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Otro muerto por un derrumbe en la Ciudad
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Martes, 18/12/2012
TIEMPO ARGENTINO - 03/05/2011

OCURRIÓ EN MATADEROS. UNA LOSA RECIÉN ENCOFRADA CAYÓ SOBRE UN OBRERO
Para el gobierno porteño, fue una “grave impericia profesional”, y sostuvo que la obra no había sido denunciada. Sin embargo, el 14 de abril, la UOCRA le había remitido la lista de los incumplimientos detectados allí desde diciembre.

Gustavo Sarmiento gsarmiento@tiempoargentino.com.ar

Un obrero de unos 30 años murió ayer al mediodía al derrumbarse la losa de un primer piso encofrado horas antes, en lo que iba a ser un complejo de locales comerciales en el barrio de Mataderos. El gobierno porteño lo atribuyó a una “grave impericia profesional” y aseguró que no habían recibido denuncias por la obra, autorizada hace casi cinco meses. Sin embargo, fue denunciada en marzo por la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) y hace 20 días por la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), y al momento del hecho todavía no había sido controlada por el Ejecutivo comunal.
El hecho ocurrió pasadas las 13, en una edificación de Av. Juan Bautista Alberdi 6408, cuando la losa de ocho metros de largo y 20 de fondo cedió y “toda la mezcla del hormigón con el encofrado se derrumbó”, según Bomberos.
“Le cayó encima cemento líquido fresco, murió al instante. No hubo que lamentar más heridos”, comentó a Tiempo Argentino el titular del SAME, Alberto Crescenti.
El cuerpo quedó encerrado entre los hierros de las vigas y tardaron casi una hora para sacarlo. Ariel Quiñones, empleado de una fiambrería situada frente a la obra, relató a este diario que “se sintió un ruido de madera que se estruja y se hizo un agujero que tragó todo.
Esto pasó porque no había columnas”.
Tanto el arquitecto como el maestro mayor de obra, José Luis Zanetti, quedaron demorados en la Comisaría 42ª.
Según funcionarios de la Dirección General de Fiscalización y Control, el hecho se produjo por una “grave impericia profesional” en el momento de cargar la losa, lo que se hizo “con trabajadores debajo de la misma, constituyendo una acción de grave peligro e impropia de un profesional de la construcción”. Desde la Agencia Gubernamental de Control (AGC), agregaron que la obra fue registrada en diciembre de 2010 y que no posee denuncias hechas al teléfono 147 ni al Sistema único de Atención Ciudadana.
Sin embargo, la UOCRA dio a conocer una denuncia remitida a la Dirección General de Relaciones Laborales y Protección del Trabajo, el 14 de abril, donde advertían 18 puntos, como la “falta de protección y seguridad” de los cinco operarios que trabajaban en el lugar, ausencia de cascos, ropa adecuada, señalización, falta de mantenimiento y seguridad en los accesos y salidas, y que carecían de protección para las aberturas. Una vocera del Ministerio de Desarrollo Económico porteño afirmó que “estas denuncias no tienen nada que ver con lo que pasó en esta obra; son totalmente menores”. Y desde la AGC admitieron que hasta el momento “no se había designado al perito verificador, tarea que lleva adelante la Dirección de Registro de Obras y Catastro”. Para la UOCRA, ante la cantidad de irregularidades, la Ciudad “debió haber realizado el control de manera inmediata y haber clausurado la obra, evitándose la tragedia que concluyó con el fallecimiento del trabajador”.
Escombros - Hace 20 días, la UOCRA había advertido sobre los incumplimientos de la obra que ayer se cobró una víctima

OPINIÓN

“Hay impericias cuando en un emprendimiento se prioriza el rédito económico sobre la seguridad”

Eduardo Epszteyn Legislador de Diálogo por Bs. As.

Se repiten los derrumbes en la Ciudad. Esta vez fue un encofrado de hormigón en una obra de construcción, en Mataderos.
El incremento de la construcción en la Ciudad, a partir de la salida de la crisis, está produciendo disrupciones en el tejido urbano y la pérdida de identidad de los barrios, como la aparición de torres en manzanas consolidadas entre medianeras y, también, un aceleramiento en la cantidad de accidentes de obra.
Esto tiene que ver, muchas veces, con impericias en las reglas de la construcción, como consecuencia de emprendimientos que priorizan el rendimiento económico por sobre la seguridad.
El gobierno de la Ciudad debería acompañar este boom constructivo con mayores controles en las obras, más inspecciones y más sanciones económicas para quienes no cumplen con las normas del Código de Planeamiento, de Edificación o las normas de seguridad e higiene.
En ese sentido, después del derrumbe del gimnasio de Villa Urquiza, en 2010, presentamos un proyecto de ley referido a la obligatoriedad de inspecciones en obras, así como a la obligatoriedad de publicar en la web de la Ciudad los expedientes de cada obra, con el número de los mismos, el profesional responsable y la ubicación de los planos registrados, para transparentar la gestión de control

La ART y otra Advertencia

Juan González Gaviola, titular de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), adelantó a Tiempo Argentino que no sólo la UOCRA había denunciado la obra de Juan Bautista Alberdi al 6400, sino también la ART.
Lo hizo el 21 de marzo por el incumplimiento de ocho normativas: el servicio de higiene y seguridad, el de infraestructura, el almacenamiento de materiales, orden y limpieza, protección contra incendios, ausencia de equipos y elementos de protección personal, porque no hubo programas de capacitación para los obreros ni se cumplió el programa de seguridad. “Y tampoco se presentó con cinco días de anticipación el aviso de obra correspondiente, para que se pueda investigar en qué condiciones se inician los trabajos”, sostuvo Gaviola, quien agregó: “Esto entra al sistema al que todas las autoridades tienen acceso.
Si hacen algo o no, es decisión de cada ejecutivo local. Parece que en este caso no se hizo.”


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