El polémico proyecto prontobaires

Por
eduardoepszteyn
Lunes, 17/12/2012
Revista Veintitres - 09/03/2012
El Gran Hermano de la Metropolitana
Por Andrea Recupero
Un grupo de ¨profesionales¨ cubre y entrega a los medios material ya editado sobre las acciones que involucran a la fyerza de seguridad macrista. La utilización de recursos públicos para hacer marketing.
Buenos Aires es territorio de contrastes.
Es la ciudad de Borges y también la de Arlt, la que desplazó a los márgenes la Fuente de las Nereidas y conserva -a metros de la Pirámide de Mayoel Monumento a Cristóbal Colón. Es la ciudad de la furia y la del río marrón, en la que conviven villas de emergencia con barrios residenciales, subtes y colectivos repletos con bicisendas desiertas, pasajes silenciosos con cruentas avenidas embotelladas. Esos contrastes son fundacionales de la idiosincrasia porteña, tan proclive a los extremos. Desde que Mauricio Macri asumió al frente del Ejecutivo local, no sólo se profundizaron las diferencias entre el norte y el sur debido al boom del negocio inmobiliario, entre las escuelas de gestión pública y privada a raíz de las partidas presupuestarias destinadas a cada una, sino que esos contrastes se multiplicaron hasta abarcar otras áreas de la gestión.
Mientras el martes pasado el jefe de gobierno anunciaba en su cuenta de Twitter la inauguración de un centro de salud en Villa Lugano, ¨las topadoras¨ del gobierno porteño irrumpieron sin aviso en el ¨el Taller Pan del Borda¨. En ese espacio, que funcionaba en un subsuelo del hospital, se trabajaba en un proyecto para la rehabilitación y reinserción social de los pacientes. En consecuencia, las máquinas para hacer pan quedaron sepultadas bajo los escombros justo cuando la gestión Pro confirmó que invertirá 280 millones de pesos para reubicar en esa misma zona los ministerios de Hacienda y de Planeamiento. Esa y otras acciones contradictorias, como la decisión de invertir en el nuevo servicio de Metrobus y la rotunda negativa a gestionar la red de subterráneos, saltan a la vista de todos.
Pero hay otras decisiones que pasan desapercibidas en el fragor de los temas de coyuntura.
Entre ellas, la creación de Pronto- Baires o, como lo llaman en confianza, ¨el canal de la Metropolitana¨. El gobierno porteño decidió poner en marcha este proyecto al tiempo que fue vaciando el canal Ciudad Abierta y levantó la programación de Radio Ciudad, con el consecuente perjuicio para sus trabajadores.
ProntoBaires se presenta en sociedad como un supuesto servicio ¨periodístico¨ que brinda la Policía Metropolitana a los medios de comunicación privados. Promete ¨información privilegiada fehaciente y exclusiva brindada por fuentes oficiales acreditadas¨ a la que acceden los miembros de esa fuerza de seguridad durante los operativos en los que intervienen.
Desde el vamos, la concepción de este servicio de información plantea varias preguntas sólo aptas para semiólogos: ¿acaso esas fuentes acreditadas -la Metropolitana o aquellas que seleccione ese cuerpo- son confiables sólo porque se presentan como tales? ¿No son lo mismo, en este caso, las fuentes y el mensaje? La Metropolitana publicita a ProntoBaires en su página web como ¨un equipo de profesionales de la comunicación que tiene como objetivo responder de manera rápida y eficiente a la demanda de información por parte de los medios de prensa¨.´También expli ca que ¨sus integrantes acompañan la actuación de personal de emergencias y de seguridad cuando se trata de hechos relevantes desde el punto de vista social y comunicacional¨.
Así, están en condiciones de ¨facilitar¨ y garantizar imágenes de ¨episodios de conmoción social¨, como atentados, derrumbes, hechos de violencia graves, ¨accidentes y cortes de tránsito¨, con muertos y heridos y ¨situaciones que involucren a los bomberos¨. Todos estos hechos, captados por las cámaras de la policía, ¨se distribuyen en formatos de texto, fotos, audios o videos a los medios de comunicación que lo requieran¨.
