El recorte fiscal de Macri terminó haciendo agua

Por
eduardoepszteyn
Lunes, 08/04/2013
Miradas Al Sur - 07/04/2013
Nota - Argentina - Pag. 10
Ante el rojo que sufren las finanzas, el gobierno porteño apenas concretó el 12por ciento de las partidas destinadas para las obras en la cuenca Vega-Medrano, que fue el lugar en donde se produjeron las mayores inundaciones.
PABLO GALAND
pgaland@miradasalsur.com
Las inundaciones que sufrieron miles de porteños durante el lunes y martes pasado no sólo fueron consecuencia de la inédita tormenta que se precipitó sobre la ciudad.Mucho tuvo que ver también la decisión política del gobierno de Mauricio Macri de no iniciar las obras que podrían haber evitado la catástrofe, pese a que estaban previstas en el Presupuesto del año pasado. Sucede que para reducir el rojo fiscal, la administración macrista decidió ejecutar el 61,4% de las partidas que corresponden al Ministerio de Desarrollo Urbano, que es la cartera que maneja el Programa de Gestión de Riesgo Hídrico para 2012.
Los barrios porteños que se vieron más afectados por las intensas lluvias son aquellos que se encuentran comprendidos en las cuencas denominadas Vega y Medrano.
Precisamente, tres años y medio atrás, la Legislatura de la Ciudad sancionó una ley que permitió la toma de un crédito destinado al financiamiento de las obras que controlaran las inundaciones en dichas cuencas. Sin embargo, de acuerdo a un informe elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración financiera Pública (ASAP), la obra nunca se puso en marcha, pese a que en el Presupuesto del año pasado habían sido designados $ 294 millones a tal fin.
Según lo establecido en el Presupuesto 2012, el Ejecutivo porteño debía destinar $ 294 millones para el inicio de las obras en las cuencas Vega y Medrano, que incluían la ejecución de túneles aliviadores y ramales secundarios en un plazo de 36 meses. Para llegar a esa cifra, el Ejecutivo porteño se iba a financiar con $ 189 millones provenientes de un crédito externo y $ 105 millones del Tesoro de la Ciudad. Pero lo cierto es que la administración macrista jamás reunió ese dinero y en consecuencia las obras nunca se iniciaron.
Según un informe publicado el año pasado por la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires, el gobierno porteño licitó la obra pese a que todavía no contaba con la totalidad de los fondos para llevarla adelante. La empresa constructora Andrade Gutiérrez- Vialco fue la que ganó la licitación y propuso para financiar la obra un crédito del Bndes, de Brasil, y del BNP Paribas, en el marco del convenio CCR-Aladi, un sistema de compensación entre los bancos centrales de los Estados parte de la Asociación Latinoamericana de Integración.
La iniciativa fue aprobada por la Legislatura a través de la ley 3.226 en el año 2009. Uno de los artículos de esta norma establecía como garantía del crédito los recursos provenientes de la copar ticipación federal. Pero según la Auditoría esto no se adecuaba “a la normativa que regula el marco de aplicación del convenio CCR-Aladi, propuesto como forma de financiamiento de la obra en cuestión por parte del oferente”.
Caída esta instancia, el gobierno porteño recién hace apenas unas semanas obtuvo el aval del gobierno nacional para un crédito de US$ 150 millones del Banco Mundial que será utilizado para construir un canal aliviador del arroyo Vega.
Con respecto a los $ 105 millones que estaban presupuestados a través del Tesoro de la Ciudad, el Ejecutivo porteño recortó $ 61 millones para reasignarlos a otros rubros. De los $ 44 millones que quedaron, sólo ejecutó un 12%, es decir $ 5,8 millones.
Esta subejecución de los fondos destinados a las obras en las cuencas del Vega y Medrano se inscribe dentro del fuerte recorte al que se vio sometido el Ministerio de Desarrollo Urbano, a cargo de Daniel Chaín. De su cartera depende el Programa Gestión de Riesgo Hídrico, que durante el 2012 tenía presupuestado $ 230,3 millones, pero fue ejecutado el 74,07% de esa cifra.
Vale señalar que Chaín fue uno de los tantos funcionarios macristas a los que las inundaciones lo sorprendió de vacaciones,muy lejos de Buenos Aires. Pero con el agravante de que una vez ocurridos los trágicos sucesos, Chaín nunca apareció.
La ejecución de partidas en el Ministerio de Desarrollo Urbano alcanzó apenas al 61,4% en 2012 y se dio dentro de la política de recorte de las obras de infraestructura, tendiente a reducir el rojo fiscal que se dio por sexto año consecutivo.
Por ejemplo, en la ampliación y expansión de la red de subtes se ejecutó el 56,8% de lo presupuestado y en la obra de infraestructura escolar sólo se llegó al 68,6%. Según la Asap, “los programas más olvidados tuvieron que ver con obras de infraestructura urbana, administración y control de tránsito y transporte y un programa de vivienda con ahorro previo”.
Política de marketing. Desde diferentes sectores opositores señalaron que las inundaciones en la ciudad dejaron al desnudo la política de corto plazo desarrollada por el gobierno porteño. La legisladora Gabriela Cerruti, de Nuevo Encuentro, consideró que elección de las prioridades para las obras públicas que fija la administración macrista responde a criterios de marketing. “Se elige hacer el Metrobús en la 9 de Julio y no se hacen obras que están lejos de ser vistas”, sostuvo la legisladora.
Una visión similar expresó el arquitecto urbanista Rodolfo Livingston.
Señaló que “la prioridad del Gobierno de la Ciudad está sólo en lo que se ve” y que por eso “la prioridad es lo que está arriba de la superficie, como la construcción del Metrobús en lugar de ampliar la red de subtes”.
Por su parte, el auditor porteño Eduardo Epszteyn señaló el incumplimiento del contrato de limpieza como otra de las causas de las inundaciones. “La falta de limpieza contribuyó a que se obstruya todo, así como la falta de recolección luego de la poda de árboles. Aun había ramas caídas de la tormenta anterior de fines del año pasado”, sostuvo. Según Epszteyn, “la limpieza y desobstrucción de los sumideros, su cámara y su nexo” debe hacerse “con una frecuencia de una vez por mes. Esto no se cumplió”, afirmó el ex legislador.
La ejecución de partidas en el Ministerio de Desarrollo Urbano alcanzó al 61% de lo presupuestado y se dio dentro del recorte de las obras de infraestructura.

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eduardoepszteyn