Amnistía Internacional promueve derecho al aborto libre en el Palais de Glace de Buenos Aires
Bajo el título
¨11 semanas, 23 horas, 59 minutos¨ , Amnistía Internacional presenta una muestra en el Palais de Glace, en la ciudad de Buenos Aires, con el objeto de promover la legalización del aborto en nombre del
“derecho a decidir sobre el propio cuerpo” y para que se lo practique de forma “segura”. (1)
¿Segura para quién?, preguntamos desde
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro.
¡Ciertamente no para el niño por nacer, condenado a muerte por el solo hecho de existir, cuya existencia desde la fecundación es un hecho científico con demostración experimental, y no un argumento metafísico o una hipótesis teológica. (Cfr. Declaración Academia Nacional de Medicina Argentina del 28-7-2004 y 22-10-11).
La iniciativa forma parte de la campaña promovida por esa organización bajo el título
¨Mi cuerpo, mis derechos¨, la cual exige a los gobiernos y organismos de las Naciones Unidas el respeto y la protección de los derechos sexuales y reproductivos de las personas.
¡Pero no, claro está, insistimos, el respeto y la protección del niño que la mujer lleva en su seno!
Destacamos que la muestra se inaugura poco después que el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en su resolución 2106 (2013), adoptada el último 24 de junio, el importante organismo de la ONU rechazó cualquier medida que pretenda legitimar el aborto y la píldora del día después en los países miembros. (Cfr. ACI-Prensa, 9-07-2013)
Ninguna referencia a la verdadera razón del duelo post-aborto
La muestra consiste en la presentación de fotografías –obra de Guadalupe Gómez Verdi de Argentina, Lisa Franz de Alemania y Léa Meurice de Francia- con el retrato de hombres y mujeres que atravesaron, ellos mismos o en carácter de acompañantes, la experiencia del aborto practicado clandestinamente en la Argentina.
Por supuesto que la muestra ciertamente se abstiene de referirse a que, en sí misma, la práctica del aborto, sea o no clandestino, afecta
“profunda y durablemente la salud física y psicológica de la mujer, dejando huellas traumáticas, difíciles de borrar, con secuelas como depresión, insomnio, pesadillas, abuso de fármacos, dolores abdominales, migrañas, disfunciones sexuales, problemas de vínculos con sus otros hijos y distintas afecciones psicológicas, por imposibilidad de procesar el duelo al ser responsable de la muerte del niño” (“Respuesta frente al aborto como un derecho-El duelo obturado”, Lic. Araceli Ramilo Alvarez, in www.hacerseoir.org)
Objetivo: impactar en la opinión pública argentina para favorecer la legalización del aborto libre
En declaraciones a la agencia Telam, las mismas autoras puntualizan que quieren impactar en la opinión pública local explicando los motivos por los cuales en nuestro país y en pleno siglo XXI, el aborto
“sigue siendo un tema tabú e ilegal, y en donde el derecho a decidir sobre el cuerpo de una misma está aún cuestionado”.
Por su parte, la directora de Amnistía Internacional en Argentina, Mariela Belski, insiste en que
¨el aborto es un problema de salud y de pobreza” y que las peores consecuencias,
¨las sufren las mujeres más pobres; en cambio las más ricas o de clase media pueden acceder a lugares seguros¨.
Es lastimoso que se olvide de mencionar, destacamos una vez más desde
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro- que
las peores consecuencias, de hecho, las sufren el niño por nacer, víctima mortal del aborto (sea o no practicado en forma clandestina) y que no tiene culpa alguna de cómo fue concebido y la propia madre que deberá sobrellevar el ya mencionado duelo post-aborto tan doloroso y difícil de superar.
