¡En Suiza, distribuyen “Sex-box” a niños de 4 años para enseñar el “placer”!
Falos de madera, penes y vaginas de peluche, videos y muñecos… es el contenido de los “Sex-box” para la “educación sexual” que han llegado a 30 escuelas de primaria del Cantón de Basilea...
El escandaloso hecho –aplicación radical del famoso “prohibido prohibir” de la revolución del mayo del 68 francés- despertó la protesta de numerosos padres de familia que organizaron una protesta contra este intento de transformar las escuelas en centros de corrupción moral.
Fue así que ya se han recogido 100.000 firmas que obligan al gobierno suizo a convocar un referéndum sobre el gravísima tema que “sexualiza” los jardines de infantes y las escuelas primarias de aquel país.
Desde
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro alentamos a esos padres a realizar el mayor de los esfuerzos para detener ese intento gravísimo de corromper el corazón de los niños, que, de afirmarse en Suiza, ciertamente se difundirá por toda Europa.
A partir de los 4 años, iniciación sexual
La iniciativa está a cargo de la Oficina Federal de la Sanidad Pública y del Ministerio de Educación y tiene como objetivo enseñar a los niños- entre los 4 y 6 años- la anatomía del cuerpo humano y el modo como se engendra un nuevo ser humano.
Con los peluches distribuidos en las escuelas se pretende ser más “didácticos” con los niños.
Así:
- De los 6 a los 10 años, los temas que se abordarán son la masturbación, la orientación sexual, los reservativos, la primera menstruación y la primera eyaculación.
- De los 13 a los 15 años, son abordados los temas más variados de la sex
ualidad.
Intento de hacer obligatorio el programa
Hasta ahora se trata de una experiencia, pero sus promotores quieren hacerlo obligatorio a partir del año escolar 2014/2015 con el objetivo de «dar a los jóvenes los conocimientos esenciales, las capacidades, las competencias y los valores que necesitan para conocer su sexualidad, sintiendo placer físico, psíquico y emocional».
Sin embargo, un valeroso grupo de padres de familia organizó una gran recogida de firmas con el objeto de obligar al gobierno a promover un referéndum sobre el tema, con el objeto de evitar «la sexualización en los jardines de infancia y las escuelas primarias».
En pocos meses, se recogieron 100.000 firmas a, lo que obliga al gobierno federal a convocar un referéndum sobre el tema.