Profanación de San Ignacio: protesta, reparación y súplica a la Virgen de Luján
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro/Gacetilla
Buenos Aires, 27 de octubre de 2013
Desde
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro alzamos una voz de justa protesta e invitamos a nuestros adherentes y amigos
a ofrecer un acto de reparación a Dios Nuestro Señor por la profanación sacrílega de que fue objeto la parroquia San Ignacio de Loyola, el templo más antiguo de la ciudad de Buenos, a pocos metros de la Plaza de Mayo y entrañablemente unido a nuestra historia patria.
En la madrugada del último 25 de septiembre fueron destrozados en el templo varios bancos de madera, sobre los cuales los profanadores prendieron fuego a la silla del celebrante (de madera y paño bordó) y trazaron con pintura látex la frase
¨Hipócritas, ni Dios ni amo”. La misma frase, en letras grandes, apareció también en el suelo, cerca del Sagrario, mientras que próximo a las escalinatas del altar se podía leer
“La única iglesia que ilumina es la que arde”. Según algunos trascendidos ¡hasta se orinó sobre el altar!
Pocos días después, quedó confirmado que el ataque fuera perpetrado por un grupo de alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires. Los mismos participaban de la toma de ese centro educativo que se extendió varios días y penetraron en el histórico templo tras romper el candado de uno de los túneles de la época colonial que comunica ambos edificios ubicados en la Manzana de las Luces. Hasta el momento del cierre de esta nota, conviene hacer notar, esa institución educativa no había dispuesto aún ninguna sanción a dichos alumnos.
Sistemático estallar de blasfemias y sacrilegios
La profanación -un sacrilegio, de acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica (Cf. Canon 1367)- enluta a la Argentina y nos exige un acto de reparación pero también nos invita a una serena reflexión respecto a que lo ocurrido en San Ignacio lamentablemente no constituye un hecho aislado.
En efecto, en los últimos años, estamos asistiendo a un sistemático estallar de blasfemias y sacrilegios:
... destrucción de imágenes erigidas en lugares públicos, ocupación y pintada de templos católicos (incluso la Catedral de Buenos Aires) con frases blasfemas y propiciando gravísimos desórdenes morales como la matanza de inocentes por medio del aborto provocado, jóvenes, semidesnudos y en poses eróticas que se toman fotos en el interior de un templo y las suben a facebook (General Alvear, Mendoza), vándalos que destruyen una Cruz en La Paz (Entre Ríos), robos de objetos sagrados como el ocurrido recientemente en la capilla Espíritu Santo (Oberá, Misiones) la cual fue desvalijada sustrayéndose los cuadros del Vía Crucis, imágenes de la Virgen María y de San José, una cruz antigua de madera y todos los ornamentos;. las tristemente célebres exposiciones pseudo-artísticas y blasfemas de León Ferrari, avisos publicitarios y programas de televisión gravemente injuriosas contra la Religión y en particular contra la Santísima Virgen María, la quema del Pesebre ocurrida hace pocos años en la misma Plaza de Mayo en vísperas de Navidad.
Si proyectáramos todos esos hechos sobre un mapa de la Argentina,
nos sorprenderíamos al constatar que nuestro inmenso territorio aparecería cubierto, de norte a sur, por eclosiones de odio a nuestras raíces cristianas y a la Fe católica -una suerte de terrorismo de blasfemias- que justificaría se enlutara la bandera nacional y se promovieran multitudinarios actos de reparación al Sagrado Corazón de Jesús y al Corazón Inmaculado de María para atraer sobre la Argentina la misericordia divina.
Intento de hacer olvidar que la Argentina nació a la sombra de la Cruz y bajo la protección de María Santísima
Blasfemias sin duda, pero también sistemático empeño en borrar de la memoria pública todo cuanto recuerde que nuestra Patria nació a la sombra de la Cruz y bajo el amparo de María, empeño en el que se inscriben, entre otras iniciativas:
... el intento de retirar a la Virgen de Luján del Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional, el Reglamento General de Instituciones Educativas de la provincia de Buenos Aires, aprobado por el Gobernador Scioli en el año 2011, el cual prohíbe la exhibición de símbolos religiosos –el tradicional crucifijo en las aulas por ejemplo- en los edificios escolares, con excepción de las escuelas de gestión privada confesionales. (Cfr. Boletín Oficial, 26-11-2011), el fallo de un juzgado de Mendoza que declara inconstitucional la celebración del día de la Virgen del Carmen de Cuyo en esa provincia y tantos otros hechos que no alcanzamos aquí a enumerar.
Reparación, firme protesta y rechazo a cuanto desfigure nuestra identidad cristiana
A la vista de cuanto acabamos de describir, no cabe duda alguna de que nuestra querida Patria está de luto y nos pide que elevemos una oración de reparación a Dios Nuestro Señor que tan pródigo fue al brindarnos un inmenso y fértil territorio sobre el cual construir una nación grande, pujante y fuerte en el continente americano.
Pero también, debemos actuar, estrictamente dentro del orden y la ley, para hacer oír con firmeza una voz de protesta que revele a toda la nación que nosotros, los católicos argentinos, amamos a la Iglesia y a nuestra Patria, nacida a la sombra de la Cruz y que rechazamos todo cuanto desfigura nuestra identidad cristiana.
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro invita a todos nuestros compatriotas
a elevar su mirada a Nuestra Señora de Luján, Reina y Patrona de la Argentina, que por así decir “ancló” en nuestras tierras en el año 1630, para que nos proteja maternalmente y bendiga a cuantos queremos aunar esfuerzos para oponernos a esta ola avasalladora de blasfemias e irreligión que pretende apagar la luz de la Fe en nuestra Patria.
También recemos por cuantos participan de estos atentados y profanaciones para que el Señor, por la misericordiosa intercesión de María Santísima y de San José, les toque el corazón, tengan sincero arrepentimiento y ayudados por la gracia divina encaucen sus vidas en proyectos positivos que los haga crecer como personas para bien de sí mismos y de los demás.
Martin Viano
Director