¿Y la privacidad? ¿Qué hubiera ocurrido si las cámaras de la Metropolitana hubieran tenido acceso a la tragedia ferroviaria ocurrida el 22 de febrero en la estación de Once? • Además, ProntoBaires les entrega a los medios el material audiovisual ya editado. Es decir, un recorte jerarquizado y modelizado de los hechos. ¨Trabajan como una agencia que produce información y la distribuye a los medios¨, explicó a Veintitrés un funcionario porteño, quien -de inmediato- aclaró que ¨es un servicio legal y hasta pueden tener un canal si quieren¨. Sin embargo, el ex legislador porteño y flamante auditor general de la Ciudad, Eduardo Epszteyn, aseguró que ¨es legal en la medida en que no sea utilizado para hacer publicidad¨. En ese sentido, recordó que durante la campaña previa al ballottage porteño, ProntoBaires fue objeto de denuncias porque ¨se utilizaba para hacer propaganda política encubierta¨. Entonces fueron sacados del aire varios spots televisivos en los que -edición mediante- aparecían Eugenio Burzaco y Guillermo Montenegro haciendo declaraciones delante de un cartel con el slogan de campaña de Macri, aquel que sintetizaba ¨Bienvenidos¨.
ProntoBaires se creó por un decreto del jefe de gobierno en diciembre de 2010. En 2011 el servicio no figuraba detallado en el Presupuesto de la Ciudad, e incluso Montenegro se mostró evasivo al ser interpelado sobre la existencia de este ¨noticiero¨ por algunos legisladores opositores la última vez que pisó la Legislatura. Diversas fuentes consultadas por esta revista precisaron que se contrataron consultoras privadas, desde diciembre de 2010, para ¨asesorar y hace lobby en los canales para que difundan las imágenes captadas por la Metropolitana¨. Sólo para eso, la fuerza de seguridad ¨destina alrededor de 120 mil pesos mensuales¨, puntualizaron las fuentes, y denunciaron que ¨se están utilizando recursos públicos para hacer marketing a cambio de protección mediática¨.
Mientras tanto, en el reino del revés porteño, Radio Ciudad atraviesa una de sus peores crisis desde su fundación en 1925. Los nuevos directores decidieron, el 17 de diciembre de 2011, levantar toda la programación y desde ese momento sólo se pasa música.
De la misma manera que las topadoras entraron a la panadería del Hospital Borda, sin anuncio oficial previo, la gestión macrista decidió dar por finalizada la programación habitual. En la página web aparece un cartel con el anuncio ¨Programación 2012 Próximamente¨. Hace veinte años la radio comenzó un progresivo proceso de declive cuando perdió la frecuencia de AM 710, hoy Radio Diez. Desde entonces las promesas de equipos para incrementar la potencia conviven con consolas rotas y operadores que hacen milagros. Los trabajadores de la radio advirtieron que el estado de abandono en el que se encuentra la emisora ¨pasa desapercibido¨ en los medios de comunicación que replican cuestiones vinculadas al Teatro Colón y olvidan que Radio Ciudad forma parte del patrimonio cultural de los porteños. La habitaron Niní Marshall, Enrique Santos Discépolo, Atahualpa Yupanqui, Astor Piazzolla y Enrique Villegas, entre otros grandes referentes de la cultura nacional, y hoy su futuro es incierto.
Aunque sin genealogía donde apoyarse, el canal Ciudad Abierta también navega aguas turbulentas desde que Macri timonea la Capital Federal. En septiembre de 2011 los delegados de los trabajadores denunciaron quince despidos injustificados, entre ellos el de una embarazada. La decisión formaba parte de la postergada decisión del alcalde porteño de cerrar esa señal de cable. De hecho, redujo de 150 a 45 el personal en cuatro años de gestión. Al tomar estado público, las autoridades porteñas decidieron dar marcha atrás con la decisión y prometieron darle una nueva dirección a la señal de TV. Al mismo tiempo trascendió que Macri les encargó a sus colaboradores un proyecto para renovar y hacer más competitivas la AM y la FM de la Ciudad, un cambio de cara para la página web y una propuesta para Ciudad Abierta, ubicado al final de la grilla de cable. Carlos Ares, uno de los fundadores de TEA y de la revista La Maga, sería el elegido del alcalde para direccionar esa propuesta multimedia, que dependerá de la Secretaría de Medios.
Esto produjo cierto malestar entre los estudiantes y miembros de TEA.

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eduardoepszteyn