Tal como advertimos desde el portal
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro, en mensajes dirigidos al Arzobispo de San Juan, Monseñor Alfonso Delgado y a las autoridades provinciales el
28º Congreso Nacional de Mujeres Autoconvocadas , declarado de
¨interés cultural¨ por la
Secretaría de Cultura, del Ministerio de Turismo y Cultura de San Juan (Resolución Nº 454, del 30 de septiembre de 2013) dio lugar, una vez más, a
la manifestación de un odio feroz contra la Iglesia Católica, en la forma de agresiones a los heroicos jóvenes que formaron un cerco en la Catedral para impedir los ataques, como también a las mujeres que intentaron participar de los mismos para hacer oír su voz a favor de la vida y la familia, a simples transeúntes, y contra la misma cultura y civilización, pues, también en San Juan, las paredes laterales de la Catedral, locales comerciales y supermercados fueron pintarrajeados con consignas a favor del aborto”.
De acuerdo a la información del
“Diario Cuyo on line”, estas fueron algunas de las leyendas grabadas en el piso, el frente y en las paredes de algunos locales del microcentro:
“Masturbación para la liberación”, “Sin clientes no hay trata”, “Basta de explotación sexual”, “Descoloniza tu cuerpo ya”, “Sin mujeres no hay revolución”, “Aborto ya”,
lo que motivó que unas cinco mujeres fueran demoradas pero horas después recuperaron la libertad.
Pedido de Para Hacerse Oir-Hablemos Claro a la autoridades sanjuaninas
Es precisamente lo que debería haberse evitado, en conformidad con los principios de la Constitución Nacional y de la Constitución de San Juan que
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro citaba en mensaje dirigido a las autoridades de la Provincia -y al que se sumaron muchísimos adherentes en los días previos del Congreso- en el sentido de que, a la vista de los antecedentes de hechos de esa naturaleza ocurridos en otras ciudades del país con ocasión de estos Congresos Nacionales de las así llamadas “Autoconvocadas”, fueran adoptadas las medidas necesarias en orden a:
“garantizar la práctica pacífica del culto católico y brindar seguridad a sus templos y en general a toda la ciudad de San Juan y a sus habitantes, conforme lo ordena la Constitución Nacional al establecer en su artículo 2º que “el Gobierno federal sostiene el culto católico, apostólico, romano” y la misma Constitución de San Juan que en sus artículos 1º, 19º , 21º y 22º lo obliga a impedir, por variados motivos, actos de vandalismo y agresión contra los templos, los monumentos públicos y la vida, la libertad, la seguridad, la propiedad y el culto de los ciudadanos”.
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro también había dirigido un mensaje al Arzobispo de San Juan, Mons. Alfonso Delgado, pidiéndole se dirigiera en el mismo sentido a las autoridades de la Provincia.
Lamentablemente, pese a las medidas de seguridad adoptadas por el gobierno de San Juan –que ordenó el despliegue de 600 agentes en la ciudad- una vez más el Congreso Nacional de Mujeres Autoconvocadas dio lugar, ahora en San Juan, a actitudes, provocaciones y agresiones incalificables contra la Iglesia, los católicos y todos los ciudadanos que se vieron afectados por lo sucedido.
En la Catedral, la agresión resistida por valientes jóvenes sanjuaninos
La Catedral de San Juan estaba colmada de fieles que acompañaban en oración al Arzobispo Monseñor Alfonso Delgado.
En el exterior, el templo estaba cercado por vallas puestas por la policía y en una lateral que había quedado descubierta, un grupo de valientes jóvenes la protegía formando un cerco y rezando el Rosario.
Precisamente, cuando todo parecía bajo control y que no se repetiría el enfrentamiento característico de estas marchas , un grupo con numerosas de mujeres se dirigió corriendo hacia uno de los costados de la Catedral.
Dejando en evidencia que estaban coordinadas,
comenzaron a agredir a un grupo de jóvenes que permanecían frente a la Catedral. Muchas mujeres estaban con los pechos descubiertos, caras tapadas, con disfraces e inscripciones en sus cuerpos y exponiéndose en forma provocativa se acercaban a los jóvenes para escupirlos y pintando, mientras aquellos –sin ni siquiera mirarles el rostro- rezaban imperturbables el Santo Rosario.
La turba profirió gritos como
¨prohíben el aborto y son curas abusadores¨ o ¨hay violadores en esos escalones¨, al tiempo que empujaba y agredía a los católicos que conformaron la muralla humana en el exterior de la Catedral.
Según reportó Diario La Provincia, de la ciudad de San Juan,
una parte de las manifestantes ¨quemaban una figura del Papa Francisco¨, al tiempo que ¨otras giraban alrededor de la hoguera gritando¨.
Mientras se daban las agresiones frente a la Catedral, un grupo trajo sobre un carrito de supermercado una imagen de papel del Papa Francisco para luego proceder a quemarla mientras correteaban aullando alrededor del fuego.
Finalmente, luego de más de dos horas de asedio, las feministas comenzaron a retirarse y a las 23:30 la amenaza terminó.
Monseñor Alfonso Delgado, lamentó los graves incidentes y destrozos ocasionados al tiempo que sostuvo que
hay “disgusto” en la gente por lo sucedido y cuestionó el ataque directo a la Iglesia, que es “una constante” en este tipo de convocatorias y que “forma parte del programa no escrito” (ACI/EWTN Noticias 25-11-13; AICA, 28-11-13).
Pedido por Salta a la Virgen del Milagro
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro hace votos para que en Salta, lugar elegido para realizar el Congreso de Mujeres Autoconvocadas del próximo año- la Virgen del Milagro –que salvó a esa ciudad de ser destruida por un terremoto en el siglo XVII-
obtenga del Señor que en ese suelo bendito no sea reinvidicado públicamente el derecho al acto de mayor discriminación y de violencia que es el de decidir quién nace y quién de acuerdo a como fue concebido, es decir, el aborto, uno de los ejes fundamentales del evento.