La obra vecina había sido denunciada por varias irregularidades

Por
eduardoepszteyn
Miercoles, 12/12/2012
Perfil - 08/11/2011
GUSTAVO AJZENMAN
El desplome del edificio puso en tela de juicio nuevamente el cuestionado sistema de inspecciones y controles porteño.
Desde el comienzo de la gestión de Mauricio Macri, se produjeron al menos diez derrumbes por obras en construcción o remodelaciones que dejaron un saldo de nueve muertos y varios heridas.
En la mayoría de los casos había denuncias previas por irregularidades.
En este caso, la Agencia Gubernamental de Control (AGC), encargada de velar por la seguridad de obradores, boliches y comercios informó que la construcción lindera al edificio derrumbado había sido denunciada el pasado cinco de agosto por temblores y ruidos molestos, producto de la excavación.
Pero el lugar recién fue inspeccionado el 26 de septiembre donde se determinó que todo estaba en orden.
La UOCRA también había advertido en dos ocasiones –el 11 y el 19 de agosto– que la obra presentaba múltiples irregularidades. A partir del derrumbe del gimnasio Orion en Villa Urquiza donde fallecieron tres personas en agosto de 2010, la Legislatura aprobó una ley para intensificar los controles en la demolición y perforamiento de cimientos en construcciones.
Aunque pasó más de un año, el Poder Ejecutivo nunca la reglamentó.
Su autor, el legislador Eduardo Epszteyn (Diálogo por Buenos Aires) considera que de haberse cumplido se habrían podido evitar nuevos accidentes.
“Es necesario que se controlen las obras desde su inicio, porque las empresas presentan todos los papeles, pero después hacen cualquier otra cosa”, denunció.
Con la misma estrategia judicial que en el gimnasio, el Gobierno decidió presentarse como querellante contra el arquitecto Ezequiel Rivarola.
La respuesta de los responsables, llegó rápido: “los planos de estructura y excavación de la obra situada en Bartolomé Mitre 1222 están registrados y aprobados por el Gobierno de la Ciudad y cuentan con la autorización correspondiente para avance de obra por parte de la Agencia Gubernamental de Control”, se defendieron. Es el principio, sin dudas, de acusaciones cruzadas.

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eduardoepszteyn