Valiente, coherente y bello ejemplo del Alcalde francés Michel Villedey
En medio de las claudicaciones y los silencios que se generalizan aún dentro del campo católico,
resulta alentador destacar el ejemplo de quienes --fieles al mandato del Señor «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hech.5,29)- manifiestan la verdad y son coherentes con las enseñanzas de la Iglesia en cuestiones que así lo reclaman por su intrínseca gravedad.
Por eso damos a conocer en nuestro portal la noticia que se ha hecho pública durante estos días referente a la protesta de Michel Villedey, Alcalde de Thorigné-D´anjou, pequeño municipio francés del departamento del Maine-Loire.
¨No tengo miedo en ser fiel a mis convicciones¨
Habiendo siendo sancionada en Francia la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo por ambas cámaras legislativas el 23 de abril del presente año, pronto se planteó la cuestión de si sería lícito a los alcaldes franceses, desde el punto de vista de la legislación positiva, oponer su objeción de conciencia y negarse, en consecuencia, a celebrar tales uniones.
Por otra parte, según afirma Villedey, ésta habría sido la promesa del presidente socialista Hollande, cuyo gobierno impulsó, no obstante, la aprobación del proyecto. A pesar de ello, un reciente fallo del Tribunal Constitucional francés niega a los alcaldes dicha facultad, bajo el pretexto de que una ley nacional debe aplicarse por igual a todos, motivando de esta manera la decidida reacción del intrépido Villedey.
“No tengo miedo y estoy preparado para ir a la cárcel porque he nacido libre y quiero morir libre”, anuncia con coraje el Alcalde del pequeño municipio, el cual cuenta con apenas mil habitantes.
“Si las personas del mismo sexo vienen a pedirme que las case, les diré que esto es contrario a mis convicciones y no lo haré”, concluye decidido.
Fuertes presiones del Gobierno socialista
Denuncia asimismo Villedey las fuertes presiones del gobierno socialista en orden a obtener la sentencia de marras, especialmente de parte del mismo presidente Hollande, de Christiane Taubira, ministro de Justicia y de Manuel Valls, ministro de Asuntos Exteriores.
Como consecuencia de estos “aprietes” y de la genuflexa resolución del Tribunal francés,
la alternativa para quienes persistan en negarse a realizar bodas homosexuales será la de la prisión, una pena pecuniaria, o bien la destitución o suspensión del cargo.
Mediante la sanción legal antes aludida, Francia se convirtió este año en el 14° país del mundo en acoger en su legislación positiva la posibilidad abierta a las personas del mismo sexo para contraer matrimonio civil. Al igual que lo que sucedió lamentablemente en nuestro país, cuando el 13 de julio de 2010 se aprobó definitivamente en el Congreso Nacional un proyecto semejante, Francia ha dado también ahora un paso decisivo en el camino de volver la espalda a su secular tradición católica.
Que sea un estímulo a muchos otros testimonios de coraje y abnegación por la verdad
En un mundo donde asistimos a tantas claudicaciones,
bello es el ejemplo del Alcalde Villedey quien, indiferente al respeto humano, no teme arriesgarlo todo con tal mantener intactas sus convicciones más profundas, arraigadas éstas en la ley natural, impresa por Dios en el corazón del hombre, y confirmada por Nuestro Señor Jesucristo en plenitud de los tiempos, de una vez y para siempre.
Desde
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro pedimos a nuestros amigos y adherentes que recen por el Alcalde Villedey, para que el Señor y la Virgen Santísima lo fortalezcan y consuelen, y a fin de que su valiente actitud estimule en nuestra sociedad, siempre dentro del orden y la ley, muchos otros testimonios de coraje y abnegación en la defensa de la verdad.