Por lo demás, ¿cómo hablar de
“lugares seguros” y no de concentrar los esfuerzos a favor de una mejora substancial de la atención médica a las mujeres más pobres dado que, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud
“la mayor causa de muertes maternas no reside en los abortos clandestinos sino en la falta de acceso a la APS (Atención Primaria de la Salud) lo cual provoca otras patologías durante el embarazo, como infecciones, hemorragias graves, desnutrición y muertes por causas indirectas (20 %) y “las muertes por aborto representan un 13% del total a nivel mundial¨. (Estimación de la Organización Mundial de la Salud –OMS-, Unicef, UNFPA y Banco Mundial- 2007).
¡Patrimonio cultural de todos los argentinos menos el de los condenados a muerte en el seno materno!
Lisa Franz, otra de las artistas responsables, no esconde su asombro ante el logro alcanzado por haber podido exhibir el proyecto en un museo “que depende de la Nación [de la Secretaría de la Presidencia], con entrada libre y gratuita”, dado que se trata de una temática
“ilegal” que debería dejar de serlo.
Las artistas buscan transmitir, siempre según Lisa Franz, a través de historias personales ilustradas fotográficamente, qué pasa y qué se siente cuando una persona está en la clandestinidad a la procura de que le sea practicado un aborto.
Pretende así la muestra ser un espejo de
“los más de 500.000 abortos clandestinos, 80.000 internaciones y 100 mujeres muertas al año en Argentina” y hacer comprender por qué en nuestro país, “en el siglo XXI el aborto, en el siglo XXI, sigue siendo un tema tabú e ilegal, y en donde el derecho a decidir sobre el cuerpo de una misma está aún cuestionado¨, definen las autoras.
¨Exhibir este proyecto en un museo que depende de la Nación y que es con entrada libre y gratuita es un logro increíble, porque se trata de una temática ilegal que debería dejar de serla. La muestra se propone como una instancia de concientización.
No tocamos una posición política, sino que buscamos transmitir que sintió la persona en sí¨, destaca Lisa Franz, una de las tres artistas responsables.
Justamente de eso se trata esta exposición -que se exhibe hasta el 8 de septiembre en el Palais (Posadas 1725)-, de enfocar este tema todavía silenciado en la agenda política a través de lo particular, de las historias personales, de lo qué pasa y se siente cuando se está ahí, en situación clandestina.
Dividida en 3 ejes- objetos y espacios; testimonios; y actores en tanto activistas como Sonia Sánchez o Mabel Belucci, la muestra se apoya en la problemática del aborto pero su trasfondo es mucho más amplio: el derecho a decidir.
¨Hablamos de la libertad del ser humano, del cuerpo mismo¨, enfatiza Franz.
¨11 semanas, 23 horas, 59 minutos¨ también incluye la perspectiva del varón, como Pedro un joven que acompaño a su novia de 24 años en el proceso de interrupción de embarazo.
¨El hombre forma gran parte, aunque la experiencia la viva la mujer¨, dice Franz y recuerda
¨lo difícil que fue convocarlos porque ninguno quería participar¨.
Con la deuda a cuestas de un debate
¨serio, plural y formado¨, la cuestión del aborto no punible pero también seguro, legal y gratuito, en el mientras tanto de su acercamiento al Congreso, es un tema que por lo menos debe dejar de ser tabú, y
¨eso es lo que esta muestra intenta¨, proponen.
¨Con este proyecto fotográfico queremos sacar historias y realidades a la luz, exponer y mostrar luchas y testimonios de mujeres y hombres que han experimentado al menos un aborto en su vida. Más allá de cualquier posición política, religiosa y cultural, queremos abrazar el derecho al aborto legal creyendo profundamente en la libertad de cada individuo¨, sostienen, de acuerdo a “Ámbito Financiero”, las organizadoras.
En la libertad de cada individuo…
pero no en la de quienes no eligieron el dulce seno de la madre en la que fueron concebidos, debe destacarse, y de la que tienen derecho a nacer, aún cuando haya habido situaciones verdaderamente penosas de violación, y a llevar una vida feliz, como lo prueban hombres y mujeres nacidos en esa condición.
