Los dirigidos por Fabián Armoa participaron de un torneo de voley playero y mostraron su talento en esta disciplina, en una jornada en la que aprovecharon para distenderse. Fue por una invitación que les hizo uno de los patrocinantes del club.
Los jugadores sanjuaninos fueron parte de una iniciativa en la que jugaron con personas que estaban en el lugar. Así, lo que en principio nació como un torneo de duplas, se convirtió en una disputa de seis jugadores por bando, ante la cantidad de interesados en poder jugar con los bicampeones de la Liga Argentina.
Por cada equipo hubo tres jugadores y tres invitados, que fueron eliminándose entre sí hasta completar una tarde de diversión, con calor y mucho sol. Competitivos como pocos, hubo al menos dos bandos que sacaron su chapa en la arena y se trenzaron en un desafío particular. Un equipo estuvo conformado por Pablo Bengolea, Gustavo Molina y Martín Ramos, junto a sus tres invitados del público, mientras que el otro contaba con Demián González, Sebastián Garrocq y Rodrigo Peres Lopes, más sus tres integrantes del lugar.
Si bien los partidos fueron distendidos y los jugadores se cuidaron mucho, porque los equipos eran mixtos, la jugada que más aplaudieron todos fue la que protagonizó el líbero. Garrocq, ante una pelota que se iba larga, no le quedó otra que ensayar una chilena, bien de fútbol, para devolverla al otro lado de la cancha. Lo consiguió en forma perfecta, para desatar un festejo hasta de los rivales.
La tarde se cerró con pileta y mates con las familias de los jugadores, en la primera actividad de este tipo en el que intervinieron los bicampeones.