Admin
 
 
Logo DIPLOX
Células del hijo en el cerebro de la madre: nuevo descubrimiento científico
Volver Por bienaven
  
Sábado, 12/01/2013
Células del hijo en el cerebro de la madre: nuevo descubrimiento científico
¨El vínculo entre madre e hijo es profundo, y una nueva investigación sugiere una conexión física incluso más profunda de lo que nadie pensaba¨,
afirma un artículo publicado en ¨Scientific American¨, la revista de divulgación científica más conocida del mundo.

La presencia persistente en un organismo de células genéticamente distintas a las suyas -fenómeno denominado microquimerismo-, es bien conocido y parece relacionado con determinadas enfermedades autoinmunes, pero sus razones no están claras.


La explicación científica
Como explica el autor, Robert Martone (jefe del área de Neurociencia terapéutica en el Covance Biomarker Center of Excellence en Greenfield, Indiana, EE.UU.), se descubrió precisamente hallando células con el cromosoma y circulando en la sangre de mujeres después del embarazo. Como son células masculinas
¨no podían provenir de la mujer, sino más probablemente de sus niños durante la gestación¨
, en virtud del intercambio que se produce a través de la placenta.

Lo que se ha descubierto ahora es que
¨las células microquiméricas no sólo circulan en la sangre, sino que están incrustadas en el cerebro¨.
Las células pueden migrar a través de la placenta y residenciarse en diversos órganos: pulmón, músculos, hígado, corazón, riñón y piel. Las posibilidades de este hallazgo son múltiples, desde la reparación tisular a la prevención del cáncer o el tratamiento de enfermedades autoinmunes.

Según este estudio, la presencia de esas células en el cerebro femenino era menos frecuente en mujeres con enfermedad de Alzheimer, por lo cual parecía vinculada a la salud del cerebro. El resultado es paradójico, dado que las mujeres con muchos embarazos (y por tanto con presumiblemente más células en el cerebro de sus hijos e hijas) tienen más probabilidad de tener enfermedad de Alzheimer.

Convertidas en tejido materno
Este estudio, en concreto, partió del estudio del cerebro de una mujer muerta en la que se buscaron células con cromosoma Y, hallándose en el 60% del cerebro y en muchas de sus regiones.

Es más, una mujer puede tener en sí tanto células de sus hijos como células de su madre, pues el proceso a través de la placenta es inverso.

Pero es más: en animales se ha descubierto que células microquiméricas se habían convertido en células nerviosas,
¨sugiriendo que podrían estar funcionalmente integradas en el cerebro. Es posible que lo mismo pueda ser verdad en el caso de células en el cerebro humano¨
, afirma Martone.

Recordatorio de la interconexión madre-hijo
Quien, tras discutir otros aspectos del experimento en su vertiente terapéutica, concluye que ¨este nuevo campo de investigación¨ es -y he aquí la parte más poética de lo que no deja de ser un estudio muy concreto y definido-
¨un recordatorio de nuestra interconexión¨.
De la interconexión máxima, entre madre e hijo, que perduraría más allá de la muerte de ella... o de él, en caso de aborto.

Una vez más: no hay acto de mayor discriminación ni violencia que decidir quién nace y quién no
Es asomboroso, comentamos desde Para Hacerse Oír-Hablemos Claro, que, cuanto mayores son los avances científicos que continúan demostrando -con aspectos tan emotivos como el revelado ahora por ¨Scientific American¨- continúen contradictoriamente avazando en la Argentina y en el mundo las propuestas para legalizar el aborto.

Es la razón por la cual invitamos a nuestros adherentes y amigos a repetir con insistencia -en todas las ocasiones que se presenten- que
¨no hay acto de mayor discriminación ni de mayor violencia que decidir quién nace y quién no de acuerdo al modo como fue concebido”. (Lic. Araceli Ramilo Alvarez, “Respuesta al planteo del aborto como un derecho-Duelo obturado” in www.hacerseoir.org, año 2007).
En efecto, nada pueda justificar el quitar la vida a un niño por nacer, pues, como lo afirma la Academia Nacional de Medicina la
“vida comienza con la fecundación”, lo cual es “un hecho científico con demostración experimental (y) no se trata de un argumento metafísico o de una hipótesis teológica.” (Declaración del Plenario 28.7.2004)


Volver Por bienaven