Mauricio Macri insistió en que “se hicieron todos los controles que había que hacer”

Por
eduardoepszteyn
Lunes, 17/12/2012
Tiempo Argentino - 14/09/2010
La Ciudad
En la Agencia de Control ya habían recomendado no habilitar Beara
En agosto de 2009, el área de Fiscalización y Control advirtió a Habilitaciones y Permisos sobre los incumplimientos del boliche, pero 18 días después, esta repartición le permitió seguir funcionando como “sala de fiestas privadas”.
Gustavo Sarmiento
Al retornar de su estadía en Europa, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, insistió ayer en que el trágico derrumbe en el local Beara, el último viernes, se debió únicamente a “un mal uso de una habilitación”, y que la ciudad hizo “todos los controles que tenía que hacer”. Sin embargo, en agosto del año pasado, un área de la propia Agencia Gubernamental de Control (AGC) le había recomendado al director general de Habilitaciones y Permisos, Martín Farrel, que rechazara la habilitación solicitada por los dueños del lugar, luego de que se lo clausurara en dos ocasiones. La recomendación fue ignorada y 18 días después, el comercio fue habilitado como “sala de fiestas privadas”, figura que no está contemplada en el Código de Habilitaciones.
El boliche de Scalabrini Ortiz 1638, donde murieron dos jóvenes, había sido clausurado el 22 de abril de 2008 y el 2 de junio de 2009. En el primer caso, por “obstrucción al procedimiento inspectivo”; y luego, por funcionar como local de baile clase C “sin encontrarse inscripto en el Registro Público de Lugares Bailables ni contar con la respectiva habilitación otorgada”.
La información consta en la nota 17533 del folio 172 que forma parte del expediente de habilitación de Beara, que los legisladores le habían solicitado al actual titular de la AGC, Javier Ibáñez, y que hasta ayer se había negado a entregar. En el cuarto punto de la hoja figura que debido a esa “reincidencia en dicha conducta”, el área de Fiscalización y Control de la propia Agencia, a cargo de Vanesa Berkowski, le recomendó el 3 de agosto de 2009 a Farrel que se rechazara la habilitación del local, subrayando especialmente la “desvirtuación de rubro” en que habían incurrido sus propietarios, admitida también por el Ejecutivo porteño. La sociedad El Viejo Sabio presentó tres días después un pedido para ampliar sus permisos al rubro “casa de fiestas privadas”, el cual le fue otorgado a los 18 días de aquella recomendación.
El estado público de este dato generó fuertes cruces en la exposición de Farrel e Ibáñez ante los legisladores porteños, que llegaron a pedirle la renuncia al director de Habilitaciones, derivando en un cuarto intermedio para calmar los ánimos. En un principio, Farrel negó la existencia de esa recomendación, pero ante la prueba material del expediente, pasó a considerarla como una “sugerencia que no significa sanción”. El lugar “cumplía con los requisitos y la reincidencia no tiene que ver”, afirmó en plena discusión.
El legislador de Diálogo por Buenos Aires, Eduardo Epszteyn, remarcó a Tiempo Argentino que “aparte de no haber normativas ni controles para este tipo de lugares, en este caso sabían perfectamente que se trataba de alguien denunciado por ellos mismos, tenían una nota en el expediente, es decir, conocían todo, y aun así lo habilitan a los quince días”. Martín Farrel, que al momento del derrumbe estaba de vacaciones en un centro de esquí, es uno de los funcionarios señalados por la tragedia, y acusado por miembros de la oposición como un hombre que “conoce la noche y que tiene vínculos estrechos con los empresarios”.
En conferencia de prensa, Macri negó la posibilidad de una renuncia entre los funcionarios responsables de los controles, y subrayó: “Si hemos hecho las cosas como correspondían no entiendo por qué algún funcionario debería irse. Se hacen todas las noches más de 40 inspecciones, los inspectores se enteran 5 minutos antes para que no haya connivencia.
En este caso, las cosas se habían hecho como corresponden.” Aunque los propios empleados de Beara admitieron que la mayoría de las inspecciones se realizaron “de día”. Incluso el propio Ibáñez, director de la AGC, contradijo a Macri al expresar sobre el área Habilitaciones: “Tienen que explicarme que todo se hizo como debía hacerse.” Al igual que con el derrumbe en Villa Urquiza, Macri desligó responsabilidades.
“Es una tragedia muy triste. Los controles que tenía que hacer, la ciudad los había hecho. Nunca en la historia un local había sido inspeccionado más de una vez y en este caso se había inspeccionado 9 veces. Hay más de 1300 inspecciones por mes, que antes no se hacían. Si hoy no tuviéramos una Agencia de Control que funciona activamente, muchas más cosas estarían sucediendo.
En este caso, todos los papeles estaban en orden”, dijo.
Gabriela Cerruti, legisladora de Nuevo Encuentro, concluyó que “si fueron 9 veces, nunca fueron un jueves, cuando abría el boliche. Hay que ver si no es un acuerdo.”
El titular de la ACG contradijo a Macri
El titular de la AGC, Javier Ibáñez, contradijo en la Legislatura las razones vertidas por Mauricio Macri sobre el derrumbe ocurrido en Beara, al sostener que “no hubo una sobrecarga en la cantidad de gente” sobre el entrepiso que se desplomó, causando la muerte de dos jóvenes.
“Nos informaron que la cantidad de gente en el entrepiso fue bastante menor a la permitida, por lo que no creo que haya habido una sobrecarrga”, expresó Ibáñez.
Macri había considerado más temprano que los peritos deben analizar si “el entrepiso estuvo mal hecho o si tuvo más de 450 kilos por metro cuadrado” y había atribuido el hecho a un “mal uso de las instalaciones”.
Diego Pirota, abogado de uno de los dueños del lugar, Juan Carlos Yun, dijo a Tiempo Argentino: “La habilitación del lugar era para 491 personas, una por m2, sin indicar cómo se distribuía. La parte que se cayó era de ocho por cuatro, un panel de los tres del VIP, donde no había más de 50 personas. Aparte tenía mesas, sillones, es imposible que entren 50 personas en esa parte.”
Inspector
EL QUE FIRMÓ El maestro mayor de obras que firmó la habilitación es Gustavo Amarú (matr. 7027).
Documento - La recomendación se basaba en la reincidencia del local de Scalabrin Ortiz 1638, clausurado en abril de 2008 y en junio de 2009

Por
eduardoepszteyn