Horda abortista profana Catedral de Santiago de Chile en plena Misa
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro se suma a las voces de repudio contra la brutal profanación de la Catedral de Santiago de Chile provocada por hordas abortistas el jueves 25 de julio ppdo. en plena Misa que estaba siendo celebrada por el Cardenal de esa ciudad, en conmemoración de la fiesta de Santiago Apóstol.
Centenares de abortistas irrumpieron en el templo, donde destrozaron confesionarios, hicieron pintadas en altares e imágenes, lanzaron basura y profirieron gritos blasfemos. Los fieles presentes, entre los que estaba la alcaldesa de la capital, Carolina Tohá, impidieron que la profanación alcanzara el altar mayor.
En horas de la noche, los fieles se encontraban celebrando la fiesta de Santiago Apóstol en una Misa presidida por el Arzobispo local, Mons. Ricardo Ezzati, cuando de manera inesperada los abortistas ingresaron al templo para culminar su marcha denominada “Yo aborto el 25 de julio”.
Entre los participantes se encontraban miembros de la Articulación Feminista de Libertad de Decidir, cuya representante Isabel Cárcamo dijo a CNN Chile que no compartía el ataque, pero entiende “el enojo de la gente” contra la Iglesia porque el aborto no es legal en el país.
Blasfemias contra Dios, la Virgen María y consignas ofensivas y de odio
Según informó Hazteoir.org, en la marcha no faltaron “las provocaciones de mujeres semidesnudas o las pancartas con siluetas de fetos sobre un fondo de sangre”. Ya dentro del templo, los cerca de 300 abortistas arremetieron contra el mobiliario sacando los bancos a la calle con la intención de quemarlos, destruyendo un confesionario, y realizando diversas pintadas por el interior del lugar de culto, pintando “blasfemias contra Dios y la Virgen y consigas ofensivas y de odio contra los católicos o llenando de spray el altar del Arcángel San Miguel”.
Dispersión y detención de los manifestantes
Finalmente los abortistas fueron desalojados por los guardias de la Catedral y los mismos fieles, mientras los carabineros dispersaban a los manifestantes que se encontraban en el exterior, llevándose detenidos a algunos de ellos.
Según el comandante de la Tercera Comisaría de Santiago, Alex Moreno Farfán, varios involucrados fueron detenidos en la calle, puesto que el Arzobispado les pidió no operar al interior de la catedral, con el fin de evitar que se agravara la situación. Personal policial estableció que se trató del delito de daño calificado a monumento nacional. La Iglesia presentará una querella contra los responsables. (cfr. ACI/Prensa, 26 de julio)
El Presidente chileno condena el ataque
El presidente chileno, Sebastián Piñera, condenó el ataque: «Quisiera expresar nuestro más absoluto repudio y rechazo a este tipo de actos, porque al fin y al cabo significan no respetar el derecho de los demás», aseguró en el palacio de La Moneda.
«Hablé esta mañana con el arzobispo de Santiago para expresarle nuestra total solidaridad y ratificar el fin del compromiso de este Gobierno con la libertad religiosa, con la libertad de culto y también con la protección de la vida del que está por nacer», agregó el presidente chileno.
Además, Sebastián Piñera anunció que la intendencia de Santiago presentará querellas «para poder sancionar a los responsables de este cobarde atentado contra la Iglesia católica».
En tanto, el arzobispo de Santiago, Mons. Ricardo Ezzati, también anunció en una conferencia de prensa que presentarán una querella aunque pidió el perdón cristiano para quienes provocaron los destrozos.
Observatorio de Género y Equidad «entiende» lo ocurrido
Por otra parte, Natalia Flores, secretaria ejecutiva del Observatorio de Género y Equidad, afirmó hoy a Radio Cooperativa que no avala los actos de violencia pero que entiende lo ocurrido.
«Si me preguntan si llego a entender que un grupo de manifestantes, que se ha sentido oprimido, discriminado, agredido y violentado por una institución, que en este caso es la institución católica (…) puedan llegar a manifestarse en la forma en que sucedió en la catedral ayer, yo lo entiendo», aseveró Flores.
Asimismo, la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, apuntó hoy ante los periodistas que no es «una persona creyente», pero que sintió que «las personas que estaban en la iglesia en ese momento estaban siendo agredidas de una forma gratuita que no es aceptable». (Agencias/InfoCatólica, 26 de julio)