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro lamenta profundamente la realización de esta muestra en uno de los 26 museos que dependen de la Secretaría de Cultura de la Nación, que se destina, precisamente a promover, rescatar, preservar y estimular el patrimonio cultural de todos los argentinos… con excepción, en este caso, para referirnos sólo a este aspecto de la cuestión, de aquellos argentinos que, sin culpa alguna, no verán nunca el cielo patrio por decisión de quienes les quitan la vida de un modo cruel, sea clandestina o en servicios médicos autorizados.
Se pretende ignorar el duelo post-aborto que afecta profunda y durablemente la salud física y psicológica de la mujer
En el ya citado estudio de la Lic. (en Psicología) Araceli Ramilo Alvarez (publicado en nuestro país y el exterior), además de señalar que la existencia de vida humana desde la concepción es un hecho científico, comprobable experimentalmente y que por tanto resulta inconstitucional la admisión del aborto en nuestro ordenamiento jurídico, insiste la autora en que
¨los adelantos tecnológicos de las últimas décadas permiten preservar la salud de la madre, combatir la mortalidad prenatal y salvar a los niños por nacer o recién nacidos enfermos¨.
Por lo tanto, como ya lo dijimos, madre e hijo
¨son dos sujetos de derecho a los cuales hay que proteger con todos los recursos en el área de la salud, como del punto de vista social y económico, desde el momento de la gestación, de manera integral¨.
Pero es necesario insistir, porque la muestra en cuestión pretender ignorar completamente este aspecto del tema, l
a práctica del aborto afecta profunda y durablemente la salud física y psicológica de la mujer, dejando huellas traumáticas, difíciles de borrar, con secuelas como depresión, insomnio, pesadillas, abuso de fármacos, dolores abdominales, migrañas, disfunciones sexuales, problemas de vínculos con sus otros hijos y distintas afecciones psicológicas, por imposibilidad de procesar el duelo al ser responsable de la muerte del niño.
La vida tiene valor en sí misma, aunque haya sido concebida en situaciones tremendas.
La violación es sin duda una situación muy dolorosa, realmente terrible, que no debe ser seguida de otra, no menos terrible, como lo es la destrucción de un ser vivo. En realidad, al destruir la vida de un ser inocente (sin culpa alguna por el modo como fue concebido), se aumenta el trauma de la mujer, trauma que la acompañará a lo largo de toda su vida.
Por todas esas razones, se puede afirmar con toda razón que
“no hay acto de mayor discriminación y violencia que decidir quién nace y quién no por el modo como fue concebido” (Lic. Araceli Ramilo Alvarez, op. cit)
Petición a la Academia Nacional de Medicina
En razón de todo lo anteriormente expuesto,
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro se ha dirigido al
Presidente de la Academia Nacional de Medicina, Dr. José A. Navia, para solicitarle que esa prestigiosa institución
se dirija al público para refutar las falacias que, a propósito de la muestra de Amnistía Internacional en el Palais de Glace de Buenos Aires, se han difundido en nuestro medio pretendiendo justificar la legalización del aborto libre.
Anhelamos que, de ese modo, pueda comenzar a estimularse en todo el país la unión de cuantos defendemos la vida desde la concepción hasta la muerte en orden a lograr, que se impulsen planes, como lo estamos propugnando desde los inicios de nuestro portal en el año 2007, que contemplen la atención a la madre y al niño por nacer desde el inicio del embarazo. Y de ese modo, en vez de apostar a la muerte, los servicios de salud se concentren en brindarles atención del punto de vista médico, psicológico, económico y afectivo, como también social y económico, con particular atención a la mujer violada para ayudarla a superar los reiterados vejámenes sufridos por ella, como también a sobrellevar con contención el embarazo protegiendo así a la madre y al niño.
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro agradece desde ya a cuantos, a título particular o en nombre de los numerosos movimientos pro-vida de todo el país, quieran sumarse a esta petición
(1) Datos extraídos de la Agencia Telam y de www.cultura.gob.ar.