Gracias, Señor, por el don del Bautista a tu Iglesia. Que él interceda por nosotros en tu presencia”.
“No permita que nos dejemos arrastrar por el miedo, la desesperanza o la desconfianza. Sé siempre nuestra luz y nuestra salvación. Amén
CONTEMPLA
- A este profeta austero que va preparando a la gente para recibir al Mesías y que sabe ceder a Jesús su ministerio. ¨Es necesario que él crezca y yo disminuya¨ (Jn 3, 30).
- A este profeta que va señalando y descubriendo al verdadero Enviado. ¨Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo¨ (Jn 1, 29).
- A este profeta que da testimonio del Mesías: ¨Juan dio testimonio diciendo: Yo he visto que el Espíritu bajaba desde el cielo como una paloma y permanecía sobre él. Yo mismo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: Aquél sobre quien veas que baja el Espíritu y permanece sobre él, ése es quien bautizará con Espíritu Santo. Y como le he visto, doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios¨ (Jn 1, 32-34).