Para los vecinos, el Metrobus ¨no aliviará el tránsito¨ en la zona sur

Por
eduardoepszteyn
Jueves, 18/07/2013
Tiempo Argentino - 16/07/2013
Nota - Sociedad - Pag. 26
Quejas de frentistas y comerciantes antes de que se inaugure ese corredor del polémico sistema de ordenamiento de transporte público
Al contrario, consideran que en ciertas avenidas ¨no era necesario¨. Pero también critican que tanto la obra como su instalación genera inundaciones, pérdida de clientes y la destrucción de espacios verdes. Hay una denuncia penal.
Boyanovsky Bazán
boyanovsky@tiempoargentino.com
Vecinos molestos, calles cortadas, embotellamientos, comercios que pierden clientela, vandalismo y robos, autos que circulan dentro de los carriles aún no inaugurados y otros que se meten de contramano, espacios verdes desguazados e inundaciones que jamás se habían registrado. Mientras se aguarda la postergada finalización del Metrobus del sur, los habitantes y comerciantes instalados a lo largo de la traza de 22 kilómetros que unirá Constitución con Puente de La Noria, acumulan quejas y, en algún caso, la débil esperanza de que la situación mejore una vez que la veintena de líneas de colectivos comiencen a transitar los carriles exclusivos de las avenidas Brasil, Garay, Fernández de la Cruz, Rabanal y Roca, entre otras. Es porque las estaciones ya están montadas » Boyanovsky Bazán boyanovsky@tiempoargentino.com Carriles - En la Avenida Brasil, de doble mano, se dispuso un solo carril exclusivo para el Metrobus, en un único sentido.
y los carriles demarcados, pero al no estar completa la obra, los colectivos siguen circulando por los tramos reducidos de las avenidas, junto con el resto del tránsito.
¨Esto en las horas pico es un desastre, a las 9 de la mañana y a las 6 de la tarde, no se puede pasar por acá¨, comentó el encargado del taller Maxum, de la Avenida Chiclana al 3900. Justo frente a su local, está la estación Caseros del ramal 2 y el carril exclusivo del Metrobus deja espacio para un solo auto a lo ancho de la calle. ¨Yo me perdí al cliente de paso¨, se quejó el dueño de Mejor gas, un taller de instalación de GNC de la esquina Chiclana y Trole. ¨Los autos que vienen por la mano de enfrente ya no pueden doblar para entrar acá (por el trazado del Metrobús), así que me perdí toda esa clientela¨, lamentó.
A eso se suma la prohibición de estacionar en ambos lados, y lo problemático de detenerse, incluso por pocos minutos, en zonas donde quedan uno o dos carriles libres. Los comerciantes de la zona se quejan también de que en los horarios pico, hay automovilistas que se cruzan peligrosamente a la mano contraria, con menos tránsito, para evitar los embotellamientos. Mientras recorría el trazado, Tiempo Argentino pudo observar la mala utilización de los carriles exclusivos, todavía inhabilitados.
Había vehículos estacionados, no necesariamente vinculados con la obra, y automóviles particulares que ingresaban para ganar tiempo.
¨Para hacer esta obra no consultaron a nadie del barrio¨, reclamó Olga Talerico, dueña de la ferretería que lleva su nombre y que hace 64 años que provee a sus vecinos. Frente a su negocio está la estación La Fuente, que es la avenida que cruza Fernández de la Cruz en esa esquina. Al igual que en el caso anterior, sólo quedó un estrecho pasaje entre la vereda y el espacio del Metrobus, impidiendo a los camiones y fletes estacionar o maniobrar. Pero eso no es todo, Olga contó que partir de la instalación de las estaciones, por primera vez en la historia se inundó esa vereda. ¨El agua llegó hasta la entrada, joven, eso no pasó nunca acá¨, indicó y reconoció que sus ventas se redujeron considerablemente. Al contrario de otros comerciantes, Olga cree que una vez finalizada la obra, la situación ¨no va a mejorar¨. Gabriel Mele, titular de un negocio de baterías de auto, por su parte, considera que el nuevo ordenamiento del tránsito ¨va a ser bueno para el pasajero¨, aunque no es optimista con que baje el flujo de vehículos. ¨Con la autopista a 14 pesos, todo el mundo viene por acá¨, advirtió.
A diferencia de los otros trazados, el de Juan B. Justo y el todavía en obra de 9 de Julio, el Metrobus Sur se adaptó a los recorridos
precios diferentes al de 9 de julio
Según denunció el auditor de la Ciudad de Buenos Aires, Eduardo Epszteyn, las obras del Metrobus de la Avenida 9 de julio y la del corredor Sur, tienen diferencias de precio de hasta del 100% en los materiales utilizados. ¨Hay un nivel de sobreprecios escandalosos.
Se ve en la diferencia de precios en un mismo ítem en ambas ofertas¨, afirmó Epszteyn. ¨Si en lo poco que se puede ver aparecen estas diferencias, es de imaginar que hay un altísimo nivel de sobreprecios¨, advirtió. En su informe se da cuenta de que, por ejemplo, una viga en el Metrobus 9 de Julio cuesta $ 2262, pero en el Metrobus Sur, el costo asciende a $ 3613. Una baldosa guía de 40 x 40 centímetros, siguiendo el ejemplo del auditor, cuesta en 9 de Julio 176 y 364 pesos en el del Sur. Otra baldosa de alerta amarillo texturado en el Metrobus 9 de Julio le cuesta a la Ciudad $ 179 pesos, pero en el del Sur, $ 426. La Subecretaría de Transporte justificó las diferencias por el hecho de que “cada uno tiene acuerdos con los proveedores distintos”

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eduardoepszteyn