Una margarita interminable

Por
eduardoepszteyn
Martes, 18/12/2012
Diario Z - 17/03/2011
AUTOPISTAS
La suba promedio del 11,1% pautada para los peajes no se condice con las obras que debería originar esta recaudación. El funcionamiento de AUSA y las promesas incumplidas.
Por Patricio Eleisegui Redacción Z
La política pautada por el PRO para las autopistas porteñas está diseñada para que no haya confusiones: siempre hay que aumentar.
No importa si la crítica al gobierno nacional por la aparente aceleración de la inflación pierde validez ante un nuevo aumento en los peajes de Buenos Aires o si los montos recaudados por Autopistas Urbanas SA (AUSA) no son destinados, como marca la ley, a la ampliación de las redes de subterráneos.
Lo relevante, más allá de estos puntos oscuros, es profundizar la estrategia de la suba.
En otra muestra de predilección por los incrementos, a partir de marzo el gobierno porteño puso en vigor otro aumento en las autopistas Perito Moreno, 25 de Mayo, Dellepiane y Arturo Illia. Se trata del cuarto retoque desde que el PRO controla el Ejecutivo de Buenos Aires y, según datos de la Defensoría del Pueblo a los que tuvo acceso Diario Z, representa un alza de hasta el 350 por ciento si se compara con las tarifas vigentes en 2007, año en que asumió Mauricio Macri. “Resulta paradójico que el jefe de Gobierno argumente que la suba de tarifas se corresponde con la aceleración de la inflación, cuando él mismo las subió, desde que asumió en 2007, un 350 por ciento”, comentó Andrés Elisseche, defensor adjunto del Pueblo.
En esta oportunidad, el aumento promedia un 11,1 por ciento, y más allá del porcentaje que arroja Elisseche, no son pocas las voces dentro de AUSA que aseguran que el número acumulado es superior al divulgado por la Defensoría del Pueblo.
“En algunos casos el acumulado está por encima del 550 por ciento”, dijo a Diario Z una fuente de AUSA.
“En 2007, por ejemplo, una moto pagaba 25 centavos en la autopista Illia. Bueno, ahora en horario pico están abonando $1,7.
Por el lado de los autos, también en 2007 se pagaba 50 centavos, mientras que hoy en la hora pico alcanza un tope de $6,75”, graficó. Bajo el control de AUSA, las autopistas porteñas operan a través de un régimen que obliga a volcar todo lo recaudado a la realización de distintas obras en la Ciudad. Así, las ganancias derivadas de la operatoria de esta firma deben ser destinadas en un 55 por ciento a obras viales, un 40 por ciento debe estar orientado a gastos corrientes y el 5 por ciento restante a la expansión de las redes de subte.
Por fuera del uso de la recaudación de AUSA para la supresión de gastos corrientes, distintas son las voces que denuncian, de forma sostenida, desde la concreción parcial de obras públicas hasta el irrisorio avance que presenta hasta el momento el subterráneo de Buenos Aires. “Macri tuvo una ‘subejecución’ en obra pública, según las áreas, de entre el 40 y el 60 por ciento. Entonces, debería abocarse a terminar las obras que alivien el tránsito y revaloricen el transporte público, como el subte, en vez de golpear una vez más los bolsillos de los consumidores”, disparó Elisseche. Eduardo Epszteyn, presidente del bloque Diálogo por Buenos Aires, también hizo foco en la seguidilla de aumentos y el menor ritmo con el que se realizan mejoras en la Ciudad. “La última suba pautada para el peaje únicamente tiene un fin recaudatorio.
Además, los incrementos se dan siempre sin pasar antes por audiencias públicas”, aseguró a Diario Z.
“El afán recaudatorio de Macri puede verse, incluso, en esta aparente decisión de instaurar en Buenos Aires la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Por el lado de los subtes, las muestras de ineficiencia son claras.
El PRO ni siquiera viene respetando el plano urbano ambiental lo cual, además de promover la construcción de bajo niveles donde no van, está acarreando numerosas denuncias de los vecinos”, agregó.
Los desaciertos del gobierno porteño en lo que hace a la ampliación del radio operativo de los subterráneos se repiten al momento de destacar todo lo que no se hace con los aumentos que acumula AUSA. Al momento de asumir, Mauricio Macri remarcó su decisión de construir 10 kilómetros de subte por año. Tres años después, el Ejecutivo hace gala de haber inaugurado apenas tres estaciones. La compañía que tiene a su cargo el manejo de las autopistas dentro de Capital Federal suma cuatro aumentos.
La rigurosidad de los números y las fechas deja en claro que, detrás de las barreras de los peajes, hay decisiones que no cierran.

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eduardoepszteyn