Una empresa contratista del gobierno porteño y con exenciones fiscales

Por
eduardoepszteyn
Jueves, 06/02/2014
Tiempo Argentino / 06-02-2014
El vínculo comenzó en 2008, cuando se inscribió para recibir beneficios impositivos por tener su sede dentro del Polo Tecnológico
Iron Mountain, dueña del depósito de Barracas, ganó una licitación pública y recibió otro contrato directo de la Ciudad. Se mostraba como un ejemplo de seguridad contra siniestros, como el incendio que la destruyó ayer.
La relación entre el gobierno porteño y la multinacional estadounidense Iron Mountain es mucho más estrecha que las tres cuadras que separan a sus depósitos de Azara al 1200 con la sede del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño. Dentro de este edificio, ubicado en Patricios y Aráoz de Lamadrid, también funciona la Subsecretaría de Emergencias, que contiene bajo su órbita a la Guardia de Auxilio, el organismo que ayer perdió a dos de sus trabajadores entre los nueve bomberos y rescatistas que fallecieron en medio de las llamas y de los cuatro derrumbes que transformaron a ese depósito en un manojo de escombros, fuego y dolor.
Según la historia oficial de esta empresa fundada en 1951 en los Estados Unidos, Iron Mountain desembarcó en la Argentina a partir del año 2000. En sus 14 años ha competido varias veces con los grandes jugadores del negocio dedicado al resguardo, acopio, destrucción segura y digitalización de archivos privados y públicos. Según Eduardo Epszteyn, ex legislador ibarrista y actual representante del Frente para la Victoria (FPV) dentro de la Auditoría General de la Ciudad, la multinacional ¨no es una empresa desconocida, es contratista del gobierno y, al menos, ha tenido dos contratos con la comuna”. De acuerdo con los registros a los que pudo acceder este diario, Iron Mountain ganó la primera licitación pública en 2009, cuando la Secretaría Legal y Técnica del jefe de gobierno Mauricio Macri le entregó la digitalización de 11,8 millones de archivos y microfichas a Iron Mountain por 861 mil pesos, una cifra que, redeterminación de precios mediante, terminó en 990.610 pesos.
El millón de la primera operación con el gobierno PRO fue ampliado en 2010 a través de un segundo contrato, que en esa oportunidad fue celebrado sin licitación y por contratación directa, con el fin de digitalizar archivos para la Dirección General de Mesa de Entradas y Salidas por 61.950 pesos.
Según Epsteyn, la relación entre la administración porteña y la multinacional de origen estadounidense no comenzó con los contratos, sino con las exenciones fiscales a partir de 2008, cuando el macrismo logró la sanción de la ley que crea el Distrito Tecnológico de Barracas y Parque Patricios. ¨Fue de las primeras empresas que se inscribieron para ser beneficiadas por el distrito tecnológico de Parque Patricios¨, denunció el representante del FPV dentro del colegio de auditores, en referencia a los beneficios fiscales que impulsó la gestión PRO para promover la radicación de empresas en la postergada zona sur porteña. En la actualidad, hay más de un centenar de empresas registradas en el perímetro delimitado por las avenidas Sáenz, Boedo, Chiclana, Sánchez de Loria, Brasil, Alberti, Manuel García y Amancio Alcorta. Todas ellas tienen un período de gracia de 15 años para no pagar Ingresos Brutos, Alumbrado Barrido y Limpieza, impuesto a los sellos y tasas por derechos de construcción, además de líneas de crédito especiales del Banco Ciudad. En el caso de Iron Mountain, los beneficios serán de diez años, porque la ley del distrito establece ese límite para las empresas extranjeras.
La creación y gestión del Distrito Tecnológico está a cargo del Ministerio de Desarrollo Económico porteño, conducido por Francisco Cabrera. Ante las consultas de este diario sobre la relación con Iron Mountain, el funcionario no negó las exenciones, pero explicó que ¨la sede grande de la empresa está dentro del distrito, en las instalaciones de la antigua fábrica Centenera, sobre la Avenida Amancio Alcorta. Ellos estaban antes de la creación del Polo y por eso aparecen como los primeros en anotarse, porque en gran parte de sus trabajos no sólo guardan papeles: también digitalizan la información¨, justificó. Sin embargo, sobre los contratos que IM cerró con la comuna, Cabrera le contestó a Epsteyn y aclaró: ¨No mezclamos las cosas, las empresas del distrito siempre han querido tener preferencias en las contrataciones pero siempre les dejamos claro que no.¨
Hasta ayer, Iron Mountain mostraba a su mega archivo de Azara al 1200 como uno de los más competitivos y seguros para resguardar documentación y cuidarla de siniestros letales, como el incendio que ayer lo destruyó por completo y derribó sus centenarias paredes. Fuentes de la Agencia Gubernamental de Control Comunal explicaron a este diario que ¨sólo en los últimos tres años se hicieron tres inspecciones y la última fue en octubre de 2013, donde quedó claro que era un lugar tan impecable, que no mostraba ningún problema de incendios. Por eso se mostraban como la empresa más segura contra incendios¨, confió el funcionario, que se respaldó en los registros de la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC). El organismo depende de la AGCC, pero un informe reciente de la Auditoría General sobre esa dirección concluyó que la falta de comunicación con otras áreas ¨genera un sistema ineficiente e inoperante que se señala en cada informe que se realiza¨. Ante la investigación, la propia repartición reconoció en su descargo que ¨los rubros fiscalizados por el área son de gran magnitud (...) lo cual conforma un nutrido y variado espectro de rubros, para ser fiscalizados por una dotación de inspectores, que a todas luces resulta ser insuficiente para dar cumplimiento con todo¨. Así funciona en la actualidad el organismo que evaluó como ¨muy seguro¨ al depósito centenario que ayer le quitó el aliento al país, y a las nueve familias de los rescatistas y bomberos muertos. «
3 incendios habían sufrido otras sedes de esta misma empresa: en Nueva Jersey (EE UU) en 1997, y en Londres (Inglaterra) y Ottawa (Canadá) durante 2006.
A qué se dedica irm
La firma multinacional Iron Mountain (IRM) se instaló hace 14 años en la Argentina y se describe como ¨confiable socio de trabajo¨ para la administración, guarda y ¨destrucción segura¨ de información, entre otros servicios.
Según indica su página web, la compañía fundada en 1951 en los Estados Unidos bajo el nombre de Iron Mountain Atomic Storage se expandió a partir de la compra de otras empresas, en los años 80. Diez años más tarde consiguió posicionarse a nivel mundial y a cotizar en la Bolsa de Nueva York. En el año 2000 ingresó al mercado latinoamericano, y desde 2006 es miembro de la calificadora de riesgo Standard and Poor (S&P). IBM es uno de sus clientes.
Sus servicios consisten en proteger ¨algunas de las piezas más valiosas de la historia, tesoros culturales, documentos y registros médicos¨ y brindar ¨soluciones únicas durante todo el ciclo de vida de la información y para todos los formatos¨, entre otros.

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eduardoepszteyn