Piden la renuncia de Guelar

Por
eduardoepszteyn
Jueves, 13/12/2012
ADN Ciudad - 04/01/2010
por ADN Ciudad
Mientras el jefe de Gobierno Mauricio Macri asegura que su sueño es enfrentarse a Néstor Kirchner en una segunda vuelta, tres referentes de la oposición reclamaron la renuncia de Diego Guelar a la presidencia de la Fundación Banco Ciudad a raíz de sus polémicas declaraciones.
Los presidentes de los bloques Proyecto Sur, Fabio Basteiro; Igualdad Social, Martín Hourest; y Diálogo por Buenos Aires, Eduardo Epszteyn, solicitaron este lunes la renuncia de Diego Guelar a la presidencia de la Fundación Banco Ciudad a raíz de sus declaraciones en las que planteó otorgar una gran amnistía a los genocidas de la última dictadura militar (ver nota).
“La constante aparición de personajes de la talla de los renunciantes ´Fino´ Palacios o Abel Posse no es una casualidad, sino el resultado de una política sistemática antidemocrática del Gobierno de Macri”, afirmaron mediante un comunicado de prensa conjunto enviado a adnciudad.com.
A lo que agregaron: “Nosotros no creemos que sea la desprolijidad de un funcionario macrista, sino que son provocaciones en un escenario donde seguimos reclamando por los agravios a las baldosas conmemorativas de los desaparecidos, el robo de los archivos de las computadoras de la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense, y la aparición con vida de Jorge Julio López”.
Por último, afirmaron: “La sociedad exige verdad y justicia, y esto se logra profundizando los procesos judiciales y con cárcel común a los genocidas”.
Mientras tanto Macri mira para otro lado y asegura que la posibilidad de enfrentar al ex presidente Néstor Kirchner en un balotaje es “el sueño del pibe”. El mandatario porteño estimó que Kirchner “no ganaría nunca” en una segunda vuelta, en caso de presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de 2011.
“Estamos construyendo una candidatura, obviamente que el sueño del pibe sería enfrentar a Kirchner, que no puede ganar nunca una segunda vuelta”, desafió Micra, quien sufrió en carne propia ese tipo de pronósticos electorales en el 2003, pero pudo revertirlos cuatro años después.

Por
eduardoepszteyn