Quien es capaz de matar un inocente...
Las redes sociales evidenciaron el gran repudio ocasionó entre los chilenos la profanación de la Catedral de Santiago perpetrada por militantes abortistas la noche del 25 de julio.
En pocas horas, se difundieron por Twitter y Facebook cientos de críticas a la violencia de los promotores del aborto.
Para Hacerse Oir-Hablemos Claro se solidariza con las denuncias de la brutal intolerancia del movimiento pro-aborto -habitualmente presentado por ciertos medios como los tolerantes que quieren defender la libertad de la mujer.
También desde Para Hacerse Oír, queremos destacar el comentario del portal chileno ¨Acción Familia¨, en el que
¨hace votos para que todos los católicos saquemos una lección de lo ocurrido: Quien es capaz de matar a un inocente no nacido, es capaz de cometer todos los otros crímenes¨.
El Subsecretario de Gobierno y un diputado
El Subsecretario General de Gobierno de Chile, Mauricio Lob, denunció en su cuenta en Twitter que el ataque de abortistas a la Catedral de Santiago “es intolerancia pura”.
“Queremos un Chile más tolerante, que respete las diferencias”, dijo, para señalar a continuación que la ley anti-discriminación sanciona los ataques fundados contra una “religión o creencia”.
El diputado Gonzalo Arenas Hödar denunció que este acto violento expresa “la tolerancia de los ‘Campeones de la Tolerancia’”, como se autoproclaman los promotores de laborto.
“Al que piensa distinto lo insulto y amenazo, y si es de una Iglesia se la destruyo”, escribió Arenas Hödar, describiendo el actuar abortista.
El usuario de Twitter Guillermo Ramírez señaló por su parte que no entiende
“la sorpresa” por el nivel del ataque de los promotores del aborto, pues “una persona que es capaz de matar a un niño, es capaz de destruir un inmueble”.
En Facebook, Luis Muñoz lamentó que los movimientos abortistas
“ante la falta de argumentos para defender sus ideas, lo único que hacen es recurrir a la violencia”.
Muchos propusieron oraciones en desagravio a través de las redes sociales.
José Luis Caro
expresó su pena porque profanaron “la casa del que los ama. Pero si hacen la misma violencia con los niños, ¿qué podemos esperar?”.
El ataque
“es muestra de su desesperación porque saben que no tienen argumentos legítimos”, dijo.
Desagravio y esclarecimiento por la profanación de la Catedral
Por su parte, la organización
Acción Familia emitió el siguiente comunicado:
“¿Puede llamar la atención que quien es capaz de asesinar a un inocente, sea capaz también de profanar la Catedral?”
Este breve comentario realizado en Twitter resume muy bien lo ocurrido en la Catedral de Santiago.
En realidad, el ánimo homicida de los abortistas no se detiene ante nada. Menos aún ante los símbolos y los lugares sagrados, como es una Misa en la principal iglesia de la Capital de Chile, en la cual se celebraban los 452 años de la Fundación de Santiago y del santo que le dio el nombre.
Blasfemia y profanación: ingredientes de la intolerancia abortista
Sin embargo, el hecho no dejó de escandalizar al público chileno.
En principio, los manifestantes se decían favorables a que
“la mujer pueda optar” por hacer un aborto. Lo que ellos no querían decir, pero sus actos lo demostraron de modo evidente, es que ellos no permiten ni toleran que alguien pueda sostener que la vida es sagrada desde la concepción hasta su muerte natural.
Y como
la doctrina católica es aquella que más sólidamente se opone al aborto y defiende el derecho sagrado a la vida, entonces ella debe ser reducida al silencio por medio de la agresión.
De este modo quedó de manifiesto en la profanación de la Catedral de Santiago que
los supuestos liberales y “pro‒opción” [por el aborto], entienden la libertad sólo como el derecho de matar.
El hecho ocurrido no deja de ser condenable desde todos los puntos de vista.
Pero, a pesar de todos sus aspectos condenables, existe uno que no deja de ser positivo. El odio con que los abortistas procedieron dejó patente la intolerancia agresiva y dictatorial de sus métodos y fines.
Acción Familia, junto con formular un acto de desagravio a Dios y a la Iglesia por el atentado sacrílego, hace votos para que todos los católicos saquemos una lección de lo ocurrido: Quien es capaz de matar a un inocente no nacido, es capaz de cometer todos los otros crímenes.