En Chile, Bachelet promueve el aborto “terapéutico”- Un gran ausente en el anuncio presidencial: el Niño por Nacer
Durante el mensaje presidencial ante el Congreso, el 21 de mayo ppdo., la presidente chilena Michelle Bachelet anunció que enviará para su tratamiento un proyecto de ley que prevé
la despenalización del aborto por tres causas: riesgo de vida de la madre, violación o inviabilidad fetal.
Por ocasión del anuncio, que algunos medios calificaron como un “hito” (sic) en la historia política de Chile, Bachelet afirmó que
no debe haber temas tabúes en una sociedad porque resulta “antidemocrático¨ y que aspira a una discusión “profunda y madura” sobre el tema.
El anuncio despertó una fuerte reacción y se conocieron declaraciones
del Arzobispo de Santiago y de distintas organizaciones pro-vida de aquel país, como también motivó una manifestación público de miles de personas frente al Palacio de la Moneda promovida por la Fundación Chile Siempre y apoyada por algunos parlamentarios.
¿Profunda y madura? o ¿Anticientífica y discriminatoria?
Lamentablemente se monta así en Chile el mismo escenario que ya hemos visto en nuestro país y en otras naciones del Continente, escenario donde, una vez más,
el gran ausente y el gran discriminado es el niño por nacer.
En efecto, no hay argumento a favor del aborto que pueda desmentir una verdad irrefutable y demostrada por la ciencia como lo es
la existencia de vida humana desde la concepción. Existencia que constituye un hecho científico con demostración experimental –no un argumento metafísico o una hipótesis teológica, como lo sustenta la Academia Nacional de Medicina.
De ahí que - sin que resulte necesario analizar la casuística del proyecto de la primera mandataria chilena- resulta evidente que
jamás se podrá negar que “el Derecho a la vida es el Primer Derecho Humano Universal a partir del cual tienen sentido los demás derechos”, como tampoco se podrá negar que no se es menos persona por el modo como se fue concebido y que, por lo tanto ,“no existe acto de mayor discriminación y de violencia que decidir quién nace y quién no”. (cfr. Lic. Araceli Ramilo Alvarez, “El Derecho a la vida es el Primer Derecho Humano Universal a partir del cual tienen sentido los demás derechos-Respuesta frente al planteo del aborto como un derecho”, in www.hacerseoir.org.
Ni siquiera se justifica en el caso de una violación
Jamás podrá constituir un derecho la acción que conlleva el asesinato de un niño inocente, ni siquiera en el caso de una violación.
En efecto, tal como afirmó el célebre Dr. Nathanson durante un Congreso Internacional convocado por el Colegio de Médicos de Madrid (1984)
“la violación que es una situación de violencia terrible, no puede ir seguida de otra no menos terrible como es la destrucción de un ser humano vivo¨.
De ahí que, habiendo dos vidas en juego –la del niño por nacer y la del bebé concebido en su seno - lo que debe ser hecho
es proteger a los dos, brindándoles asistencia integral, del punto de vista médico, psicológico, social, económico y afectivo.
De ese modo, se debe ayudar a la niña-madre a superar el vejamen sufrido por la violación, como también a sobrellevar con contención el embarazo y, si resultara lo mejor para ella y para el niño por nacer, ofreciéndole la posibilidad de dar en adopción la criatura inocente.
Un mensaje de aliento a quienes batallan en defensa del niño por nacer
A nuestros hermanos chilenos que en distintas organizaciones hoy batallan con firmeza en defensa del niño por nacer y por consiguiente de la misma madre a la que evitarán un dolor difícil de sobrellevar como lo es el duelo post-aborto, les hacemos llegar nuestro aliento y nuestro mensaje de esperanza para la ardua lucha que van a enfrentar.
Al mismo tiempo, les sugerimos exhorten a la Presidenta Bachelet y a los legisladores de su país, como lo ha hecho
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro en la Argentina en reciente mensaje, a que empleen menos de diez minutos para ver dos videos de Gloria TV, en los que se muestra la realidad de un aborto.
Que después de verlos tengan el coraje de afirmar públicamente si pueden seguir sosteniendo que el aborto constituye un derecho o , por el contrario, si los videos les han recordado que, como enseñó el Santo Padre Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae,
“la vida humana es sagrada e inviolable en cada momento de su existencia, también en el inicial que precede al nacimiento” y que, en vez de impulsar leyes destinadas a quitar la vida de quienes no tienen culpa alguna de cómo fueron concebidos, fomentarán aquellas que protegen la vida y la salud integral de madres y niños.
Consideren, cuántos están implicados en la grave cuestión de la vida por nacer, que, como afirmaba Leopoldo Lugones
“consentir una falsedad no solo implica en ella la conciencia sino que afecta la dignidad intelectual bajo el concepto de un verdadero atentado. Quién se deja engañar a sabiendas, miente con mayor cobardía aún, porque ni siquiera se compromete”