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De aulas a depósitos
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Domingo, 19/01/2014
De aulas a depósitos
Miradas Al Sur - 19/01/2014
Nota - Argentina - Pag. 8
GRACIELA PÉREZ gperez@miradasalsur.com

El gobierno porteño llamó a licitación para la compra e instalación de “equipamientos modulares” con el fin de incrementar la cantidad de aulas y así cubrir la falta de vacantes en las escuelas públicas. La transparencia de la futura adquisición fue puesta en duda por el auditor Eduardo Epszteyn. En tanto, un docente que trabajó en estos módulos comentó los inconvenientes a la hora de dar clases y un ex funcionario ibarrista comparó los costos entre un aula de ladrillo y un container.
El llamado a licitación se publicó el 13 de enero en el Boletín Oficial bajo la Resolución N°29/Ssgefyar/14. Allí quedó explicitada su función: “Que por el actuado mencionado en el Visto tramita la adquisición, instalación y puesta en funcionamiento de equipamientos modulares (...), el objeto de dicha contratación consiste en incrementar las aulas existentes a efecto de cubrir las vacantes generadas para el inicio del ciclo lectivo 2014”.
Desde la auditoría de la Ciudad de Buenos Aires, Epszteyn advirtió que “el 9 de enero el gobierno porteño firmó la resolución para el llamado a licitación y el día 10, antes que se publique en el Boletín Oficial, la empresa SCG SRL pidió aclaraciones técnicas; esto nos parece muy sospechoso teniendo en cuenta cómo se dio todo este proceso”.
El costo total para la adquisición de 42 containers fijado por la administración macrista es de 26.650.000 pesos, a razón de 634.523 cada uno. Empresas importadoras y exportadoras sostienen que un container con aire acondicionado, dos puertas y dos ventanas oscila entre los 70.000 y 90.000 pesos.
Según al arquitecto y subsecretario de Infraestructura Escolar durante el gobierno de Aníbal Ibarra, Luis Rey, el metro cuadrado en la Ciudad tiene un costo de 7.000 pesos aproximadamente.“ Una escuela bien equipada, con 14 aulas, dirección, baños y cocina ronda los 10.000.000 de pesos”, calculó Rey y agregó: “Si un aula de 48 metros cuadrados tiene un costo de 336.000 pesos y un container 634.523, la única respuesta a esta medida es la falta de planificación”.
El destino de gran parte de las aulas modulares será hacia el sur porteño. En el Playón de Piedra Buena (donde construirán también oficinas, comedor, cocina y núcleos sanitarios); tres en las inmediaciones de Casa Amarilla; siete frente al Parque Roca; ocho en un predio ubicado en Chilavert y Varela; tres en el Colegio Antonio Zaccagnini en Avenida Lacarra 1135.Mientras que otras dos aulas se instalarán en la zona norte: una en el jardín de infantes Granadero San Martín, ubicado en Libertador 4953, y otra en la escuela Provincia de Santa Fe, en Pico 2629, Saavedra.
La diputada Claudia Neira, del Bloque Frente para la Victoria, afirmó que “esta adquisición de aulas móviles explicita una vez más la política de discriminación, ya que el 90% de estas estructuras precarias se ubicarán en las comunas del Sur de la Ciudad (Comunas 4, 8 y 9)”.
Llama la atención el renglón seis del pliego, que no especifica el sitio donde se colocarían dos equipamientos modulares.“Domicilio: A designar dentro del radio de la Ciudad de Buenos Aires”, describe el documento.Al respecto, Rey opinó que “ni siquiera saben dónde hay déficit de matrícula”.
Manuel Lepez trabajó como docente de la Escuela Nro.23 D.E. 19 de Villa Soldati. Hasta allí llegaron 12 containers que ofician de salas para tres cursos. Su alquiler no iba a superar los 12 meses, pero las obras de infraestructura que tenían por objeto incrementar las aulas en el colegio nunca se terminaron y los containers ya cumplieron tres años en el colegio.
Lepez sabe qué significa trabajar en un aula modular.“Las clases eran orales porque no se podían colgar los pizarrones en la chapa.
Hasta no hace mucho, no tenían aire acondicionado.Además, cuando llovía no se escuchaba nada, la acústica es mala y no hay buena visión”, destacó el docente.
Para el arquitecto Rodolfo Levingston, “las aulas no pueden ser un pasillo. Tiene que haber interacción entre la configuración del espacio y el sistema educativo.Actualmente se prioriza el grupo, no la disposición rígida donde hay un profesor que habla y filas de alumnos mirándose las nucas”. Levingston continuó: “La propuesta de aulas- container es un disparate. Con ese criterio pongamos carpas de campaña en lugar de hospitales”.
Los containers solicitados por el GCBA son de 5 a 7 metros de largo por 6 a 8 metros de ancho y una altura que va de 2 a 4 metros.
Asentados sobre bases de madera u hormigón, con paredes de chapa galvanizada recubierta de PVC y los interiores de madera aglomerada. Podrán tener hasta tres pisos y el techo será de chapa a dos aguas. La resolución establece que la entrega, instalación y puesta en funcionamiento deberá estar finalizada dentro de los 20 días corridos contados desde la notificación de la orden de compra.
Además de las aulas, el Ministerio comprará equipos modulares para reemplazar cocinas, comedores y baños.
Rey aseguró que la licitación es muy cuestionable: “Desde el punto de vista técnico-constructivo, la instalación eléctrica no está especificada correctamente como tampoco las normas de seguridad e higiene establecidas por la ley nacional.Además, no se fijan estándares mínimos de calidad a respetar, las columnas no se sabe si son de perfil o tubo, por citar algunos ejemplos”, cuestionó el ex funcionario. En la Ciudad de Buenos Aires, el uso de conteiners se implementó hace unos años, para suplir aulas por tiempos acotados con fecha certera de caducidad; mientras se realizaban las obras correspondientes para ampliar el establecimiento educativo.
“Si alguien compra una construcción de hasta tres niveles, que exige cimientos sólidos, que implican determinados costos, no creo que sean módulos transitorios”, reflexionó Rey. La historia de la Escuela de Soldati es un ejemplo de cómo el uso de los containers se extendió más allá del tiempo, sin una fecha límite que garantice el paso de esa población estudiantil a un aula de ladrillo y cal.
“Lo único que hicieron fue un cuadrado de 10 x 20 metros y no más. Se puso un cartel de ampliación que luego se sacó, creció el pasto y nunca se construyeron las aulas”, señaló Lepez.
De acuerdo con la normativa para estructura escolar, el espacio fijado en un aula para cada alumno es de 1,25 a 1,60 metros cuadrados.
Por lo tanto, en un aula de 42 metros cuadrados entran entre 33 y 26 chicos.
“Los containers de Villa Soldati no tienen capacidad más que para 20 chicos. Cuando en el barrio el promedio de alumnos por división es de 30 pibes”, apuntó Lepez.
El presupuesto educativo 2014 es de 12.873 millones de pesos. De acuerdo a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, el costo del sistema de inscripciones en línea lleva gastados más de 15 millones. Si a eso se suman los 26.650.000 de pesos para los containers, la suma arroja 41.850.403 pesos.Una suma demasiado importante que se podría haber destinado a obras, arreglos e infraestructuras necesarias para mejorar la calidad educativa.


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